A 33 años del genocidio
La CTA Paraná participó de la Marcha de las Antorchas y acto por la memoria
Miércoles 25 de marzo de 2009, por Corresponsalía Paraná *

La CTA Paraná integrante de la Multisectorial de Derechos Humanos participó de la Marcha de Antorchas y del acto en memoria de los 30.000 compañeros/as desaparecidos y por Jorge Julio López.

En la ocasión se dió lectura al siguiente documento:

"Hoy se cumplen 33 años de aquel 24 de marzo en que las Fuerzas Armadas apoyadas por sectores civiles, eclesiásticos y del poder económico, asaltaron el poder e instauraron la más sangrienta dictadura que haya vivido nuestro país.

Tenemos memoria no solo para no olvidar a los miserables genocidas y sus cómplices, sino memoria para recrear los sueños, reconstruir la esperanza; para continuar el camino de quienes ofrendaron su vida por construir una sociedad justa y solidaria.

Memoria para reconocernos en las calles, para afianzar la unidad y fortalecer la lucha. Memoria que nos ilumine para superar las diferencias secundarias y circunstanciales y avanzar en la construcción de la unidad popular necesaria para la liberación de nuestro pueblo. Nuestro ejemplo en esta lucha son las madres que se pusieron la historia al hombro y a las que hoy homenajeamos profundamente a Amanda, Antonia, Carmen Clarita, Pepita y tantas otras que a lo largo y ancho del país nos enseñaron a combatir con amor siempre buscando la unidad.

El Golpe del 24 de marzo de 1976, continuador de los del 30, 55, 66 fue la reacción de los oligarcas e imperialistas ante la profundidad el auge de luchas obreras y populares de los 60 y 70 y de los movimientos de liberación nacional en el mundo. Vino a consolidar la dependencia y someter a nuestro pueblo. No fue una guerra, fue terrorismo de Estado y no habrá reconciliación nacional sin castigo a los culpables del genocidio y la entrega.

Las desapariciones forzadas, la tortura, la cárcel y la muerte fueron los instrumentos de los golpistas para destrozar la conciencia y organización popular y así imponer un modelo de dependencia a los imperialismos, la deuda externa ilegítima, la extranjerización y concentración económica y de la tierra, la destrucción del empleo, las conquistas obreras y el aparato productivo, el desguace del Estado, el afianzamiento de una clase terrateniente.

Debemos especialmente denunciar que desde el 83 a la fecha no ha habido voluntad política para terminar con la continuidad de un aparato estatal que, favoreciendo la impunidad, ha llegado al colmo del absurdo de que a 25 años de la restauración de la democracia aún la mayoría de los asesinos no hayan sido juzgados. No obstante también debemos resaltar que la lucha de los organismos de derechos humanos y demás sectores populares, a pesar las piedras puestas en el camino, hemos logrado con mucho esfuerzo progresos importantes como la derogación de las leyes de impunidad y obediencia debida y, especialmente aquí, el avance de las causas denominadas Área Paraná y Hospital Militar.

En nuestra provincia hemos padecido y seguimos padeciendo la impunidad, desde la derogación de las leyes del perdón y el olvido, la causa Área Paraná estuvo varios años frenada por artilugios legales de la defensa de los genocidas en la nefasta Cámara de Casación Penal.

Luego, la Corte Suprema, en un fallo que repudiamos en su momento y lo seguimos haciendo hoy, decidió que el procedimiento de esta causa se lleve a cabo bajo el antiguo código procesal penal ya derogado, que no permite las audiencias orales y públicas. Es por esto que es necesario hacer público desde nosotros lo que ocurra dentro del Juzgado Federal.

Debemos decir, que en esta causa, se esta investigando el secuestro, tortura y detención ilegal en los centros clandestinos del terror de cientos de compañeros entrerrianos que hoy valientemente están cumpliendo su deber histórico de dar testimonio sobre lo que vivieron, de reconstruir la ubicación y el funcionamiento de los centros clandestinos y el paso por estos centros de los compañeros que aun permanecen desaparecidos.

