Geografía de la crisis en Salta
Los olvidados del norte
Martes 11 de abril de 2006, por Secretaría de Comunicación y Difusión *

Por Fabián Romero, desde Salta*. Todo el olvido que sufre la región norte de nuestra provincia salió a la luz cuando el 31 de diciembre pasado cayó el puente sobre el Río Seco, única conexión carretera con el resto del país. Intentaron en vano restablecer el tránsito con la construcción de un badén, que sólo sirve cuando el río trae poca agua, pero como estamos en época de lluvias casi nunca se puede utilizar. Luego instalaron un puente Bayley de 40 metros de largo, pero con la primera crecida del río, el 18 de marzo, la correntada se lo llevó y aún hoy no lo pueden encontrar. Para colmo, parece que hay que devolvérselo al Ejercito.

El Río Seco no fue el único que creció. También lo hizo el Río Tartagal, que atraviesa la ciudad del mismo nombre partiéndola en dos. Este río destruyó no sólo una parte importante de la canalización, que no tenía mantenimiento, sino que también produjo el desmoronamiento progresivo de las márgenes norte y sur y como consecuencia la caída de numerosas viviendas de los barrios de Los Payos, Villa Saavedra, Tomás Ryan, Tomás Sánchez y la consecuente evacuación de 600 personas.

Se cayó también la pared sur, lindera al río, del Colegio Santa Catalina de Bolonia, institución pública de gestión privada que brinda educación a 1.600 alumnos. Además, corre peligro de caída uno de los dos puentes que comunican ambos lados de la ciudad de Tartagal, y se inhabilitaron todas las pasarelas existentes por la caída de una de ellas.

Por otro lado, todo este tiempo se vieron afectadas las comunicaciones telefónicas (fijas y móviles); la de Internet y la caída frecuente de los sistemas de redes interbancarios

No sólo Tartagal, sino todo el departamento San Martín se encuentra en una situación de catástrofe económica, social, sanitaria y educacional, que no es producto de un desastre natural sino la consecuencia de un manejo irracional de los recursos naturales y de la ausencia del Estado. Los grupos económicos dedicados a la explotación agrícola, maderera y petrolera han depredado nuestro suelo, arrasando nuestros recursos, contaminando nuestro hábitat, al no respetar los criterios de desarrollo sustentable.

Como consecuencia de ello, los pequeños productores están arruinados, las comunidades aborígenes devastadas y vulnerado nuevamente su derecho sobre la tierra. A eso hay que sumar que el río se está llevando el techo de las familias de Tartagal y poblaciones vecinas. Por su parte, el Gobierno provincial ha promovido esta situación con la inacción y el abandono de una zona que, paradójicamente, aporta las regalías petrolíferas a las arcas provinciales. En Salta capital la mayoría de los medios de comunicación (oficialistas) minimizan lo que sucede en el norte provincial ya que no lo pueden ocultar y distorsionan las causas, atribuyéndolas a factores climáticos y no a desmontes muy bien planificados.

Un recorrido por el norte

En el norte salteño ya son más de 2000 los evacuados debido a los desbordes de los ríos y a la posibilidad de derrumbes. En Tartagal, se evacuaron a 600 personas; otras 900 en Aguaray, y otras 500 en la misión aborigen de Yacui. En esta localidad, que se encuentra a 10 kilómetros de Tartagal, existe el peligro de derrumbe de un dique natural que se formó a raíz del desmoronamiento de un cerro.

Santa Victoria Este permanece incomunicada por la creciente del río Pilcomayo, que cortó la ruta provincial 54 y provocó desabastecimiento, graves destrozos materiales en las escuelas y hogares de los vecinos de los diferentes parajes de ese municipio: en Rancho El Ñato cayeron casas y partes de una escuela. Otros parajes aislados son: Chañares Altos, Las Horquetas, Monteagudo, La esperanza, Monte Carmelo, La Curvita, La Puntana, Las Vertientes, Misión La Paz, Aguas Verdes y Alto de La Sierra entre otros.

En Oran, el margen derecho del río Blanco Banda Sur ha sido comido en forma considerable por las aguas en aumento, y se lo desvió, hasta ahora con éxito, hacia el arroyo Zenta para evitar que al desbordar el canal de riego, afecte a los barrios lindantes.

Mientras tanto, en Rivadavia Banda Norte y Sur, hay 9.000 personas aisladas debido a la crecida de los ríos Bermejo y Pilcomayo. Más de 400 familias de comunidades aborígenes quedaron aisladas en diferentes parajes.

La situación en el norte provincial parece no mejorarse porque los meteorólogos pronostican más lluvia, lo que significa más sufrimiento para todos los habitantes de esa región. La CTA salteña, junto a otras organizaciones, denuncia e informa sobre los alcances de esta crisis y se prepara para realizar distintas actividades el próximo 20 de abril.

En el marco de la convocatoria que hiciera el 7º Congreso Nacional de Delegados de la Central a una Jornada Nacional de Movilización bajo el lema “Igualdad, dignidad, trabajo y soberanía”, la CTA salteña convocará a una marcha el 20 de abril por las calles de la ciudad capital y por la tarde realizará un “Encuentro por el Agua y la Tierra” en la sede del gremio judicial.


*

Secretaría de Comunicación y Difusión

recibir ACTA en tu correo electrónico

Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina

(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar


sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar