Libertad y democracia sindical
Un conflicto semiparaliza una empresa del Parque Industrial de Paraná
Jueves 4 de febrero de 2010, por Corresponsalía Paraná *

La planta de fabricación de algodón hidrófilo Ejemplar S.A., de Paraná, funciona con algunos problemas financieros desde julio, pero ahora se agudizan en un escenario en el que intervienen aspectos salariales, de pertinencia gremial y con intervención oficial.

Un largo, complejo e intrincado conflicto laboral –de incierta resolución– atraviesa desde hace unos seis meses la empresa que fabrica algodón hidrófilo radicada en el Parque Industrial de Paraná: Ejemplar SA, y que por estos días tiene a la mitad de sus trabajadores reclamando salarios atrasados y en eventual situación de paro.

Los problemas comenzaron con la crisis que atravesó el país en 2008 y que llevó a la industria a comenzar a tener problemas en su cadena de pago que afectaron su esquema financiero, con la consecuente asignación en término del sueldo de los 35 trabajadores que posee la planta.

Así, los pagos se fueron fragmentando y los empleados comenzaron a protestar por la situación, lo que sembró el germen del conflicto que aún no encuentra solución de continuidad.

Según allegados a la empresa, cuyo directorio lo preside Jorge Muro y que tiene más de 15 años en el mercado con distintos dueños, la unidad productiva vendría trabajando a pérdida desde hace varios meses y su objetivo está puesto en encontrar el punto de equilibrio para poder echar a rodar sin inconvenientes la rueda productiva.

Para los empleados en conflicto, la mitad de la nómina, el atraso en el pago amerita el reclamo en cuestión.

“En este momento nos están adeudando una diferencia del mes de noviembre, una diferencia del mes de diciembre, el medio aguinaldo completo de 2009 y todo el sueldo de enero. La medida que ejecutamos es la retención del débito laboral, y le enviamos un telegrama al empleador, argumentando que hasta que no se regularice la situación laboral no nos presentaremos a trabajar”, describió María Ángeles Parodi, empleada de la empresa y secretaria de Prensa del Sindicato Obreros de la Industria del Algodón de Entre Ríos (Soiaer-CTA). Este órgano gremial –según Parodi inscripto en el régimen provincial con expediente de inscripción gremial–, no encuentra legitimidad, ya que ésta es puesta en duda por la empresa y la Dirección de Trabajo Provincial.

Desde la empresa, el abogado Julio Herrera, advirtió que se había pagado noviembre y parcialmente diciembre, y que si bien algo se adeuda aún, “la situación se va intentando normalizar porque no hay un problema económico sino financiero. Necesitamos cobrar para poder pagar, y la empresa privilegia el salario de los trabajadores”, confió.

Reconociendo el derecho de huelga de los trabajadores y advirtiendo que no intentaron ninguna medida contra ellos desde la empresa, el abogado Julio Herrera coincide en el análisis que se hace desde la Dirección de Trabajo y asegura que “la Asociación Obrera Textil tiene autoridades y representación y convenio colectivo, y algunos se negaron a afiliarse y han querido conformar un sindicato de empresa, estimulado por la CTA y que no tiene validez”.

El sindicato algodonero intenta rebatir estos argumentos técnicos con otros muchos más terrenales. “Hace muchos meses que estamos en conflicto y este no es un conflicto técnico, sino un conflicto alimentario, con compañeros que ya no tienen para comer porque la empresa no paga los sueldos atrasados. No está en cuestión quién representa a los trabajadores. Presentamos un expediente desde la CTA, y tampoco logramos respuestas. Quienes están afiliados a la Asociación Obrera Textil son una minoría en la empresa, y nosotros creemos que estamos en una época de libertad sindical y no nos pueden obligar a ser de un sindicato que no nos representa”, sentenció María Ángeles Parodi.

Así las cosas, y con un escenario donde la empresa no encuentra los flujos para cumplir sus compromisos con los trabajadores, con diferencias gremiales insalvables y con el Estado que no puede aún encontrar la punta del ovillo, la solución para el conflicto desatado en Ejemplar S.A., una empresa que fabrica algodón hidrófilo en bolsitas como único producto, se aleja cada día un poco más de lo posible.

Escenario

A comienzos de enero, con este escenario, la mitad de los trabajadores enrolados en el Soiaer decidió no presentarse a trabajar hasta que no se regularicen los salarios. La otra mitad, independientes del sindicato en una parte y afiliados a la Asociación Obrera Textil decidieron continuar con sus actividades laborales normalmente.

Con la mitad de los empleados de paro, la empresa debió suspender un turno, lo que genera una merma en la producción de una unidad de negocios que necesita vender más tanto como respirar.

Para los trabajadores en paro –del Sindicato Obreros de la Industria del Algodón de Entre Ríos– “la Dirección de Trabajo ha abierto un expediente, pero seguramente hay una intervención del Asociación Obrera Textil, que es un sindicato de la CGT, y el expediente quedó archivado. Nosotros hicimos una nueva presentación pero el director de Trabajo no dio respuestas, siempre respondió con negativas, y hubo dos conciliaciones negativas con la empresa y es evidente que la Dirección de Trabajo no quiere intervenir y siempre nos pide cosas extrañas para impugnarnos. Solicitamos una audiencia con el Gobernador para que nuestra situación sea aclarada”, precisó la vocera del sindicato.

En rigor, en este conflicto se termina trasladando las diferencias que nacen en la rivalidad nacional entre la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).

El Sindicato de Algodoneros aún no tiene personería ni reconocimiento, lo que abre una nueva brecha de desacuerdos.

En este punto, el director de Trabajo Provincial, Oscar Balla, asegura que él no puede recibir un reclamo de un sindicato que no está reconocido. “Si ellos vienen como trabajadores no hay ningún problema para recibirlos y hablar con ellos, pero como sindicato no puedo, porque no tienen inscripción”.

Aseguran que hay que esperar una intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación para que dirima qué representación dentro de la empresa tiene la representatividad gremial. Ante una consulta, Balla reconoció que él puede actuar de oficio en el conflicto. “Nosotros podemos actuar de oficio, y estoy actuando por la falta de pago; a la empresa le requerimos documentación, le hicimos una infracción por falta de pago total en diciembre. Pero no puedo recibir al sindicato de algodoneros como tal”, confió.

Fuente:El Diario de Paraná, Entre Ríos


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