Debemos decir, que se está investigando el secuestro y desaparición del compañero Pedro Miguel Sobko, militante del PRT-ERP secuestrado de su casa en calle Bolivia el 2 de Mayo de 1977, asesinado en calle Ramírez y posiblemente enterrado como NN en el Cementerio Municipal de nuestra ciudad; del compañero Victorio “Coco” Erbetta, militante de la Juventud Universitaria Peronista, secuestrado de la Facultad Católica de Ingeniería en Agosto de 1976 y visto en el CCD del Escuadrón de Comunicaciones; del compañero Claudio Marcelo Fink, militante de la JP y Montoneros secuestrado de su casa en calle Jujuy en Agosto de 1976; del compañero paraguayo Agustín Goiburu militante del MOPOCO grupo opositor al dictador Stroesner secuestrado en Paraná y llevado al Paraguay en el marco del siniestro Plan Cóndor; de los compañeros Juan Alberto Osuna y Carlos José Maria Fernández militantes Montoneros secuestrados en la provincia de Santa Fe y asesinados en la Masacre de La Tapera en un falso enfrentamiento y enterrados como NN en el Cementerio, en Septiembre del 2007 los restos del compañero Beto Osuna fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense, Carlos Fernández aun permanece desaparecido.

Los asesinos de nuestros compañeros tienen nombre y apellido y la mayoría de ellos hoy caminan impunemente por las calles de nuestra ciudad y del país: Juan Carlos Ricardo Trimarco es el principal responsable de los crímenes de lesa humanidad que se cometieron en la Provincia de Entre Ríos. Junto a él actuaron grupos de tareas del ejercito, de la Policía Federal y de la Policía de la Provincia de Entre Ríos, asi como civiles como el doctor Moyano médico otorrinolaringólogo que aún hoy atiende en Consultorios Médicos Paraná, institución ubicada en 9 de Julio 329, en el Sanatorio Urquiza S.A. de Nogoyá, e incluso es jefe del servicio de Otorrinolaringología del hospital San Martín, Además, fue presidente de la Sociedad Entrerriana de Otorrinolaringología y del Rotary Club Paraná. Además el genocidio de estos militares y civiles fue bendecido por la cúpula eclesiástica de la Iglesia Católica y particularmente por Monseñor Tortolo, vicario castrense y confesor del mismísimo General Videla.

También en el Juzgado Federal se esta investigando el funcionamiento de una Maternidad Clandestina en el Hospital Militar de Paraná en el cual se probo que la compañera Raquel Negro secuestrada en Rosario dio a luz a mellizos en abril o mayo de 1978. El año pasado tuvimos la alegría inconmensurable de encontrarnos con Sabrina hija de Raquel y Tulio Valenzuela quien ahora se suma a la búsqueda incansable de su hermano. En esta causa se proceso y se detuvo a 6 represores del 2º Cuerpo de Ejercito y al medico anestesista Juan Antonio Zacarías, pero aun esta pendiente el pedido de detención al máximo responsable del Terrorismo de estado Juan Carlos Trimarco.

Compañeros, en los expedientes que engrosan las causas que se investigan en el Juzgado Federal de Paraná sobran pruebas, documentos y testimonios para que los secuestradores, torturadores, asesinos, ladrones de bebes y sus cómplices esperen el juicio que les corresponde en una cárcel común y no en la comodidad de sus lujosas casas.

Porque ese modelo que el Golpe instaló dejó grandes secuelas, hoy seguimos reclamando: aumento salarial para activos acorde a la canasta familiar, jubilaciones que realmente cumplan con el 82% móvil de manera inmediata, mantenimiento de la autonomía del régimen jubilatorio provincial y rechazo del acuerdo de armonización con la Nación, trabajo genuino, mejores condiciones laborales, basta de trabajo flexibilizado y en negro, no a los despidos y suspensiones, asistencia efectiva y suficiciente a desocupados y familias carenciadas con la ejecución de políticas universales que permitan vivir con dignidad, por otra relación coparticipativa entre la Nación y la Provincia y que respete el federalismo contenido en la Constitución, precio mínimo y sostén para los pequeños y medianos productores, protección de las pymes y promoción de las economías regionales, avanzar en el proceso de reapertura de fabricas en manos de los trabajadores, por los derechos que enarbola el movimiento de mujeres, promoción de la industria local, derogación de la Ley de Educación Superior, aumento de presupuestos de Educación y Salud, programas universales para incluir a los jóvenes, por el derecho a la información veraz no manipulada, no a los monopolios informativos y porque los medios de difusión masiva sean puestos al servicio del pueblo. Por la unificación de las luchas sociales.

