
En la sede de la Cancillería la Central de Trabajadores de la Argentina participó hoy del seminario regional sobre el nuevo mapa geopolítico regional y el papel de la OEA en la integración. Hugo Yasky llamó a “abrir nuevos horizontes de lucha”, en tanto que Adolfo Aguirre, convocó “a potenciar la democracia con derechos e igualdades”. El panel contó con la destacada presencia de Anabel Gómez de la CUT de Honduras.
En el marco de la XVI Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo, que comenzó hoy en la ciudad de Buenos Aires y se extenderá hasta el jueves 8, dirigentes de centrales sindicales de toda América participaron hoy del panel “El papel de la OEA (Organización de Estados Americanos) en la integración regional”. La apertura estuvo a cargo de Rafael Freire, secretario de Política Económica y Desarrollo Sostenible de la Confederación Sindical de la Américas (CSA); quien estuvo acompañado por Hugo Yasky, titular de la CTA y Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT.
Para Freire “la OEA de hoy no es la de la Guerra Fría, no es la de los tiempos del Consenso de Washignton y el ALCA”, aseveró que “hay un agotamiento de la agenda neoliberal aunque aún no esté muerto el modelo y esto ha cambiado el papel de la OEA”, y citó como ejemplo de ese nuevo rol “la decisión en Honduras de levantar con la expulsión que pesaba sobre Cuba en la OEA y también lo que pasó con la crisis del Golpe de Estado en Honduras, que en el primer caso mostró un lado positivo y en el segundo la debilidad”.
En referencia a la situación actual el dirigente brasilero dijo que “la crisis mundial está resuelta para la banca internacional, pero no para los trabajadores y para la mayoría de nuestros pueblos y el movimiento sindical tiene mucho para hacer en estos momentos”.
Al respecto, Yasky subrayó: “Este encuentro abre horizontes en la lucha de los trabajadores en momentos en que los grupos concentrados de la economía pretenden que la crisis la paguemos los trabajadores y eso no lo vamos a permitir”.
En su exposición Aguirre, también titular de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) sostuvo: “Desde una mirada de clase empezaríamos con muchas críticas a la OEA y al Cosate (Consejo Sindical de Asesoramiento Técnica). Eran parte del Departamento de Colonias, que sostenían dictadores, dividían al movimiento sindical; pero en ese tiempo, bajo la influencia del (secretario general José María) Insulza hay datos positivos, uno de ellos es como se intenta resolver el desafío Honduras y el peligro que implica el golpismo y la ofensiva de sectores patronales para volver a situaciones similares a la de los ´90”.
Para el dirigente cetatista “el desafío como movimiento sindical es construir una agenda de temas para propulsar cambios que tengan que ver con la democracia, con el mejoramiento de nuestros derechos. Es la oportunidad para diseñar los tiempos del sindicalismo en instituciones internacionales, como la OEA, OIT, G-20, Unasur, ALBA; es decir, todo aquello que potencie la democracia con derechos e igualdades”.
En Honduras nadie se rinde
Una de las panelista que mas atención concitó fue Anabel Gomez, integrante de la CUT Honduras. La dirigente explicó que “mi país es de los más pobres del continente, en su historia ha sido manejado por un grupo de ricos que se ha apoderado de nuestra economía y se han repartido el control del país a través de distintos gobiernos de 2 signos políticos que se turnan en el poder”.
En referencia al presidente constitucional Manuel Zelaya, quien fue derrocado el 28 de junio, sostuvo: “Creímos que todo iba a seguir igual, pero empezaron a crearse condiciones que no se habían visto nunca. Esto generó simpatías en el movimiento sindical y popular. Y las medidas que impulsó tuvieron respaldo popular”. Entre las medidas destacado resaltó “la incorporación de Honduras en el ALBA, que representó un importante paso en áreas como salud, educación, tierras y combustible”.
“La reacción de empresarios, políticos y grupos de poder no se hizo esperar. La aprobación del salario mínimo, que tradicionalmente dependía del acuerdo entre el gobierno y el sector empresarial, fue con Zelaya un cambio radical a favor de los trabajadores, que vieron que aumentó más de un 60% y salimos a defender esa medida que por primera vez en la historia nos beneficiaba”, remarcó Gómez, al tiempo que marcó como el motivo del Golpe de Estado, como “la gota que rebalsó el vaso” al impulso “a una consulta popular, una encuesta para ver si la ciudadanía quería establecer una asamblea constituyente, amparada en la ley de participación ciudadana.
Ese intento de consultar al pueblo produjo el Golpe de Estado, “acciones vergonzantes, persecución y represión salvajes”, explicó la dirigente. “Hoy estamos cumpliendo 100 días de resistencia contra el Golpe de Estado, unificados todos los sectores, todas las expresiones populares, en el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, donde nuestra posición va más allá de la restitución de Zelaya, ese es solo el primer paso, el objetivo es la Asamblea Nacional Constituyente. A cien días del Golpe decimos que en Honduras no se rinde nadie”.
Uno hecho que marcó la jornada fue el fallecimiento ayer de unas de las cantantes populares más valoradas del mundo. Así, Hugo Yasky, en su apertura, expresó la “tristeza por el fallecimiento de Merecedes Sosa, símbolo del canto latinoamericano, de la causa de los trabajadores, una luchadora incansable junto a nosotros, en todos los conflictos, realzando la tradición de lucha los grandes juglares latinoamericanos por los derechos humanos.
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