Producción para la defensa
Piden que Fabricaciones Militares sea una Sociedad del Estado
Lunes 14 de septiembre de 2009, por Corresponsalía Rosario *

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA) reclama que Fabricaciones Militares "pase a ser una sociedad del Estado para que deje de estar sujeta a privatización", indicó el dirigente Miguel Peirano.

Fabricaciones militares, a pesar de haber cambiado de ministerio (pasó de Economía a Planificación), sigue sujeta a privatización, por lo que es una demanda histórica de ATE cambiar la naturaleza jurídica de las cuatro fábricas militares (Villa María, Azul, Beltrán y Río Tercero).

Por esta razón, compañeros de ATE, entre ellos Miguel Peirano, tuvieron hace unos días una reunión con la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados de la Nación. Allí, se expuso las modificaciones que debe contener el Proyecto de Ley de Fabricaciones Militares del Estado que envió el ejecutivo en marzo de 2009.

“Nosotros planteamos históricamente que Fabricaciones Militares no debería estar dentro de la administración pública, y que deberíamos ser una sociedad del Estado, pero sugestivamente este modelo que plantea el Gobierno ignora a los trabajadores”, fustigó Peirano, histórico dirigente de los estatales, en referencia a que el proyecto de la Intervención en el organismo no contempla ninguna participación de los trabajadores, “que somos quienes resistimos los cierres en los 90”.

“Nuestra historia de lucha y desde una posición política e ideológica es el crecimiento y afianzamiento de las industrias del Estado” indicó el dirigente de la Fábrica Fray Luis Beltrán de Rosario, y profundizó en las políticas que Fabricaciones Militares debería tener como industria estratégica; la posibilidad de ampliar las exportaciones a nuestro continente, pero el tema fundamental “es el compromiso que hemos tenido siempre los trabajadores, lo que tarde o temprano hará que se vayan cumpliendo nuestros objetivos”.

Escuela de Aprendices

Ante la iniciativa de ATE de volver a forjar lo que fue en la década del 50 la Escuela de Aprendices de Fábrica Militar, Miguel Peirano vocal del Consejo Directivo de ATE Nacional y trabajador de la Fábrica Militar Fray Luis Beltrán desde el año 1972, dialogó con el aplomo que le da la experiencia que ha ganado en la resistencia contra los cierres y el desguace del Estado que soportaron los trabajadores en la década del 90.

Peyrano calificó la iniciativa de ATE para recuperar la Escuela de Aprendices de Fábrica como muy importante ya que esto debería servir para afianzar un modelo industrial que fue devastado en la década del 90. “Hoy nosotros estamos tomado la iniciativa que tiene que tener ATE para ser protagonistas de nuestra historia” expresó el dirigente de Fábrica.

La semana pasada el Concejo Deliberante de la Ciudad de Fray Luís Beltrán, declaró de interés municipal la reapertura de la Escuela de Aprendices, iniciativa de los trabajadores de Fábrica nucleados en ATE, lugar donde hace 75 años funciona este espacio productivo del Estado.

La Escuela de Aprendices de la Fábrica Militar Fray Luís Beltrán comenzó su funcionamiento en la década del 50 cuando existía un proyecto de radicación industrial y fundado en la necesidad de una formación de los trabajadores en el marco de un proyecto de un país industrializado, en contraste con los noventas cuando la primacía del neoliberalismo devastó la industria nacional.

“Teníamos un cordón industrial a pleno, con un potencial muy importante para la economía del país” contextualiza Miguel Peyrano. La Escuela dejó de funcionar en 1991, en el mismo momento en que se cerraban cientos de industrias, y las academias de computación parecían ser el escape hacia el futuro. Los obreros industriales de San Lorenzo, San Martín, Beltrán, Pérez, Villa Diego y Rosario se transformaban en remiseros, quiosqueros, y almaceneros. El cordón industrial se convertía en cordón sojero y la desocupación llegaba al 25 %.

Por la imposición de este modelo el país “se perdió de tener una juventud capacitada para los oficios industriales, para generar una diversidad en la producción, por suerte hoy estamos intentando transformar esta realidad. La escuela podrá nutrir de trabajadores especializados no sólo a nuestra fábrica, sino a todo el Cordón Industrial”, se entusiasma Peirano.

La Constituyente Nacional

Nosotros nacionalmente tenemos que marcar un rumbo, dice Miguel Peirano. “Tenemos que ser concientes de tomar las iniciativas para llegar al poder, no se puede delegar más” afirma con convicción; “no hay que asustarse por esto”.

A su juicio, "la toma del poder significa que los sectores sociales que fueron golpeados y que crecientemente son marginados tengamos la posibilidad de ser protagonistas para cambiar la historia, para que lo que se produce en el país sea distribuido equitativamente, para romper con el No Se Puede que se instauró a partir de la dictadura, además de los muertos".

Y finalizó: "Tenemos la capacidad de hacerlo, como lo hicimos en 2001 con el FRENAPO, cuando 3.500.000 personas nos acompañaron, lo que quiere decir, que si nos lo proponemos, si nos ponemos las pilas, podemos cambiar la realidad”.

Fuente: Equipo de Comunicación ATE-CTA Rosario

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