
En el anfiteatro municipal Humberto de Nito de Rosario se realizó un festival solidario para reunir fondos para ampliar el Bodegón Cultural, en donde se realizan muchísimas actividades culturales motorizadas en el recuerdo y la memoria del militante social asesinado en diciembre de 2001.
El festival se realizó en la "Casa de Pocho", el 13 de marzo, y concurrieron más de 5000 personas, se agoraron las bebidas, el pollo con arroz, las remeras. Entre otros tocaron León Gieco, quien cantó el tema dedicado al Pocho Lepattri “El Ángel de la Bicicleta”.
También estuvo "Varón" Fernández, de la Casa, quien mostró su música; "Farolitos", esta banda que nació en un barrio que está pegado a Ludueña; "La Pocilga", un grupo de rockanroll del barrio Ludueña, en donde el Pocho hizo tanto trabajo social, que esta formado por un grupo de jóvenes que había formado Lepratti, llamados Los Ropes, y ahora se rebautizaron La Pocilga. También participo la "Murga de los Trapos". Mientras que estos artistas tocaban, de fondo se podía ver a dos compañeros haciendo murales.
"Esta ampliación del Bodegón Cultural es necesaria para poder tener un lugar para la radiocabina, una sala para que todos los músicos del barrio puedan mostrar su música y por lo menos puedan grabar un demo. Ya están funcionando talleres, actividades culturales y artísticas todos los días, taller de fotografía, de bijouterie, un programa de alfabetización, una biblioteca, la Murga de los Trapos y el taller de inventos con pibes del barrio y la universidad El taller "la aceituna" que es un taller de pintura para chicos, un comedor", explicaron los organizadores.
El Pocho nació en Concepción del Uruguay el 27 de febrero de 1966. Ingresa a la Universidad de Santa Fe para estudiar Derecho pero pronto abandonó. En 1986 comenzó a cursar como seminarista en el Instituto Salesiano de Funes. Laura Lepratti cuenta: "Empieza con los salesianos a trabajar los fines de semana en las villas y les pide a las autoridades que le permitan ir más tiempo. Le dicen que no, que más adelante. Pocho les contesta que la gente no puede esperar. Es así que se va de la ordenación". Después de esta decisión se va a trabajar a uno de los barrios más pobres de Rosario, Ludueña, y junto con Edgardo Montaldo, un cura tercermundista que organizó las comunidades de base eclesiales en los ´70, comienza a dar talleres de teología para los niños y jóvenes del barrio.
"Empieza a invitar a los jóvenes para hacer algo —continúa Laura—, primero se acercaron a tomar mate con tortas fritas, así nace el primer grupo en el ’94, La Vagancia, que hoy está más que nunca continuando la actividad que hacían con Pocho. Participaban de charlas, reuniones, talleres de guitarra y hasta de Biblia; hoy escuchas a los gurises que empezaron y dicen que al principio iban por la comida, el empezar por ahí, por compartir un guiso, tomar unos mates. Los chicos empezaron en principio por el hambre, terminaron realmente por los talleres. Por eso, por el trabajo con los pibes, hoy dicen que una gran cantidad de chicos no conoció la comisaría 12ª de Rosario".
Ya en 2001 había logrado crear con el trabajo de todos la Coordinadora Juvenil de la Vicaría Sagrado Corazón del barrio Ludueña, que nucleaba a siete grupos de adolescentes. Todos los días atravesaba la ciudad por la avenida Circunvalación con su bicicleta para ir a trabajar. Era ayudante de cocina en la Escuela 756 del barrio de Las Flores.
Ya en diciembre, en Rosario, dice Laura, "se había dicho que los hipermercados iban a entregar alimentos. Cerca de donde Pocho trabajaba se estaba concentrando gente y pegado al establecimiento educativo donde estaban por servir la cena, pasaban móviles policiales y tiraban hacia la escuela impactos de balas, para intimidar a la gente a que no fuera a buscar los alimentos, ni a las movilizaciones, para asustar". En ese momento eran cuatro los que estaban preparando la comida, Claudio fue el último en terminar, el resto estaba en el techo mirando lo que sucedía. "Cuando Pocho sube, viene un móvil policial y para. Claudio grita: dejen de tirar que acá hay chicos comiendo, y uno de los policías lo insulta y le pregunta qué quiere, entonces Claudio repite no tiren que acá hay chicos comiendo, y el policía dispara".
Fuente del reportaje con la hermana: http://laventana.casa.cult.cu/modules.php?name=News&file=article&sid=3493
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