Debate paritario
Reunión federal de asociaciones sindicales de la Central
Martes 11 de julio de 2006, por Secretaría de Comunicación y Difusión *

Por Mariano Vázquez. Medio centenar de trabajadores realizaron ayer en la Ciudad de Buenos Aires el segundo encuentro de organizaciones de la CTA que están en discusión de Convenios Colectivos de Trabajo (CCT). Los presentes relataron las experiencias de cada organización para articular criterios comunes en las negociaciones paritarias y recibieron un exhaustivo informe del Observatorio del Derecho Social sobre la temática.

Alicia Carrasco fue la primera en tomar la palabra en el auditorio de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica (AAPM-CTA) en el barrio porteño de Caballito. Es militante de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE-CTA) y trabaja en el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN); también participó como paritaria del primer Convenio Colectivo para el sector: “Lo principal que destacamos de la firma, como trabajadores de la energía, es que demostramos que somos parte de la empresa, que podemos ser eficientes y eficaces y darle ganancias al Estado”. Hoy son más de 680 los trabajadores de EPEN que “lograron insertar en el directorio, en la cabeza máxima de la empresa, a un director obrero: dos son por el Poder Ejecutivo y uno por nosotros”, recalcó Carrasco.

La dirigente también rescató que “logramos incorporar, en una misma grilla laboral, a los profesionales, técnicos, operativos, administrativos y los de conducción también los tenemos convencionados. De esta manera tenemos una carrera, concursamos, nos capacitamos y así podemos aspirar a mejores trabajos”. “Hoy el ingreso básico del compañero que menos gana es de 2.100 pesos”, concluyó.

Héctor Careaga mostró otra realidad de la pelea por un CCT digno. Integra el Sindicato Papelero de Alto Paraná en Misiones, un sector víctima de la flexibilización y la precarización. “Hoy, los trabajadores que están bajo convenio son apenas 140, mientras que unos 400 están tercerizados”, indicó. Y agregó: “Gracias al apoyo de la CTA estamos recuperando nuestro protagonismo como sindicato que por los despidos y la tercerización ha sido muy golpeado; por eso estamos peleando por el encuadramiento convencional para todos”. Careaga explicó también que la pelea es muy nueva y comprende desde cuestiones básicas por la característica del trabajo forestal a “salario, vacaciones, jornada laboral de ocho horas”, etcétera.

Ricardo Peidro, secretario de Derechos Humanos de la CTA Nacional, es dirigente del gremio de visitadores médicos (AAPM-CTA). Contó que “desde el año pasado seguimos con el proceso de negociación paritaria y aún no hay respuestas. Nuestro patrón es la industria farmacéutica que si acordó con FATSA (Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina) dos Convenios Colectivos de Trabajo y con nosotros nada”. En cuanto a la característica del sector explicó que desde hace varios años se ha iniciado un proceso de reconversión, “ya se cerraron aproximadamente 19 plantas y FATSA no tomó ninguna medida”, y afirmó que se trata de un sector “con un básico convencional muy bajo, lo que le da un gran poder a la empresa y poco poder a los trabajadores organizados sindicalmente. Lo que queremos es aumentar el básico para que el trabajador tenga más autonomía y libertad respecto de la unilateralidad que pretende aplicar el patrón. El visitador médico tiene muchos rubros no remunerativos y eso es lo que las empresas no quieren incorporar al salario para poder seguir funcionando sin un básico alto”.

Pedro Wasiejko, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA-CTA), dio cuenta del largo camino para llegar luego de 31 años a firmar un CCT para el sector. Subrayó que el resultado, luego de seis meses de negociación con empresas multinacionales como FATE, Bridgestone-Firestone y Pirelli, “fue positivo” ya que permitió incrementar “el salario mínimo para la actividad (1.220 pesos), eliminar la diferencia entre trabajadores nuevos y viejos, terminar con la tercerización en algunos sectores de las plantas, aumentar los salariales de manera significativa, incorporar la Comisión Mixta de Seguridad e Higiene y cláusulas antidiscriminatorias”.

“El Convenio Colectivo de Trabajo es una herramienta de trabajo que nos permite consolidar un espacio de poder dentro de la empresa: y esto significa mejores salarios, jubilación digna, capacitación, todo esto suma para poder desarrollarnos como mejores personas en nuestro trabajo”, sostuvo Aldo Villavicencio, delegado paritario de la ATE neuquina, trabajador de la fábrica estatal de agua pesada de la ciudad de Neuquén (ENSI SE), quien señaló: “Ya hace 8 años que estamos en el Convenio y eso nos permitió tener muchísimos avances como, por ejemplo, terminar con la desorganización salarial y establecer un criterio lógico”.

Estuvieron presentes además, integrantes de la Agrupación Nacional de Bancarios, Luz y Fuerza de Mar del Plata y Zárate, de la Nueva Organización Gastronómica, Personal Jerárquico del Gas, ferroviarios de APDFA, docentes de Mendoza y Buenos Aires, de la Federación Judicial Argentina, de la Federación de Trabajadores de la Energía, del Sindicato de Ecología, del Sindicato de Prensa de Rosario.

Cifras

El encuentro, moderado por el secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA), José Rigane, abrió con un informe del Observatorio del Derecho Social de la Central. Marcos Sambruzo y Federico Di Giorgo.

El trabajo expuesto, y entregado a los presentes, sistematiza y clasifica los conflictos laborales y la negociación colectiva durante el primer semestre de 2006. En el primer caso, el Observatorio no sólo da cuenta de las diferentes situaciones, sino que aporta variables como el ámbito geográfico, causas, las intervenciones de los poderes públicos y las resoluciones. En el segundo grupo, clasifican las negociaciones colectivas en dos grupos: salariales y no salariales. El primero comprende las actualizaciones de las escalas básicas, adicionales generales, beneficios sociales, licencias. El restante ha sido clasificado en cinco categorías: jornada, modalidades de contratación, organización del trabajo, ordenamiento de las relaciones laborales, y aportes y contribuciones.

En referencia al análisis de la conflictividad laboral, el Observatorio señala que entre enero y junio de este año se registraron 266 acciones: 165 en la actividad privada y 101 en el sector público nacional o provincial. Además marca que “el 39% se registraron en Capital Federal y Buenos Aires, el 15% en la región patagónica y el 12% son conflictos de alcance nacional”. En cuanto a la rama económica en la que se desenvolvieron estos conflictos los números muestran que “el 23% se produjo en los sectores de transporte, almacenamiento y comunicaciones, el 17% en la industria manufacturera, el 16% en la Administración Pública, el 12% en salud y el 11% en educación”.

Acerca de la negociación colectiva, durante el primer semestre “se homologaron 409 negociaciones colectivas, un 209% más que el mismo semestre de 2005. De ellas, 53 corresponden a convenios colectivos y 356 son acuerdos predominantemente salariales”. En cuanto a la estructura sindical de la negociación ésta muestra concentración en las organizaciones nacionales: “El 73% ha sido suscripta por federaciones o sindicatos nacionales o uniones”. Cabe destacar que el 32% correspondió a la industria manufacturera, el 23% al transporte, almacenamiento y comunicaciones y el 13% a electricidad, gas y agua.

Para ver informe completo ingresar a www.observatoriocta.org.ar.


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