
Hay dibujos del siglo XVII y XVIII que muestran el sistema de trabajo de mineros, herreros, tejedores y en el rostro de los protagonistas el dolor de la explotación y la miseria; y al día de hoy algunas cosas han cambiado, pero pocas.
![]() * Departamento de Salud Laboral de la CTA Nacional. |
Las condiciones de trabajo desde que nació el mundo moderno (el criterio y la existencia de la propiedad privada) mantienen el problema , porque mientras las ciencias y la tecnología abrieron campos nuevos, amplios, profundos que mejoraron la producción y las ganancias y se avanzó hasta un nivel increíble en cuanto posibilidades industriales y cono-cimientos técnicos, por la mentalidad rapiñera de los dueños esas condiciones que son el origen de enfermedades y accidentes del trabajo continúan con pocas diferencias.
En los países desarrollados, luego de la segunda guerra mundial, el tema se ha discutido bastamente y las cosas algo cambiaron porque ha quedado establecido el poder social y político de los sindicatos y en la mente de los trabajadores la necesidad impostergable de que el trabajo no enferme ni mutile.
Empresas que allá aceptaron mejoras promovidas por la lucha de los trabajadores aquí las niegan y a pesar de algunos pequeños logros concretos, seguimos con la bolsa encima de las discusiones y los silencios respecto a: cuanto ganamos y como trabajamos y seguimos con las 10 o 12 horas, con los sueldos de mierda de 500, o mil, o 2 mil pesos por mes, y los ruidos de 100 decibeles, y las máquinas que andan como el trabajo, arriesgando las manos, los dedos, la piel, aún la vida, y los pibes que deambulan sin llegar a ningún lado y las adolescentes embarazadas, también sin objetivos claros, y los motoqueros que se quejan pero nadie escucha; en fin…. la suma de las consecuencias de que nadie se haga cargo de la miseria de las condiciones de trabajo y de la vida –que van juntas-.
Desde 1950 hasta los 60 en Italia y Europa se discutió y se proclamaron las consignas de lo que tomó el nombre de “Modelo Obrero Italiano” (MO), que hasta fines de los 90 se aplicó en todos esos países con extraordinario éxito. Ahí, otra vez, la rapiñeria inventó cantidad de nuevas y cortas carreras universitarias –tecnicaturas- que cambiaron y retrocedieron lo que se había logrado luego de tantos años de lucha.
Argentina es un país nuevo, de doscientos años de vida, que también luego de 1945 cambió su estatus social, aunque la mentalidad sociológica del trabajo continúe más o menos igual que en las primeras décadas del siglo pasado.
El Modelo obrero establecía:
#) No delegar.
#) Validación consensual.
#) Grupos homogéneos.
#) Comisiones mixtas.
#) Delegado de prevención.
#) No monetarización.
#) Participación de los trabajadores en la organización del trabajo y la producción.
El conjunto de estas consignas significa que los trabajadores son los partícipes irrecusables del control de su salud. Que el concepto de salud no es solo ausencia de enfermedad, sino: la presencia de higiene, seguridad, conocimientos (que detentan los trabajadores, no solo los técnicos), ausencia de situaciones estresantes, productividad posible, salarios adecuados, políticas estrictas y participativas de prevención de enfermedades y accidentes.
No delegar, solo los trabajadores del lugar y sus repre-sentantes técnicos y profesionales deciden y discuten con la empresa las medidas necesarias de prevención y producción.
La idea es valorar el conocimiento científico y el saber profano, experimental de los trabajadores y las decisiones se toman por unanimidad, no por mayoría.
Todos los trabajadores que realizan el mismo trabajo, aún en diferentes lugares, constituyen un grupo homogéneo.
Para el relevo de condiciones de trabajo, higiene, peligros funcionamientos inadecuados, mapa de riesgos y otras implicancias propias de las tareas específicas se constituirán comisiones mixtas (como las establecidas por ley, ahora, por el gobierno de la Pcia. de Santa Fé) con representantes paritarios patronales y de trabajadores que decidirán sobre los proble-mas que se planteen. Cuando el conjunto de trabajadores sean menos de 50 ese rol lo cumplirá un delegado de prevención.
El concepto de no monetarización es, de alguna manera, la idea cabal de la democratización del salario.
No cambiar salud por dinero.
Cuando una tarea implica un peligro determinado no se arregla pagando (cobrando) más, se arregla eliminando el peligro, eso es salud, y eso es prevención. Cuando una tarea es insalubre no se debe disminuir el término de la jornada, se debe eliminar la insalubridad. La OIT señaló que el 80 % de las muertes por el trabajo, que en el año 2002 fueron dos millones de trabajadores en todo el mundo, se pueden prevenir.
Este modelo (MO) en Europa ya no tiene vigencia, por tramoyas políticas de las patronales que terminaron cambiando participación obrera de saber profano por tecnócratas con títulos universitarios, mentalidad de poder, pagados por la mismas patronales y entonces, por influencia de los medios y defección de algunos sindicalistas se supone que no tiene más relevancia.
La tiene, si no como modelo de aplicación inmediata, sí como ideario obrero de la salud laboral. En él están contenidas todas las implicancias del poder patronal y los motivos de la lucha por la salud de los trabajadores ¿Por qué la UIA se niega a discutir en paritarias condiciones y medio ambiente del trabajo? ¿Por qué los sempiternos dirigentes cegetistas argentinos sólo discuten salarios, que siempre resultan menores que la inflación (a pesar del INDEC)?
Las consignas del MO marcan con precisión cada uno y todos los atajos por donde marcha la salud laboral, aquí y en todo el mundo, y considerarlo como guía de las perspectivas y de la lucha, es un deber para todos los que estamos en el campo de la salud de los trabajadores.
Evidentemente, la CTA abre (desde hace mucho) un espacio de lucha de los trabajadores, cualitativamente diferente al que el país ha detentado desde hace décadas; se trata no sólo de salarios y obra social, es un asunto de calidad de vida. Se trata de la pelea por la salud en el trabajo: prevención; higiene; seguridad; participación de los trabajadores; comisiones mixtas; formación sindical y técnica; control obrero; salarios para vivir; viviendas familiares; jardín, escuela primaria y secundaria para los chicos; se trata de que por crisis recurrentes del capitalismo no se otorguen billonadas de dólares a los bancos y se despidan operarios a lo estúpido, el tema es que no haya más éstas crisis y si las hubiera que la paguen los culpables, no los trabajadores.
Por eso el MO tiene vigencia, porque constituye un cuerpo de doctrina básica desde el punto de vista de la lucha por un mundo mejor, por relaciones de producción saludables y democráticas; no apariencias y bla bla sino realmente las reivindicaciones profundas de las relaciones del trabajo.
Y no seamos facilistas: los compañeros europeos dan por finiquitado el modelo porque luego de su creación y práctica muy exitosa, los dueños de la economía mundial establecieron el neoliberalismo económico y social y lo desaparecieron como sistema de progreso; pero sus consignas siguen siendo justicia para la gente que trabaja y perspectiva para los trabajadores que luchan por su emancipación.
No va a ser rápido ni fácil pero si los trabajadores de Terrabusi- kraft y los de los subterráneos y las organizaciones de pueblos originarios y los docentes argentinos luchan y ganan sus reclamos ¿porqué no perseverar en consignas justas que aunque difíciles, la lucha probada y experimentada de nuestros compañeros pueden llevar al éxito? aunque lleve tiempo.
¡Modelo obrero, unidad, organización y lucha! y después veremos.
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