Campaña "Paren de Fumigar"
Monte Cristo sale a pelear por su derecho a la vida
Martes 10 de febrero de 2009, por Katy Garcia *

En la ciudad de Monte Cristo, Córdoba, organizaciones sociales y vecinales denunciaron la inacción del Estado en el control de agentes nocivos para la salud de los habitantes del lugar y para el medio ambiente en general. El jueves 12, representantes de la mayoría de los pueblos afectados se reunirán, en la Plaza San Martín, a las 10 de la mañana.

La ciudad de Monte Cristo cuenta con unos 10 mil habitantes. En uno de los tantos lugares del país que ostentan la extraña calificación de prósperos por el desarrollo económico logrado por el monocultivo de la soja. Pero los vecinos denuncian que detrás de este supuesto avance, se esconde una realidad plagada de enfermedades y muerte que la mayoría de la población ignora. Y como si esto fuera poco, el Intendente es productor agropecuario de soja.

El domingo, en la plaza del lugar se proyectó un capítulo del programa periodístico “La liga” que aborda la problemática de la soja de manera integral. Un grupo de vecinos del lugar, junto organizaciones de la capital cordobesa, como las madres de Barrio Ituzaingó Anexo, concurrieron al encuentro.

Para este jueves, las organizaciones que forman el colectivo "Paren de Fumigar", convocan a la sociedad a concurrir a una actividad de difusión y movilización que se realizará desde las 10 de la mañana en la Plaza San Martín.

Vivir acá “es como estar solo e indefenso frente a diez policías armados”, ironizó un vecino que habita el barrio Villa Inés. Una calle lo separa de las plantaciones de soja y unos 30 metros de una gran antena de telefonía celular. Otro de los lugareños comenta que están “rodeados” y que el daño “ya está hecho”.

Juan Palacio, un reconocido luchador en defensa de la salud, decidió involucrarse cuando empezó a notar que cada vez que fumigaban aparecían enfermos con dificultades respiratorias.

En ese sentido, comentó lo que hace más de un lustro viene denunciando: “Los campos de soja están pegados a las casas. Fumigan a las tres de la mañana, cuando todos duermen y están con las ventanas abiertas”. Recordó que en 2003 había 90 casos de cáncer, 35 enfermos con tratamiento oncológico, varios casos de lupus y púrpuras, trastornos respiratorios y malformaciones. “Todos usan medicamentos con disparos para respirar”, ejemplifica.

No hay estudios actualizados, pero la actitud de negación del problema por parte de las autoridades, es sistemática. Palacio agregó que son afectados además por la presencia de un basural de hidrocarburos a cielo abierto y que no es extraño ver camiones que traen residuos desde otros puntos del país.

Palacio trabaja de manera independiente como pintor de obras y con madera. Cuando se le preguntó si recibió presiones del poder local comenta que “una vez vino el que hoy es intendente –en ese momento concejal-, me advirtió que podía recibir cartas documento. Le dije que me mandara mil, podemos demostrar que tenemos razón. Nunca me mandó nada”.

El intendente Fernando Gazzoni es productor agropecuario, hijo de Miguel Gazzoni dueño de una empresa cerealera y acopiadora de soja. Los vecinos han realizado reclamos y denuncias ante la Municipalidad, el Defensor del pueblo, el ministerio de Salud sin obtener respuesta alguna.

Que todos lo sepan

Martín Quinteros, es periodista radial. Recordó que tiempo atrás el Intendente explicó ante varios periodistas que “los herbicidas tienen menos veneno, cuando sabemos que no es así. Y la gente se da cuenta de eso, en los campos no hay ni siquiera insectos, hay especies que se han perdido. Esto hay que resolverlo”, enfatiza.

Manifestó además su preocupación porque hay personas que ignoran la gravedad de la situación. “Es perjudicial para la gente, los vegetales y los animales. Pero si uno no lo explica, la gente no lo sabe. No puede ser que cruzando la calle esté un campo al que lo fumigan. Tenemos que juntarnos, y decirle a la gente que no tenemos que envenenarnos”, opina.

