Organizando la paritaria
"Hacer a la Central más central"
Jueves 2 de marzo de 2006, por Secretaría de Comunicación y Difusión *

Por María Mendez. Dirigentes y asesores letrados de las distintas asociaciones sindicales afiliadas a la CTA se reunirán el próximo miércoles en Buenos Aires para fijar políticas comunes con respecto a las Convenciones Colectivas de Trabajo (CCT) y sus alcances. Está en debate no sólo el salario, sino también las condiciones y medio ambiente de trabajo, la flexibilización laboral, el empleo en negro y la distribución de la riqueza. Los actores, los trabajadores de la energía y los agentes de propaganda médica opinan aquí sobre estos temas.

El próximo 8 de marzo, desde las 10 de la mañana, se llevará a cabo una reunión plenaria federal con todas las organizaciones adheridas a la Central que suscriben CCT. Este encuentro tendrá lugar en la sede de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica de la Argentina (AAPM-CTA), ubicada en la avenida Avellaneda 2144, de la Capital Federal. “El objetivo será conocer el estado de situación de las CCT por rama y por actividad de cada una de las organizaciones y fijar estrategias comunes”, explicaron los representantes del Bloque Organizativo y Gremial de la Central.

“La decisión de la Central de reunir a los trabajadores, y sus organizaciones, que están discutiendo convenios colectivos y acuerdos salariales, me parece una decisión trascendental y demuestra la importancia estratégica que tiene el debate con los trabajadores del sector privado. Por eso, yo creo que la reunión sirve para hacer a la Central más central”, expresó José Rigane, titular de la Federación de Trabajadores de la Energía de la Argentina (FeTERA-CTA). Asimismo, indicó que “ese espacio tendrá que ampliarse y mantenerse para poder establecer políticas comunes respecto al salario, al salario mínimo, y a otras cuestiones, por ahí más actuales, como por ejemplo el debate sobre el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, que hoy afecta a millones de trabajadores que firman convenios”.

Además, expresó que la CTA no sólo debe debatir sobre cual es el piso del salario mínimo vital y móvil sino “cual tiene que ser el salario de todos los trabajadores de acuerdo a la canasta familiar, a lo que realmente necesitamos para vivir con dignidad en la Argentina”.

Por su parte, Ricardo Peidro, dirigente de la conducción nacional de la Central y de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica (AAPM-CTA), enfatizó: “en esa reunión vamos a intercambiar experiencias todos los que firmamos convenios para empezar a unificar criterios y juntar fuerzas para tratar de mejorar nuestras condiciones de trabajo”.

En ese sentido también se expresó Norberto Gonzalo, secretario general de la Asociación Argentina de Actores (AAA-CTA). “Los actores, como todos los trabajadores nucleados en la CTA, no podemos perder esta rica posibilidad de discutir con los compañeros, incluso con muchos que tienen más experiencia convencional que nosotros, para avanzar en el afianzamiento de nuestros derechos y en las estrategias de discusión para contar con un marco regulatorio común”.

Y agregó: “Es la ratificación del porqué estamos en una central de trabajadores: porque tenemos las mismas posibilidades, necesidades y expectativas que los demás trabajadores, cada uno en la especificidad de su vocación”.

Un instrumento de los trabajadores

Los Convenios Colectivos de Trabajo no sólo resuelven el problema del poder adquisitivo del trabajador, sino también las condiciones laborales. Es un instrumento válido para el desarrollo organizativo en el lugar de trabajo y de los propios trabajadores. “No es el resultado de lo que la empresa da, sino de lo que son capaces los trabajadores, a través de su organización, de disputar con la empresa”, indica Rigane y agrega: “Es una comunidad de instrumentos y de valores que van más allá del salario y que permiten vivir al trabajador con dignidad dentro y fuera de la empresa”.

En ese sentido, uno de los puntos clave a la hora de discutir condiciones de trabajo tiene que ver con la tercerización, la contratación y subcontratación de trabajadores por fuera del convenio y, por lo tanto, sin ningún tipo de cobertura y posibilidad de organizarse. “Los visitadores médicos llevamos adelante grandes luchas contra muchos laboratorios que tercerizaban el trabajo a través de una consultora y así incorporaban trabajadores que no tenían ninguna relación de dependencia”, explica Peidro y reflexiona: “Eso es flexibilización del trabajo. Y por eso, la firma de un convenio colectivo, para nosotros, implica siempre tener mayores herramientas para impedirla”.

