
Me llamo Luciano Bermúdez, pero nadie me conoce por mi nombre sino por Totino. ¿Qué estamos haciendo? ¿qué es la Tupac en el Chaco? Lucha. Además, venimos en la pelea desde lejos y hoy tenemos varios frentes de actividades, el frente agrario, el textil, el frente del trabajo territorial, de cooperativas de viviendas y hasta se ha formado en frente de la juventud.
Entonces vamos por parte: el frente agrario, que es donde está la parte de los frigoríficos, uno en Resistencia y que ha sido recuperado por los trabajadores y es donde se faenan los animales grandes, unos 500 bovinos por día y allí trabajan unos 70 compañeros en dos turnos. Hay que sumar otra cantidad de compañeros que se encargan de la comercialización de los productos del frigorífico.
Por otra parte, ahí se les compra la hacienda a los pequeños productores, muchos de nuestras cooperativas agrarias. Hay también otro frigorífico expropiado en el interior donde ya venimos laburando duro y bien. Son pasos que hemos ido dando desde la organización y ganando ese espacio de lucha, no sólo por el trabajo, sino por la capacitación de compañeros y compañeras, y de los pibes, que tengan escuela, que tengan educación y que aspiren a un trabajo digno. Eso va conformando un eje y logrando un resultado doble producto de estar bajo un objetivo claro: el derecho a la salud, el trabajo y la educación. Eso es un estandarte y ampara si uno es capaz de ponerle corazón.
El otro frente, es el Frente Agrario, las cooperativas y los pequeños productores que se han integrado y conforman un armado interesante. Hay 54 pequeños productores que están trabajando hortalizas, verduras y frutas en un sistema bajo riego, como tomates o melones. Y también tenemos sectores productivos bajo invernaderos, cosa que asegura la continuidad ante un clima duro y organiza mucho el trabajo y una producción segura.
En este rubro tenemos la ayuda de profesores de la Escuela Agraria, hecho que nos permite la formación de promotores rurales, digamos una pequeña escuelita para ir capacitando cuadros.
Después tenemos el frente Textil, con dos fábricas recuperadas, una en Villa Ángela y otra en Resistencia. Y además ya hemos armados tres cooperativas de trabajo y ya nos bajaron del Ministerio de Bienestar Social 60 máquinas. Esto es una movida que suma, que agranda y algo para remarcar: las compañeras, al tener un trabajo estable son de fierro y fortalecen todo este entramado social. Por otra parte, ya estamos comercializando el hilo, capacitando nuevas compañeras y hay una interrelación entre todos estaos emprendimientos.
En cuando al trabajo territorial, en este momento tenemos 1300 Pec, que se distribuyen fundamentalmente en el barrio Toba de Resistencia, donde también están las Copa de Leche y un comedor que funciona de lunes a viernes y allí se asisten a unas 300 familias. Hay que ver el significado de esto que muchos quieren llamar “asistencialismo”, que en realidad es la lucha por la vida, única posibilidad de los sectores más postergados dentro de una sociedad que ignora al aborigen, lo discrimina, lo expulsa. En esto es donde también funciona el armado colectivo que tenemos: se trae carne de los frigoríficos, hortalizas y frutas del frente agrario. Eso permite mantener una estructura, o cadena donde nunca falta un plato de comida para el necesitado.
Otra pata de crecimiento tupaquero, es la conformación de cooperativas de vivienda. Tenemos emprendimientos que avanzan, en Libertad, en La Palmas –donde ante estaba el ingenio, en Bermejo y en la Leonesa. Y para seguir, ya que es largo, hace poco se ha creado el Primer Frente Juvenil Tupac Amaru. Ya los pibes anduvieron festejando la primavera, de fiesta, amigo, de fiesta. Y esa parte es a futuro. Ganar a la nueva generación al trabajo, a la capacitación, es prioritario.
Y como Organización Barrial Tupac Amaru, funcionamos democráticamente: hemos constituido una mesa donde cada frente está representado y ahí se habla, se planifica. Y después es la realización de plenarios de cada zona, de ver y escuchar a los compañeros y compañeras.
El que habla es "Totino" Bermúdez.
Mi vida. Bueno. Hay mucho y el pasado es un bien que uno va llevando, al menos si aprendió algo. Yo comencé a militar en la JP de Lomas de Zamora en el 69. En el 78 me sumo a Montoneros y de ahí en adelante pasé las que pasó el país y el movimiento. Bueno, eso es para hablarlo en otro lugar. Pero te digo, aunque no exista un partido, en el fondo de mi alma sigo siendo montonero.
¿No hay vacuna contra eso?
Creo que no. Cuando se tuvo un sueño tan grande, cuando se pensó un país para todos, no queda espacio para bajarse. Y yo creo que lo que importa es aquel sueño: fue y sigue siendo maravilloso. Por lo menos, es mi caso. Bueno. Lo mío siempre fue el trabajo social, el barrio, la base. Y en un momento de mi vida arme un proyecto que primero era personal pero en un momento me dije, esto puede ser para muchos: De Vuelta al Pago. Y miré usted, después de 50 años volví al lugar donde nací, a Colonia Liza – en realidad quedé varado cerca, en Puerto Tirol.
Bueno, con ese proyecto, trabajando con compañeros y estando en la CTA, hicimos en Encuentro Anual Campesino, fuimos armando pequeños proyectos, y además, estaba en lo cierto, muchos querían pegar la vuelta al pago. La mayoría de los pequeños productores, son gente regresada de las ciudades, donde la mayoría vivían en las periferias, en villas. Y volver y encontrarse de nuevo con la tierra, poder trabajar, hacerse su casa, es una experiencia de vida irrepetible. No solo una solución sino volver al origen, y con la idea de apoyo al otro, poner la personalidad al servicio del otro.
Estaba en el Ministerio y lo conocí a Coco (Garfagnini), Coco me cuenta de la Tupac, la cuenta como es Coco ¿no? Nada de cháchara. Estamos en algo grande y bueno, creo eso que dijo. Y sí. Después conocí a Milagro, conocí la organización. Y ya me estuve prendiendo.
¿Qué tiene la Tupac?
Creo que hay algo, diría, la seriedad militante, los objetivos: salud, educación y trabajo sintetizan en parte el significado de ese otro país: estar abriendo copas de leche, comedores, pero por sobre todo, fuentes de trabajo. Y el respeto al aborigen, la no discriminación social. La Tupac crece y todos vamos creciendo con la Tupac. La modificamos pero a su vez nos modifica. Eso. ¡Que querés! Es como estar en el viejo sueño, ese país para todos que hablaba antes.
Equipo de Comunicación de la Organización Barrial Tupac Amaru-CTA
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