El hambre es un crimen
Morlachetti: "La ilusión de una infancia más feliz"
Jueves 5 de febrero de 2009

Alberto Morlachetti, de la Fundación Pelota de Trapo, coordinador nacional del Movimiento de los Chicos del Pueblo-CTA cree que es posible combatir el hambre en los niños.

"La ilusión es la casa en el futuro en donde habitan nuestros sueños. Y lo que uno trata de construir hoy, en este presente duro, es aquella casita que está más allá en el tiempo. Lo duro de este presente es el hambre de los niños, que es lo que más me preocupa. El hambre inexplicable y profundo. Ver que el trigo no convierte en pan sus espigas, por ejemplo. Y me pregunto: ¿por qué nuestros niños, en lugar de estar tallados por las manos amorosas de una madre o por la calidez de una mesa o por la dignidad de un padre que trabaja, ven, en cambio, que no hay madre, no hay mesa, no hay padre, no hay trabajo, no hay dignidad? Entonces, el concepto de familia se diluye y lo que queda ahí es angustia y soledad. Nos queda el vacío."

Alberto Morlachetti es el creador de la Fundación Pelota de Trapo y coordinador nacional del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, una organización que reúne a 400 instituciones no gubernamentales de todo el país que trabajan con niños y jóvenes. Este movimiento nació en 1987 en una humilde capilla de Florencio Varela, impulsado por Morlachetti y el padre Carlos Cajade, director del Hogar de la Madre Tres Veces Admirable, recientemente fallecido.

"El presente -reflexiona Morlachetti- parece ser una miseria carente de sentido para la mayoría de los chicos argentinos, cuando, en realidad, es el lugar en donde deberían domiciliarse el juego, la ternura, las caricias, las maestras, el ratón de las monedas, las bolitas lecheras, los Reyes Magos, todas las cosas bellas de nuestra infancia. Todo eso no está. Por eso, mi única y mayor ilusión es erradicar el hambre de nuestros chicos, porque, como decía Isaías en el Antiguo Testamento, ninguna madre engendrará hijos para la catástrofe."

Nacido en Córdoba pero criado desde muy niño en Avellaneda, Alberto Morlachetti no tuvo una infancia fácil y conoció la dureza del trabajo desde muy pequeño, circunstancia que, no obstante, no le impidió estudiar hasta graduarse de sociólogo en la Universidad de Buenos Aires. No está afiliado a ningún partido político.

"Yo sé que lo que yo pido es difícil, porque el hambre tal vez sea el icono principal de un capitalismo feroz. Nosotros, que somos las generaciones adultas, de alguna forma hemos construido muy mal este mundo. Por eso creo que deberíamos pensar en construir un «no» a este sistema, que omite generar lo humano, y empezar a construir la esperanza".

Ocho chicos mueren de hambre cada día en la Argentina. Según la Organización Internacional del Trabajo, un millón y medio de niños de nuestro país de entre 5 y 14 años son explotados en las calles, obligados a trabajar de vendedores, de abrepuertas, de limpiavidrios; cuando no, a prostituirse. El 40% de ellos abandona la escuela, y otro 14% repite o se atrasa.

"¿Cómo se construye la esperanza? Una rosa se construye pétalo a pétalo, y el futuro se construye cuidando a nuestros niños, que son la única materia prima no renovable que tiene un país. El futuro es una construcción humana. Habrá futuro si hay niños sanos, si hay niños enteros, si hay niños amasados con salivilla de estrella, como decía García Lorca. De lo contrario, no habrá futuro. Y ésa es mi ilusión, porque la búsqueda de la ilusión no es otra cosa que la búsqueda de la felicidad."

Fuente: Revista La Nación

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