Que la crisis la paguen los que se enriquecieron con esta política y no el pueblo, no al pago de la deuda externa ilegítima, defensa de los recursos y la soberanía nacional; nacionalización del petróleo y el gas, no a las pasteras – Fuera Botnia, fuera ingleses de Malvinas, no al intento de usurpar 3 millones de Km2 de nuestros territorios australes.

Reivindicamos la unidad de los pueblos de América Latina contra el imperialismo. Nos solidarizamos con Bolivia ante el intento de secesión pro imperialista, con Venezuela, Cuba, Ecuador, El Salvador y con la heroica resistencia del pueblo de Afganistán y de Irak. Repudiamos cualquier intento de agresión a Irán y expresamos nuestro más profundo respaldo al pueblo palestino ante la repudiable invasión y masacre realizada por el Estado fascista de Israel. No permitiremos la intervención yanqui ante la unidad latinoamericana y sus planes “terroristas”.

Hoy, a 32 años continuamos viendo como los personeros de la muerte provocan violaciones a los derechos humanos en democracia. La impunidad de las muertes del puente de Corrientes, de Kosteki y Santillán, de Romina Ituraín, Eloisa Paniagua y José Daniel Rodríguez, Pocho Lepratti, Carlos Fuentealba, atentados como los sufridos por los integrantes del Movimiento Chicos del Pueblo y tantos otros, que avergüenzan a la democracia.

La resistencia histórica de iniciada por los sectores que enfrentaron el Golpe, continuado por las Madres de Plaza de Mayo, Abuelas, Hijos, sindicatos y centros de estudiantes combativos, sacerdotes como Mujica y Angelelli, patriotas como Alejandro Olmos, organizaciones políticas y sociales lograron que el avance popular llegara al estallido de diciembre de 2001, el Argentinazo, que desalojó un gobierno no por un Golpe sino por la voluntad del pueblo.

Hay que desmantelar el legado del Estado terrorista y construir uno democrático, al servicio del pueblo, justo y garante de la protección de los derechos humanos integralmente. La memoria del terrorismo de Estado se articula con las violaciones de derechos humanos en democracia porque hay un vínculo directo entre la impunidad de aquellos crímenes y el entramado perverso de instituciones y reglas del sistema corrupto hecho a medida de los poderosos. Denunciamos la manipulación de una escalada represiva que cabalga sobre el legítimo deseo de seguridad pública de muchos sectores de la sociedad. Maniobra de facciones retrógradas que esencialmente buscan la criminalización colectiva de los más pobres y de las luchas sociales. Ante esta situación afirmamos la necesidad de políticas universales urgentes de inclusión y contención, trabajo masivo, sueldos dignos y medidas complementarias que contemplen especialmente a millones de jóvenes que hoy no tienen ocupación; porque exsiten algunos que blanden el derecho penal para “disciplinar” las manifestaciones publicas, exigimos el desprocesamiento de los 4 mil luchadores sociales y la discriminalización de la protesta social.

No a la política del gatillo fácil, ni a la baja de la edad de imputabilidad

El juzgamiento y la memoria del pasado no son solo medidas de reparación de las víctimas sino que cobran sentido en cuanto contribuyen a forjar una cultura democrática, erradicando todo abuso e poder, toda práctica violenta, la tortura, la expoliación de los grupos económicos concentrados, garantizando transparencia y accesibilidad a las instituciones judiciales, sentido democrático en las FFAA y de seguridad, garantías reales para los derechos sociales básicos.

Por todo esto, por ellos, por nosotros, por los que aún son niños y por los que vendrán, nos toca recoger las banderas de los compañeros. Nos toca construir para nosotros y para nuestros hijos el mundo con que ellos soñaron, nos toca terminar de una vez por todas con la impunidad y avanzar en el camino de la liberación nacional y social.

Juicio y Castigo YA a todos los genocidas y sus complices, restitución de la identidad de todos los hijos de desaparecidos apropiados por la dictadura".


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CTA de la capital entrerriana

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