
El documental del cineasta Miguel Pereira, “Milagro en Jujuy”, basado en la historia de la vida de Milagro Sala y la gestación de los Organización Barrial Tupac Amaru, recibió en el Festival Latinoamericano de Video Rosario, el primer premio a el mejor documental de la muestra. Y también se llevó la primera Mención por su valor relacionado con los Derechos Humanos.
La muestra fue organizada por el Centro Audiovisual Rosario, Tea Imagen y el Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia de Santa Fe. Y este año se cumplió su decimosexta edición, que se realizó del 3 al 13 de septiembre. A dicha edición 2009 se inscribieron a concurso 240 videos de 240 videos (29 animaciones, 72 documentales, 26 experimentales, 108 ficciones) de Argentina, Bolivia, México, Chile, Brasil, Colombia, Cuba, Perú, Uruguay y 5 videos no latinoamericanos de temática latinoamericana, de Canadá, Bélgica y España. Entre los videos inscriptos, 76 películas participaron de la Muestra Oficial.
Una demostración de la importancia del festival y que por supuesto, los medios porteños se encargaron de ignorar, como sucede son todos los acontecimientos que se gestan en el interior del país.
Hablamos. Sabemos que Raúl Noro puso fuerza para que esta experiencia cultural no se atascara. Le tuvo fe y estimuló a Miguel para avanzar sobre el proyecto. Y ahora Raúl nos dice: Bueno, que el documental de Miguel (Pereira) haya recibido el premio al mejor video latinoamericano y una mención especial por Derechos Humanos, es algo para destacar. Con respecto a la temática del documental, para mi está claro que existe una conexión entre la construcción de la Tupac, Milagro y ese país ignorado, esa zona donde se niega lo popular, se niega la pobreza, se niegan derechos con el silencio. La derecha, el poder trabaja de esa manera, desconectando las regiones, negando culturas originarias, imponiendo el consuma y será feliz.
Entonces que en un festival de documentales latinoamericanos se rescaten esos resortes sociales y culturales como es en sí misma la Tupac, es auspicioso, es marcar un sendero. Y un sendero nuestro. La Tupac está básicamente nutrida por el respeto a la espiritualidad de los pueblos andinos, Y aquí en Jujuy si uno escarba un poco, está esa sangre, están esas culturas en cada corazón, sea coya, atacama, ocloya, todas nuestras sangres. Y nosotros traducimos en actos esa espiritualidad: vivienda, educación, salud, trabajo. Por eso, te repito, que “Un milagro en Jujuy” haya sido premiado y reconocido, es algo profundo, algo por lo que venimos bregando desde la Tupac. Y es ahí donde sale el corazón de esta síntesis. Y eso ha logrado Miguelito en su documental.
Y otra cosita, para terminar. Hay algo importante, este es un reconocimiento a la película documental Milagro en Jujuy, es para compartir, para que baje a toda la organización porque son ellos, nosotros, somos conjunto hacia un objetivo. Y esto nos da ánimo, marca que estamos peleando también esos espacios de la cultura, lo que no es poco. Les estamos discutiendo la visión de país, les estamos marcando que existimos, que los pueblos, por más que ellos pretendan ponernos bajo la alfombra, escondernos, les mostramos nuestra energía de vida, nuestra alegría en la lucha. Y creo, en síntesis, que esa es la esencia que pudo reflejar del documental de Miguel”.
Gracias Raúl.
¿Cómo fue ganar un -en realidad dos- premios en un evento de la importancia del Festival Latinoamericano de Video Rosario?
Soy un hombre de cine pero, fundamentalmente, y a pesar de mis películas de ficción, me siento documentalista, lo siento como una parte propia, profunda, ya que la preocupación mayor que tengo, es mostrar nuestra gente, nuestro ser. Y por otra parte, cuando uno realiza una obra se juega siempre parte de su alma. Y yo en Milagro en Jujuy, me encontré con ciertas complejidades, digamos, la complejidad de una realidad particular. En este caso era mostrar a Milagro y mostrar la obra de la Organización.
¿Se puede pensar la Tupac sin Milagro?
Bueno. Ese fue uno de los problemas de los que hablaba. Me pedían que mostrara la organización, que mostrara a la gente que hace una Copa de Leche, una cooperativa, aquel que construye una casa. Esa cosa que fue creciendo, que sigue creciendo y que es tan particular, que tiene una raíz muy nuestra, muy de esto que somos como identidad cultural. Eso por un lado.
Y Milagro, su vida. Lo que sufrió, lo que tuvo que aprender a golpes de vida, esos golpes tan duros, yo no sé, que decía Vallejos. Entonces aparece esa complejidad, donde existe algo que no se puede separar. Milagro y la Tupac son indisolubles en su nacimiento y formación. Ante esto, cuando la íbamos haciendo y yo les mostraba el material, me decían que era mucho Milagro, que ellos querían la historia de la organización…
Te hicieron transpirar…
¡Y como! Pero lo que aparecía como dos historias se fueron ensamblando. Hubo una síntesis y es donde aparecen los personajes que hacen la Tupac Amaru. Los rostros. Aparecen los chicos, nuestra gente, la raíz religiosa, ancestral. Y aparece una dirigente del calibre de Milagro Sala. Una mujer creando y pariendo la organización social más grande de la argentina. Mujer, con sangre originaria, que sabe que es la pobreza. Y no. No se podía separar la Organización de Milagro ni a Milagro de la Organización. Son la misma vaina.
Miguel, el documental ya tiene un año, y va haciendo su camino ¿estás contento con el resultado de ese derrotero?
Te digo. Hice algo que valoro. En lo personal. Que después venga el reconocimiento de afuera, un premio o que tenga una difusión masiva, latinoamericana, bueno, eso es avanzar, y eso tiene que ser por donde rumbear. Que no quede solo dentro de la organización, que la muestren los compañeros, al contrario, creo que si tiene valor, si algo ayuda para mostrar al afuera, y sabemos que en a todo lo largo de la Tupac el documental les sirve para mostrar una visión, una cosmogonía distinta… eso es bueno.
Y yo agradezco el reconocimiento y el premio que nos han dado en Rosario. Había documentalistas de toda América Latina. Hacer conocer esta obra, es parte pequeña de ese gran proyecto de nuestros pueblos. ¿Qué más te puedo decir? Milagro en Jujuy se defiende sola, hay que ayudarla, pero creo que logré mostrar esa Argentina oculta, pero nueva y que crece desde Jujuy. Es para tenerlo en cuenta. No nació en Buenos Aires, es de aquí, de este pueblo avasallado y va bajando…
Equipo de Comunicación de la Organización Barrial Tupac Amaru-CTA
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