
Marcela Ocampo, dirigente del sindicato de trabajadoras sexuales AMMAR fue detenida anoche mientras realizaba tareas de prevención de VIH/Sida. Se la detuvo bajo la figura de “merodeo”, una semana después de denunciar el maltrato y la detención arbitraria por parte de la policía a las mujeres que ejercen el trabajo sexual en la ciudad.
El Sindicato de Trabajadoras Sexuales AMMAR Córdoba, nucleado en la CTA, denunció esta mañana la detención por parte de la policía de esa ciudad de la dirigente Marcela Ocampo, secretaria de actas de la organización, quien estuvo más de doce horas detenida bajo la figura de “merodeo”. La detención se produce “casualmente” mientras AMMAR Córdoba lleva adelante una campaña pública por la persecución y represión a las trabajadoras sexuales de esa provincia. Finalmente, la dirigente fue liberada este mediodía tras una fuerte presión de diferentes organizaciones sociales.
“La detención de Marcela Ocampo no es casual. Es una represalia para paralizarnos, porque venimos reclamando la derogación del artículo 44 del Código de Faltas de la ciudad, que multa la prostitución y que hoy le sirve a la policía para mantener presas a las trabajadoras sexuales de veinte a cuarenta días”, afirmó Blanca Mendoza, secretaria gremial de AMMAR Córdoba. Ese gremio viene reuniéndose con funcionarios del Ministerio de Seguridad de Córdoba para lograr el cese de las detenciones a las trabajadoras sexuales pero aún no ha habido resultados positivos.
Marcela Ocampo fue detenida mientras realizaba una recorrida por las zonas de trabajo de sus compañeras para distribuir preservativos y entregar materiales de prevención del VIH/Sida. Se la detuvo apelando al artículo 86 del Código de Faltas, que multa el “merodeo”. “Esto demuestra que no necesitan un artículo que pene la prostitución para detenernos, siempre tendrán nuevos artículos para seguir llevándonos presas”, denunció María Eugenia Aravena, secretaria general de AMMAR Córdoba. Y finalizó: “El Código de Faltas es la herramienta que la policía tiene para detener a cualquier persona de manera arbitraria”.
Desde AMMAR denunciaron que “mientras se inaugura un Centro de Salud en La Plata y se celebra el buen funcionamiento de la escuela pública organizada por trabajadoras sexuales en Córdoba, la política represiva del Gobierno sigue apuntando a penalizar, perseguir y criminalizar a las mujeres trabajadoras sexuales que salen todos los días a la calle para alimentar a sus familias”. Asimismo, reclamaron el cese inmediato de la persecución en los lugares de trabajo y la derogación de toda legislación que criminalice, estigmatice y afecte el respeto de los derechos humanos de las trabajadoras sexuales.
Sindicato de Trabajadoras Sexuales de la CTA.
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