Nancy Romero, es médica clínica y trabaja en el dispensario desde hace 12 años. La profesional evalúa que el mayor problema es que “no hay conciencia en los vecinos, nosotros, ni tampoco hay respuestas de arriba. Se ponen parches, pero no hay una solución de fondo. Pienso que hay mucho desconocimiento de lo que pasa, entonces tenemos que concientizar desde las escuelas y empezar a pensar en un ambiente sano”, apunta.

En el centro de salud solamente existe un listado de las empresas que podrían estar involucradas en la contaminación. “A siete kilómetros hay una fábrica de químicos, a tres una fundición, las plantas de YPF y de gas, los silos dentro del pueblo, los campos sembrados con soja y detrás del puente negro puede observarse un aeródromo de donde parten los aviones fumigadores”, explica.

Durante su experiencia laboral le tocó ver un solo caso de intoxicación con agrotóxicos que fue derivado y tratado en el hospital de Urgencias de Córdoba. Sin embargo advierte que hay “muchas alergias y problemas respiratorios en niños”. También destacó que una kinesióloga relevó más de 50 casos de celíacos.

Ana María, vive en Villa Inés donde “prácticamente fumigan en el patio de mi casa, estoy luchando por mi nieto que sufre de asma y los médicos me dijeron que era por las los silos. La contaminación es general y el agua es otro problema que hay que analizar", asegura.

Juan José Vásquez, explica las razones de su presencia en el lugar. “Me moviliza el tema de los herbicidas, un problema común a otros pueblos al que hay que darle una solución profunda. Porque la contaminación avanza, las desgracias personales aumentan y los grupos interesados en este tipo de economía están haciendo oídos sordos a una situación totalmente criminal, porque obtiene ganancias sin importarles nada”, sostiene.

Luego analiza que aún cuando los productores sean “chicos” el problema es el modelo productivo. “La soja ha desplazado a otros cultivos y a otras actividades como la industria láctea, la ganadería y la miel que están desapareciendo por los herbicidas de la soja. Como sociedad debemos tomar conocimiento de lo que pasa y después implementar medidas de acción popular como asambleas barriales y actividades como esta”, manifiesta.

Segundo Rava, refiriéndose a la soja opina que “la panacea de hoy es el hambre de mañana”. Porque –analiza- “es un elemento transgénico que también trae problemas a la tierra. Aparte la gente ignora lo que pasa, hay tanques de agua abiertos donde caen los líquidos de las fumigaciones”, denunció.

Giselle, estudiante de Trabajo Social, afirma que se sumó a la campaña porque es una posibilidad de lucha colectiva a la que hay que sumarse. “Acá no hay organizaciones como un centro vecinal. Entonces, creo que es importante que nos juntemos y nos organicemos alrededor de este problema que nos está afectando a todos. Y porque tenemos esperanza de que esto debe cambiar”, argumenta.

Carlos Fattor, cuenta que “a 100 metros nos están fumigando, sé que esto es tóxico. Por ello, creo que tenemos que empezar a comprender que nos están envenenando a todos. Debemos empezar a comunicarle a la gente lo que pasa, incluso a los productores. Creo que estamos en el comienzo y tenemos que organizarnos para que esto camine”, sentencia.

Carlos, otro vecino del lugar que colabora en el armado de la actividad, mientras va y viene con cables relata que “esto me toca de cerca. Mi nieto tiene asma cada vez que hay fumigaciones. Eso conmueve y nos lleva a ver que no puede se que haya enfermos”. En ese sentido, comenta que hay casos que la gente no denuncia porque no los relaciona con las fumigaciones.

También le preocupan la suerte que corren los que trabajan en relación directa con los mosquitos y el glifosato, y los demás animales del ecosistema.

“No quedan liebres, ni corzuelas, ni abejas y esto se debe a las fumigaciones. Se esta destruyendo el planeta. La vegetación, los montes de reparo para los animales, todo eso se lo ha sacado sin medir las consecuencias. No quedan pájaros, ni pumas porque han destruido su hábitat. ¿Que va a pasar -me pregunto- de acá a cien años? Porque lo grave es la continuidad que tiene”, lamenta.

Fuente: Prensared, la Agencia de Noticias del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba


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Equipo de Comunicación de la CTA Córdoba.

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