Un recorrido por la historia

El sector energético fue uno de los más castigados por el proceso de privatización las empresas estatales. “Así se perdieron los derechos de los trabajadores y, sobre todo, la posibilidad de tener un CCT a nivel nacional”, explica Rigane. Antes de los ’90, los trabajadores del petróleo, el gas o la electricidad tenían convenios colectivos únicos y con carácter nacional. Pero la privatización terminó con eso y actualmente existen entre 30 y 40 convenios dentro del sector. “Los convenios se firmaron por empresa y en general fueron a la baja, lo que significó un gran perjuicio económico y una pérdida de los derechos laborales” indica el dirigente.

Para los trabajadores de la industria farmacéutica tampoco es sencilla la discusión paritaria. “La industria de medicamentos no acepta ningún tipo de control y lo demostró a lo largo de todo su historia. Nuestro convenio data de 1975, y aún así cuesta mucho sentarlos para discutir nuestros derechos. No están dispuestos a que los trabajadores se defiendan de igual a igual para discutir salarios y condiciones de laburo”, reflexiona Peidro.

Finalmente, Gonzalo recuerda que los CCT, en las 6 ramas de la profesión, son del año 1975, salvo el del teatro, que data del ’73. “A lo largo del tiempo han sufrido modificaciones. Hubo actas acuerdo y acuerdos bilaterales que modificaron algunas cláusulas, pero la realidad es que en materia salarial, en todas las ramas, los convenios se refieren a salarios mínimos, que están absolutamente depreciados”, informa el dirigente.

Y cita un ejemplo: “En cine y teatro no hay discusión salarial ni de condiciones laborales desde el ’92, no hubo reactualización. Por eso, se vienen aplicando cifras unilaterales por parte del sindicato en cuanto al aumento de los mínimos y afortunadamente no han tenido objeción del lado empresarial. Y sin embargo, el salario mínimo sigue siendo muy mínimo”.

Qué pasa hoy

“Para nosotros, después de la devaluación, ha sido muy difícil discutir salarios. Porque en la industria energética ha primado la decisión de no modificar los valores finales para los usuarios, las tarifas, y se agarran de eso, a pesar de que tienen subsidios, para no dar aumento salarial”, indica Rigane. Por eso, en la actualidad, el panorama es muy diverso. “Los mejores convenios y acuerdos salariales se están haciendo en los sectores vinculados a la exportación, como el petróleo, algunos sectores del gas y particularmente en los sectores químicos y petroquímicos, que están vinculados a la exportación y tienen una movilidad salarial mucho más importante y significativa que el resto”.

Mientras tanto, los sectores vinculados a la energía nuclear, a la minería y la electricidad dependen fundamentalmente de otras iniciativas, como los decretos presidenciales, fundamentalmente el 392/03 del actual gobierno, que abrieron la discusión salarial aunque en menor medida. “Todavía estamos muy lejos de poder avanzar hacia el convenio único. Y por eso necesitamos organizarnos más y mejor, con el conjunto de nuestros compañeros trabajadores”, sintetiza Rigane.

Por su parte, AAPM participa en un largo proceso de discusión paritaria, que comenzó a principios del año pasado. “Nosotros discutimos con las tres cámaras de la industria farmacéutica: una nuclea a las multinacionales y otras dos a las nacionales, las más chicas y a las medianas”, explica Ricardo Peidro.

Los visitadores médicos quieren paritarias para terminar con “la gran dispersión salarial y un salario básico muy bajo, que le permite a las empresas despedirlos muy fácilmente”. En ese sentido, Peidro informó que mañana viernes por la tarde, la conducción del gremio encabezada por Salvador Agliano se reunirá con todos los representantes de la industria para fijar fecha de la primer audiencia de paritarias.

Y los actores también. “Es una lucha sin cuartel con la parte empresaria para legitimar y revalidar día a día los CCT vigentes. Y es por eso que seguimos dando pelea”, indica Gonzalo. El dirigente explicó que actualmente está en vigencia un acta acuerdo en la rama televisión, la fuente más grande de trabajo, que pasará a ser parte del CCT cuando tome estado parlamentario la Ley del Actor y que ha modificado algunas cuestiones fundamentales de la actividad de los actores.

“Hemos convocado a una asamblea general extraordinaria para el 20 de marzo donde nombraremos a los miembros paritarios que discutan los CCT de las seis ramas de nuestra profesión”, informó también.

Por último, recordó que a pesar de que existen trabajadores actores dentro del sector estatal, no tienen posibilidad de discutir en paritarias con el Estado. “Nosotros hemos reclamado que se convierta en miembro paritario, ya que hay una parte que le compete. Es más, si así fuera no tendríamos hoy un conflicto en el Teatro Cervantes, supuestamente cerrado por reparaciones, que de hecho no está funcionando y hay muchos compañeros sin trabajo”.


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