
Trabajadores motosierristas del Alto Paraná, en el norte misionero, se están organizando para defender sus derechos. El próximo 25 de junio, en asamblea, se integrarán al Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria del Papel de esa región, entidad afiliada a la CTA. “Necesitamos asesoramiento y afiliarnos al sindicato para poder reclamar por nuestros derechos”, expresaron. En diálogo con ACTA, el titular de dicho gremio, Lorenzo Barrientos, explicó los próximos pasos de la organización.
“Ellos son los que diariamente cortan con su motosierra miles y miles de toneladas de maderas para el consumo de la Papelera Alto Paraná S.A.; y necesitan organizarse para poder tener un Convenio Colectivo de Trabajo y discutir sus condiciones laborales, un derecho que debemos hacer valer todos los trabajadores”, reconoció Barrientos en diálogo con nuestra Agencia.
Esta semana, unos 70 motosierristas se acercaron al sindicato y se propusieron crecer en organización y afiliación para que los más de 400 obreros que realizan esta tarea en la zona puedan defenderse y terminar con la precarización laboral. “Estaban cansados del manoseo de las empresas contratistas de la papelera y no sabían donde recurrir. Hay compañeros que cobran sólo 298 pesos por mes, que ni siquiera les alcanza para cubrir la canasta básica; y menos los gastos médicos en caso de que un miembro de la familia se enferme”, recuerda Barrientos.
El sindicato les abrió las puertas. Y se prepara para realizar un primer encuentro el próximo 25 de junio, en el que esperan una importante participación de los más de 400 motosierristas que trabajan en la zona. “Ellos son los antiguos mensú, hacheros en guaraní. Anteriormente hacían todo con el hacha y ahora con motosierra, pero sigue siendo un trabajo esclavo. Sólo se modernizó la maquinaria”.
En 1997, la empresa chilena Arauco compró Papelera Altó Paraná, de la cual dependen grandes extensiones de territorio forestado en la zona norte de Misiones. Además, Arauco tiene plantas procesadoras de pasta celulosa, maderas y otros materiales en Uruguay y Chile. Y aplica la misma política que sus competidoras: precarización laboral para sus empleados, tercerización de servicios, y no reconocimiento de los derechos de los trabajadores.
Y sin embargo, la organización persiste y crece. “Somos 143 trabajadores de la planta afiliados al sindicato”, enumera Barrientos y recuerda que también el avance tecnológico ha hecho estragos en la región. “Hubo muchos despidos cuando compró Arauco, Además, hay puestos tercerizados dentro de la misma fábrica que cumplen las mismas tareas que nosotros hacíamos antes. Por eso estamos peleando por un encuadramiento convencional que nos incluya a todos”.
Hace más de cuatro años que los representantes del gremio de papeleros iniciaron una demanda judicial contra la empresa por el no cumplimiento de los acuerdos y convenios dentro de la planta. “Recién ahora reconocen al sindicato y hemos podido modificar algunos puntos del CCT, como la participación en las productividades”, explicó el dirigente.
Pero aún existen los problemas. Muchos trabajadores aceptaron el retiro voluntario y muchos se quedaron sin trabajo. Y los que quedaron resisten y proponen alternativas. “Ahora la empresa se ha comprometido, por escrito, a que pondrá en el mismo convenio a todo el personal. Hay un acercamiento, un diálogo. Y creo que eso puede haber ayudado a que los hacheros se acerquen a nosotros”, indicó Barrientos.
El sindicato y la CTA les abrieron sus puertas. Ahora los motosierristas deberán organizarse en cada territorio y sumarse al desafío de sostener la organización gremial.
“Han tocado el piso, han llegado al fondo. Y ahora necesitan organizarse y saber. Porque muchos de ellos no saben leer ni escribir. Por eso les ofrecimos que se sumen a la capacitación gratuita que brinda nuestro sindicato”, reconoció Barrientos. Se refiere a la escuela nocturna donde todos los días se capacitan trabajadores afiliados y también obreros desocupados de la región. Allí no sólo aprenderán a leer y escribir, sino que “también estamos trabajando en cuestiones básicas de la organización: la lucha por el salario, el derecho a vacaciones, el respeto por las horas de trabajo, los modos de reclamar”, señaló.
Ahora buscarán ampliar el estatuto para sumarlos a la organización, ya que son parte de la cadena productiva de la industria del papel. “Son los que proveen la materia prima para las pasteras. Ellos cortan raleo de madera para las empresas contratistas de la región. Y necesitamos un convenio que sea igualitario, porque los motosierristas trabajan los feriados, no les pagan los días caídos, no tienen cobertura y muchas otras dificultades. Ellos son decididos, y se plantaron. Y nosotros vamos a luchar”, concluyó el dirigente.
Secretaría de Comunicación y Difusión
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar