
Eduardo Balán, educador popular con una vasta experiencia de militancia barrial y comunal en el conurbano bonaerense, integrante de Carta Popular y el Culebrón Timbal, contó sus sensaciones acerca de esta nueva etapa de construcción hacia una Constituyente Social en la Argentina.
Para Eduardo Balán, la Constituyente implica una "nutriente que debe motorizar la democracia participativa en los sectores populares con la finalidad de cambiar conceptos de la política, y poner en el centro de estos procesos sociales con la gente la necesidad de cambiar el estado actual de las relaciones sociales".
Justamente esto fue lo que se discutió el sábado 12 de setiembre pasado en Rosario con vista a la Constituyente Social de Neuquén, los días 21 y 22 de Noviembre próximos.
¿Como se traducen estos espacios de debate, el encuentro nacional en el Centro Cultural La Toma, con los materiales que vos armás con tus compañeros de equipo?
Con historietas, con gráficos, y después de cada reunión, encuentro o acción concreta lo que tratamos es de ir sintetizando lo que sale y lo transformamos en materiales de difusión. Discutimos el proceso de las ideas y lo graficamos, algo así.
¿Cómo se le explica a un trabajador común y corriente lo que significa la Constituyente Social?
A mí me parece que la Constituyente en general se la asocia a una acción que tiende a cambiar la Constitución de un país. Que es la Constituyente, pero en realidad es mucho más que eso. Lo que estamos haciendo nosotros es una organización que busca tres cosas: la reforma de la Constitución pero al mismo tiempo con un grado muy fuerte de organización popular para llevar esa reforma constitucional adelante y además que todo forma parte de un proceso participativo en donde por territorio o por barrio se desarrollen prioridades, estrategias, acciones. Todo eso dando origen a un proyecto político, social y cultural done hay que hacer un esfuerzo político, educativo, pedagógico, pero en realidad tiene mucho de sentido común. Por primera vez en la historia de nuestro país, armar un proyecto de país con una metodología que permita la participación de la mayoría de la gente.
¿Cuál es el nivel de inserción social de esta propuesta?
Bueno, es cierto que lo más sencillo es lo más complejo para construir. Pero lo cierto es que la constituyente si bien está instalada en agenda, no esta constituida en la mayoría de los lugares. Me refiero al sentido de pertenencia a este proyecto, el cual compartimos. Por eso estamos acá en este encuentro vía a Neuquén.
La comunicación es clave.
Claro, me parece que la clave de la estrategia de publicación es que por ejemplo esta campaña sobre el salario universal se convierta en la medula de toda la constituyente. Porque la pelea por el salario familiar es el modo práctico de discutir el modo de distribuir la riqueza, la democracia, la soberanía, de discutir política realmente. Se tiene que basar en gran medida en ese camino.
¿En que etapa estamos de este proceso de construcción?
Superando la etapa de instalación del nombre de la Constituyente Social, es decir, la superación de la instalación a la concreción territorial de la Constituyente. La más desafiante también, pero lo que se vé es que vamos a encararla con más organización.
¿Que estás dibujando sobre esa tira de papel que se ve tan colorida?
Los próximos objetivos con vista al encuentro nacional en la provincia de Neuquén y las metas Estas líneas de trabajo se van desarrollando en las asambleas y sintetizan como se van imaginando los compañeros las iniciativas. Esto que está marcado de junio a diciembre del año que viene debe ser la actividad más fuerte pero todavía no sabemos como va a ser. La parte organizativa, de criterios, se va a trabajar en Neuquén. La idea es trabajar el año que viene en asambleas territoriales en encuentros por temas y que eso termine siendo el año que viene la constituyente.
¿Podés contar otras experiencias parecidas a esta?
Yo estoy en la Constituyente Social por lo que se llamaba el Movimiento de la Carta Popular y que hizo una experiencia parecida en un municipio del conurbano, en la ciudad de San Miguel. Cuando terminó esa movida logramos el Presupuesto Participativo. En el medio habíamos juntado 600 familias opinando que querían presupuesto participativo y porqué, con una actividad que se llamó la Caravana Cultural. Por eso entiendo que la Constituyente Social es en escala nacional lo que se da en algunas ciudades que antes de constituirse estaban tratando de armar ese camino. La democracia participativa es fundamental en el proceso que se avecina. Siempre estuve vinculado a la CTA y a los procesos territoriales como el de la FTV y de distintas organizaciones.
¿Llegamos a cumplir los objetivos propuestos entre junio y agosto del año que viene?
Sin ninguna duda, a mí me parece que se van a cumplirse las metas. Están los elementos institucionales y la mística de la gente. Surgirán elementos totalmente nuevos y revolucionarios. Pero no hay que esperar que la revolución sea en esta etapa marcada entre julio y noviembre en el papel. Aquí será parir la proyección política de un movimiento distinto.
De un movimiento que seguramente va a estar organizado en asambleas en tiempos similares en cada uno de los territorios que va pariendo con la Constituyente.
Si hacemos esto bien en cuatro años el pueblo se está gobernando.
Fuente: www.ctarosario.org.ar
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