
Al cierre de esta edición, y al cabo de una jornada cargada de tensión y expectativa, con marchas y contramarchas -fiel reflejo de la falta de acuerdo entre las partes-, el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, decidió que el Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario pase a un cuarto intermedio hasta mañana al fracasar las negociaciones entre la representación sindical y los empresarios para fijar el nuevo salario mínimo, vital y móvil y debatir, tal como lo viene planteando la CTA, otros institutos vinculados con la distribución del ingreso.
El Gobierno decidió posponer la reunión hasta mañana a la espera de que la Unión Industrial Argentina (UIA) de su asentimiento a una propuesta consensuada con la CGT y consistente en un salario mínimo de 760 pesos a partir del 1ª de agosto y de 800 pesos a partir del 1ª de octubre, dejando de lado la confección de una agenda para discutir el monto del salario mínimo, vital y móvil, la universalización de las asignaciones familiares, el ámbito para discutir el aumento a los jubilados y jefes y jefas de hogar y el combate en serio al trabajo en negro que propuso la CTA.
Tomada convocó a la Comisión del Salario -de la que participa Pedro Wasiejko por la Central- para mañana a las 14, en tanto que la reunión plenaria del Consejo se registrará a partir de las 15. La frustrada sesión del Consejo estuvo precedida por múltiples contactos informales entre las partes, que no alcanzaron para destrabar la situación.
Con anterioridad a la maratónica reunión que terminó naufragando pasadas las 20 horas, Wasiejko, secretario de Relaciones Internacionales de la CTA, había participado como consejero en la Comisión de Salario Mínimo, Vital y Móvil de dicho Consejo. Acompañado por el director del Departamento Jurídico de la CTA, Horacio Meguira, presentó un escrito para asentar en acta cuyo primer párrafo indica: “la CTA consideró positiva la puesta en marcha de esta institución, que debiera gestar un espacio de participación de los diversos sectores, promoviendo una experiencia de concertación a favor de un proceso de redistribución justa de los ingresos y de reindustrialización del país. Más teniendo en cuenta que este Consejo es el único instrumento de concertación social, institucional”.
También recordó que desde la Central “tuvimos fundadas esperanzas que éste Consejo fuera el punto de partida de una política verdaderamente productiva, con eje en el salario y en el pleno empleo, ya que participan en él los principales actores sociales que podrían acordar políticas de distribución del ingreso. Sin embargo, a casi 20 meses de su convocatoria, el Consejo del salario sólo se reunió tres veces, al tiempo que desactivó el funcionamiento de las comisiones de trabajo que lo constituían” y denunció que “sólo se convocó a este Consejo una vez que finalizó la ronda de negociaciones de los principales convenios colectivos de trabajo en este primer semestre, inversamente a lo que su finalidad determina, es decir, ser el punto de partida de la negociación colectiva, favoreciendo la permanencia de un régimen salarial que sigue permitiendo la acumulación de la riqueza en grandes grupos económicos”.
La propuesta presentada por la CTA recuerda también que “desde la primer convocatoria, el salario mínimo vital, según lo define la Ley de Contrato de Trabajo en su artículo 116, debe asegurar al trabajador vivienda digna, alimentación adecuada, educación de sus hijos, asistencia sanitaria, vestimenta, transporte y esparcimientos, y que el monto del salario, por ende, debe ser fijado de modo tal que cubra esas necesidades”.
En ese sentido, expone que, según cálculos del INDEC, la canasta familiar se ubica en 2.207,70 pesos a diciembre de 2005 y que “esa debe ser la pauta y punto de partida para fijar el salario mínimo”. Además, y tal como se dijo ayer en la conferencia de prensa realizada junto a la FAA y APyME, éste Consejo debe retomar la decisión adoptada en la reunión de noviembre de 2004, cuando la comisión de productividad fijó -a propuesta de ambas centrales sindicales-, y con el quórum reglamentario, en 1.580 pesos el monto que alcanzaría a cubrir esas necesidades. “Actualizado a junio de este año, el monto sería de 1.877,30 pesos. Y cualquier otro monto que no se sustente en esas pautas o que no tienda a alcanzarlo, -tal como lo afirmara en esta misma comisión el 30 de mayo del 2005-, sería contrario a la finalidad del Consejo del Salario”.
Por otra parte, la CTA reiteró que “es esencial sostener el funcionamiento del Consejo para cumplir el mandato legal de ‘aprobar los lineamientos y metodología para definir una canasta básica’, extremo que se incumple sistemáticamente no obstante compromisos asumidos en la última reunión”. Wasiejko expresó que este reclamo no es “antojadizo”, sino que se basa “no sólo en el art. 116 de la LCT y en el art. 14 bis de la Constitución Nacional, sino también en el primer antecedente en tal sentido, el Decreto 33.302/45 de Juan D. Perón, que determinó por primera vez en nuestro país el salario mínimo vital, a fin de asegurar las necesidades del trabajador en términos similares al que actualmente establece la Ley de Contrato de Trabajo”.
Finalmente, propone la fijación inmediata y provisional, y a partir del mes de julio del 2006, hasta tanto se alcance el valor que cubra esas necesidades, de un importe de 857 pesos hecho que debe ser acompañado de una política efectiva de inspecciones que asegure que ningún empleador evada dicha garantía, en razón de que una gran parte de los trabajadores percibe sumas inferiores al salario mínimo, vital y móvil, consecuencia del trabajo ilegal, de contrataciones y sub-contrataciones y terciarizaciones no controladas y que garantizan ganancias extraordinarias a las grandes empresas y que un número importante de trabajadores de los estados provinciales, municipales e incluso en el Estado nacional, percibe sumas inferiores al salario mínimo, o está sujeto a pautas de contratación precarios o irregulares. “Decimos provisorio ya que entendemos que la línea de pobreza no es la pauta para fijar el salario mínimo, vital y móvil y por ende no debe tomarse en cuenta en el futuro para la fijación del salario mínimo, vital y móvil”, subraya el escrito.
Añade que “debemos elaborar una agenda que tenga por objetivo primordial, la fijación de la canasta básica, las asignaciones familiares por hijo, efectuar esfuerzos para establecer un verdadero seguro de empleo y formación, acorde con las necesidades del crecimiento productivo”. Sostiene por último que “debe formularse una recomendación para la mejora y universalidad del sistema de asignaciones familiares que contemple una asignación por hijo equivalente a la suma de 70 pesos, y que pueda ser percibido por cualquier trabajador/a cualquiera sea su condición. Las comisiones deben convocarse, para tratar prioritariamente los siguientes temas, que deben acompañar imprescindiblemente el aumento paulatino del Salario mínimo, vital y móvil: a) Verdadero Seguro de Empleo y Formación de 720 pesos para todos los jefes o jefas de hogar desocupados. b) Asignación Universal por Hijo de 70 pesos para todos, que se articulen con el chequeo sanitario durante los primeros años de vida y la participación en el ciclo escolar durante el resto. Generalización de la Ayuda Escolar Anual de 130 pesos. c) Asignación Universal para todos los Mayores Excluidos de la Seguridad Social equivalente a un nuevo valor del haber mínimo de 520 pesos e incremento del 10% en el resto de las prestaciones provisionales”.
Secretaría de Comunicación y Difusión
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar