Crisis sanitaria en Santa Cruz
La asamblea decidió suspender las medidas de fuerza
Viernes 20 de octubre de 2006

La decisión se tomó luego de un arduo debate y atendiendo a las manifestaciones del ministro Juan Carlos Nadalich de que no iba a hablar bajo presión. Después del mediodía se llevó a cabo en el Hospital Regional de Río Gallegos una nueva asamblea de los trabajadores afiliados a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE-CTA) que tomó la determinación de levantar los paros previstos para la semana que viene.

Reunidos en el hall central -rodeados de pancartas y banderas alusivas al conflicto que sostienen desde el mes de marzo con el gobierno por el incumplimiento de un petitorio de 3 puntos, donde el fundamental es el aumento del salario básico- alrededor de 120 personas que representaban la mayoría de las secciones del hospital, algunos médicos, administrativos, auxiliares, radiólogos, camilleros y empleados de sectores diversos, dieron el quórum necesario para que se debatiera hasta pasadas las 14:40 lo que sucederá en la próxima semana con el paro por 12 horas que diariamente llevan adelante los trabajadores.

Finalmente y luego de presentarse tres mociones, se decidió por mayoría suspender las medidas de fuerza desde el día lunes y hasta el miércoles a las 13, momento en que se convocó a una nueva asamblea para analizar si hubo respuesta oficial y llamado a un acuerdo o por el contrario sigue la intransigencia del gobierno, lo cual agravaría considerablemente la situación futura del conflicto.

Las mociones

El secretario general de ATE, Alejandro Garzón, mocionó que él personalmente era de la idea de ofrecerle al gobierno una nueva tregua de 48 horas para debilitar los argumentos del nuevo ministro de Asuntos Sociales que ha dicho que no está dispuesto a hablar bajo presión, es decir mientras subsista la medida de fuerza. “Si se levanta el paro, es de suponer - señaló Garzón - que el Ministro nos reciba para hablar”.

La mayoría estuvo de acuerdo aunque hubo un sector minoritario que marcó objeciones a esta nueva tregua porque entendieron que era aflojar la presión con lo cual se daba signos de debilidad ante el gobierno que lo único que intenta es desgastar las bases del reclamo y apuesta a que con el tiempo cada vez sean menos quienes asisten a las protestas.

Hubo un par de afiliados que mocionaron darle al gobierno 72 horas en vez de 48 y quienes lo rebatieron les hicieron ver que a la administración provincial no le interesa el tiempo de tregua que se pacte unilateralmente, porque en definitiva no está en el ánimo de ellos acordar absolutamente nada y todo el tiempo que se acuerde es poco porque su intención es extender los plazos indefinidamente.

Con buen criterio uno de los presentes destacó que los trabajadores no debieran apurarse en provocar una crisis mayor porque en el tiempo, quien realmente se ve perjudicado es el gobierno provincial. En este sentido señaló que por su parte los trabajadores están en condiciones de mantener estas medidas 3, 4, 5 meses y más, pero se preguntó qué pasará con el gobierno si en marzo, en las puertas de la campaña política del 2007, sostiene y mantiene un conflicto hospitalario en toda Santa Cruz.

Finalmente, por mayoría, los presentes aceptaron comenzar con la suspensión de la medida de fuerza a las cero horas del día lunes hasta las 13 del miércoles. Sin embargo, aclararon en varias oportunidades que, de ninguna, manera esto significa levantar el paro, se trata solamente de una suspensión para facilitar el diálogo que quiere el gobierno.

Probabilidades

Alejandro Garzón remarcó que si el Ministro decide aceptar el gesto de buena voluntad del gremio y se arma una mesa de conversación, exigirán que “se vaya directamente a la resolución de los puntos que no se han tocado o lo que es pero aún”, que el propio gobierno ha incumplido, dijo el gremialista.

Señaló que no van a admitir dilaciones o que el gobierno “pida más tiempo” porque dijo tener la experiencia de que los Ministros han intentado todas las veces que han podido, llevar conversaciones estériles a largo plazo sin que se concrete ninguna solución. “ Si esto es así las conversaciones van a durar poco”, sentenció Garzón quien no dejó de recordar la actitud que tuvo el propio Varizat cuando acordó una cosa y luego no solo no cumplió nada sino que envió a hablar con el gremio a funcionarios de tercera y cuarta línea que no tienen ningún tipo de decisión.

Por otra parte, el titular de ATE indicó que ante una hipotética falta de respuesta de parte del gobierno, arbitrarán los medios para impulsar medidas de desplazamientos sorpresivos como marchas a distintos puntos de la ciudad, el corte por algunos minutos de acceso a la ciudad e inclusive la toma del Ministerio. Lo que se descartó de plano en la asamblea es la toma del hospital, como por allí alguno de los presentes deslizó entre las proposiciones.

También Garzón recordó que la semana entrante Pablo Micheli, secretario general de la ATE Nacional, estará presente en Río Gallegos.

Fuente: OPI Santa Cruz

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