
Opinión. Por José Rigane, secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía de Argentina (FeTERA-CTA)*
La FeTERA fijó su posición sobre la empresa estatal de energía, ENARSA. Los trabajadores de la energía apoyamos la creación de una empresa estatal que intervenga en la actividad de la energía, en la medida que responda a la necesidad de iniciar una etapa superadora del modelo neoliberal.
Todos los análisis confirman el fracaso de este modelo y las consecuencias nefastas para el pueblo argentino. La desocupación sin precedentes, la pobreza generalizada, el aumento incesante de la deuda externa, la hipercorrupción; la pérdida de soberanía y de herramientas para planificar un futuro colectivo a partir de los recursos del Estado; son resultado de la aplicación de las recetas neoliberales.
En este marco, la política energética, sufrió el fraccionamiento de la actividad, la privatización de empresas, la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo y la pérdida de toda posibilidad de aprovechamiento de recursos y oportunidades políticas y económicas, por parte del pueblo argentino. Así, la salida del modelo se torna, desde el punto de vista de sus víctimas, una necesidad urgente.
Los trabajadores de la energía, con y sin relación de dependencia, vemos con atención el proceso de creación de una empresa estatal, una iniciativa contradictoria a la lógica del modelo, que abra la posibilidad de la recuperación de la gestión, la renta y la política energética en nuestro país. Un dato no menor si tomamos en cuenta que el energético, es uno de los pocos sectores de la economía en condiciones de generar una renta importante en forma inmediata, y convertirse en fuente de recursos genuinos para el desarrollo de una política de despegue económico y social.
Pero la iniciativa, debe contener como mínimo, la firme convicción de que iniciamos un camino destinado a desmantelar y abandonar el neoliberalismo como modelo económico y político. Por eso para nosotros, no puede tenerse solo aspiración de crear una empresa testigo del negocio energético, debe aspirarse a tener un instrumento, aunque no el único, para recuperar lo perdido, potenciar lo que queda y no volver a repetir modelos fracasados, ya sea el de la patria contratista anterior a 1989, o el modelo privatista acelerado a partir de ese año. Debe ser un instrumento de crecimiento y de soberanía nacional. Debe ser la gran oportunidad, aunque no la única, de quiebre del modelo fracasado, y de construcción del nuevo modelo.
Por tal motivo, consideramos imprescindible que a la hora de discutir la ley que dé nacimiento a la nueva empresa estatal de energía, los señores legisladores tomen en cuenta los siguientes puntos que forman parte de una declaración conjunta de la FeTERA y el MORENO:
Forma jurídica: nos parece que la empresa se tiene que crear bajo la forma de una empresa Nacional o de una Sociedad del Estado (SE) y no bajo la forma de una sociedad según la Ley 19.550 de sociedades anónimas.
Gestión social: ENARSA, por su estatuto social, que deberá ser aprobado por Ley de la Nación, deberá constituirse en una empresa pública de propiedad estatal (nacional y provincial) en el 100 por ciento, con gestión participada y control social de sus actividades y decisiones.
Capital social: estará formado por los recursos que le asigne el Estado Nacional, y el aporte de los Estados provinciales en participación minoritaria, más los que genere con su propia actividad y créditos que obtenga. Ejercerá la titularidad imprescriptible sobre todos los recursos que descubra, más los yacimientos y reservas que se recuperen de concesiones actuales que hayan sido mal otorgadas y/o mal administradas (incumplimientos a la Ley 17.319 de hidrocarburos), los que no podrán ser reprivatizados. Cuando las provincias no inviertan en acciones de ENARSA, será el Estado Nacional quien las suscriba.
Integración del directorio: los directores deberán ser elegidos con exposición a la opinión pública y aprobados por el Congreso Nacional. La duración del período será de 4 años, renovable por una sola vez. Solo podrán ser removidos por sumario administrativo público con conocimiento del Congreso Nacional. Todos los directores deberán tener conocimiento y experiencia en los diversos temas de la energía nacional. No podrán ser nominados ni nombrados directores de la empresa nacional de energía aquellas personas que hayan participado en los procesos de privatización de las empresas energéticas nacionales o provinciales.
Funciones de la empresa: es su función presentarse a todas las licitaciones que en áreas principales o secundarias los gobiernos nacionales o provinciales llamen para exploración o explotación, según sea el caso, y se trate de cualquier tipo de fuente energética. En el caso de los hidrocarburos, cuando ENARSA extraiga petróleo crudo o gas natural, por sí o asociada con otras empresas, deberá completar el ciclo de industrialización y comercialización de los productos finales.
Entre las funciones asignadas a la nueva empresa deben figurar la coordinación del planeamiento energético estratégico, consolidado en un Plan Energético Nacional que deberá ser aprobado por Ley nacional, más las que correspondan a una Comisión Nacional Ejecutiva para el Desarrollo y Control de la Energía y los Recursos Naturales, que a propuesta del Poder Ejecutivo Nacional sea aprobado por el Congreso, cuando aprueba el Presupuesto nacional.
Informes que deberá presentar ENARSA: semestral y anualmente la empresa energética pública deberá presentar su plan de trabajo pasado y el previsto para el siguiente período, donde se detallen los convenios realizados con otras empresas, los costos de producción, las reservas obtenidas, y otros aspectos de las distintas energías que la empresa desarrolle, como así también su presupuesto, memoria y balance anuales realizados y a realizar.
Estadísticas y análisis de costos: Con el fin de asegurar la transparencia de la actividad energética, ENARSA y las otras empresas que actúen en el sector de la energía, deberán hacer públicas todas las estadísticas del sector, que serán a su vez elaboradas por la autoridad energética de aplicación. Esta norma incluye producción, generación, transporte, reservas, costos, rentabilidades, etcétera.
Comercio exterior: el Estado Nacional retomará el comercio exterior de petróleo, gas natural, electricidad, crudo o elaborado, y tendrá el monopolio de las exportaciones e importaciones de los productos energéticos.
Crítica al proyecto gubernamental: el proyecto debe recalcar la propiedad patrimonial de los recursos naturales de la energía, considerando su uso como un derecho público al servicio de la población y como un bien estratégico para el desarrollo económico y la defensa Nacional, condicionando a estos fines los niveles de exportación.
Energías alternativas: ENARSA tendrá la responsabilidad integral y total en la creación, planificación, desarrollo, producción, comercialización, etc., tanto en el país como con los acuerdos con países del exterior, de todas las energías alternativas, como el hidrógeno, celdas de combustibles, eólica, mareológicas, etc.
Participación de los ex trabajadores de las empresas energéticas privatizadas: ENARSA contemplará, con prioridad, la convocatoria a ex obreros, empleados, técnicos, profesionales, etc. de las empresas energéticas privatizadas para integrar sus planteles de personal.
Ética del compromiso: El plantel del personal y en particular el Directorio deberá estar consustanciado con la ética del compromiso relacionada a los intereses nacionales y populares. Esta es una condición insustituible y que no puede ser reemplazada por otras, como las basadas en relaciones políticas, empresariales ni técnicas.
*Nota publicada en FeTERA Semanal Nº 144.
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