
Los pibes de Ruca Hueney volvieron a ser noticia. Pero no de ésas en que se los trata de "menores", sino de las que los definen como lo que son: sujetos de derecho y con una capacidad de organización que silenciaría cualquier reforma legislativa.
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* Coordinador del Hogar Ruca Hueney-CTA de General Rodríguez; Coordinador Nacional de la Constituyente Social |
Festejaron el cierre de los diez años de la organización. Sí, ya diez años de aquello que empezó con la toma de una quinta abandonada en La Fraternidad, en General Rodríguez, y que el sábado mostró el variopinto de su crecimiento.
La fiesta del sábado pasado tuvo de todo, desde abanderados, títeres y exposiciones de artesanías, hasta recitales de folklore y murga. Es que todo tiene que ver con Ruca. O mejor dicho, con la manera de cambiar la realidad de Ruca: educación, creación, trabajo y alegría. Allí, todo es un mensaje.
Desde temprano fue llegando la gente hasta el Hogar, el ala debajo de la que viven 60 pibes y en cuyo mástil flameaban una bandera argentina y una wilpala, ese símbolo multicolor que flamea en la patagonia mapuche y representa la integración de los pueblos indígenas.
A un costado esperaban mesas tendidas y un escenario hecho en el piso nomás de la Escuela Primaria y Comunitaria, ésa en que Matemáticas no es una mera abstracción, sino cálculos de materiales de construcción o de insumos para los emprendimientos productivos que los chicos ponen en marcha; ésa en que Historia rememora héroes olvidados en la currícula oficial; ésa en que la literatura no es una mera ficción sino la lectura de una realidad.
De hecho, la obra que los pibes representaron junto con sus educadores fue la historia de un árbol que había sido arrancado de su lugar de origen por la compra de las tierras de un tipo de apellido "Platini", y que fue recuperado por los pobladores originarios que lo devolvieron a su lugar.
Todo es un mensaje, hasta el almuerzo, fruto de la generosidad del trabajo que los pibes hacen en "Amuyén", el campo donde bajo el modelo de cooperativas ponen en marcha distintos emprendimientos de producción orgánica. Comieron las más de 500 personas que se acercaron a saludar y festejar. Como Johanita (prefiere que la llamen así), que mezcló una ensalada de "garrapatas" (en realidad son habas, pero ella las rebautizó así porque no le gustan) con un sánguche de carne de uno de los tres chanchos cocinados con cuero, a la vista y olfato de todos.
El paisaje rural estuvo lleno de chicos corriendo como lo que son: libres. Un juego de "mancha" por aquí, una "escondida" por allá y el inevitable fútbol. De fondo, una bandera que dice "No a la baja de la edad de imputabilidad", un mensaje que se suma a la mirada que sintetizó uno de los referentes de la organización: "Diez años cumplió Ruca. Diez años cumplió también el Destacamento de Infantería que inauguraron acá cerca con el discurso dominante de que había que acabar con la delincuencia juvenil. Diez años después, nosotros inauguramos la Escuela Agrotécnica. Dos maneras de dar respuestas para los pibes". Una de les cambió la vida. La otra, se las condena.
La cerca de madera que bordea la pileta estaba bordada con fotos de "La Casita", el lugar donde empezó todo en 1999; del campo con su "chanchería", cooperativa de apicultura y producción de maíz, trigo y sorgo sin agroquímicos; y del Hogar. Arriba de las imágenes, artesanías en cerámica hecha por los pibes. Y a un costado, la producción del Taller de Cuero.
Entre medio de todos andaba Gaby, una pequeña de 11 años que con su grabador anduvo reporteando a cuanta persona se le cruzara. Los testimonios serían editados para cuando esté en el aire FM Ruca Hueney. Gaby vive en el barrio. Va a la escuela comunitaria de la organización y su hermanito está en el Hogar. "Me encanta venir y hacer esto –dice mostrando su grabador-, y también disfruto cuando juego, como, aprendo y trabajo con los demás chicos. Yo disfruto que los demás disfruten", cuenta.
Quienes charlaron con ella fueron vecinos de Lezica y La Fraternidad, además de miembros de las organizaciones que llegaron desde distintos puntos para compartir el festejo: Ruca Hueney, de Mariano Acosta; el Colectivo La Esperanza, de Moreno; Chicos del Sur, de Fiorito; la Juventud de la CTA-Capital; el MTL de Tres de Febrero; la radio FM Sur, que emite desde el complejo de viviendas sobre la calle porteña Monteagudo, del MTL; la Asamblea de Flores; e integrantes de Radio Sudaca, que transmitieron en vivo por Internet.
También estuvieron los pibes de la murga "Utopías Denunciadas", de Derqui. "En la esquina de mi barrio va naciendo una utopía. Y aunque sea denunciada, esta murga se presenta y hace que los pibes vayan soñando este sueño que es de todos", fue el fraseo previo al sacudón de bombos, redoblantes y polvareda.
Desde hace diez años, Ruca hizo que varios de esos sueños dejaran de ser quimeras y fueran realidades que alimentan nuevas ilusiones. Porque, como desde el micrófono dijo Estela, otro de los pilares de la organización: "Todos los días, con nuestro trabajo cotidiano, demostramos que las utopías existen".
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