
Un grupo de desconocidos intentó durante el fin de semana cortarle las piernas a la estatua de bronce de Ernesto "Che" Guevara, ubicada en el parque Hipólito Irigoyen, de la ciudad de Rosario. El 8 de octubre pasado se cumplieron 42 años de la captura y asesinato del líder revolucionario.
Según contaron los testigos, la escultura de más de 1,5 toneladas tiene un corte de 15 centímetros de ancho por 35 de largo, por lo que se presume que fue hecho con una moladora y una prensa. El año pasado, en esta misma época del año, le habían pintado las manos con pintura blanca.
La obra lleva la firma del artista plástico Andrés Zerneri. En diálogo con Criticadigital, Zerneri manifestó su repudio al ataque y lo calificó de "ideológico con connotación política". Para él la agresión no es casualidad. "Coincide con el aniversario de la muerte. Cada vez que la atacan en realidad le surge un efecto contrario. Por cada atentado la respuesta es enorme, el apoyo de la gente que admira al Che y la que no. Nos aviva, nos moviliza".
El secretario municipal Horacio Ghirardi también expresó su indiganción. "Fue alguien que no simpatiza con esta figura o tuvo la intención de robar o hacer daño porque sí", dijo según reproduce el diario La Capital.
Sobre los motivos del ataque, el funcionario del intendente Miguel Lifschitz dio su versión: "Esto no está erradicado de la familia argentina, con el paso de los años se ha incorporado a la cultura pero hay sectores que siguen resistiendo que esta escultura esté emplazada allí".
En la charla con este medio, Zerneri recordó el primer ataque a pocos meses de la inauguración, en abril de 2008. "Lo habían pintado y en esa oportunidad los vecinos lo arreglaron. En este ataque es la municipalidad quien se va a hacer cargo del arreglo. Cuando la instalamos me dijeron de ponerla en alto para que no la dañen y yo no quise, dije que la obra estaba construida para que se vean de cerca. Ahora se deben estar acordando de que ellos tenían razon y yo no".
En declaraciones radiales, Ghirardi prometió que la obra será restaurada y que posiblemente se implemente alguna medida de seguridad para protegerla. "Es una escultura muy querida, tiene todo un simbolismo y la vamos a restaurar como tantas otras", resumió.
El Che de bronce, vestido de uniforme, con boina y su cabeza inclinada sobre el hombro derecho, mide cuatro metros y peso igual que un auto. Para realizarla, el autor lanzó una campaña de recolección de llaves y objetos de bronce. Los fundió, los moldeó, y concibió la primera estatua de cuerpo entero del revolucionario que se instala en un espacio público de la Argentina.
Fuente: www.criticadigital.com
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