
Tenía 69 años. Fue secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) y diputado nacional por el Partido Justicialista. Fue también quien encabezó la primera huelga contra la última dictadura militar en 1979, la movilización en San Cayetano y la histórica marcha del 30 de marzo de 1982 a Plaza de Mayo. El de los 13 paros a Raúl Alfonsín. El fanático de Huracán. Saúl Edolver Ubaldini murió ayer en una clínica porteña víctima de un cáncer de pulmón. Desde las 9.45 velan sus restos en el Congreso.
Cuando promediaba la Década Infame nació Ubaldini. Fue en el barrio de Mataderos, aunque su corazón siempre latió en Parque Patricios: hincha furibundo de Huracán. Nació el 29 de diciembre de 1936 en un hogar netamente obrero. Su padre, Antonio Victoriano Ubaldini, era trabajador de la carne y su madre, Carmen Guida, costurera. Esa herencia paterna lo marcó: trabajó en el frigorífico Lisandro de la Torre, en los comienzos de la década del ’60, de la mano del histórico Sebastián Borro. Allí fue delegado gremial. Esa actividad derivó en su cesantía luego del golpe militar de junio de 1966. Antes de trabajar en el frigorífico, lo había hecho en una fábrica de calzado.
En 1972 fue elegido secretario gremial de la Federación Obrera Cervecera Argentina (FOCA), tras haber trabajado en la Fábrica de Levaduras. Luego, en 1980 pasa a ocupar la secretaría general de la CGT Brasil, enfrentada a la CGT Azopardo oficialista.
El 7 de noviembre de 1981 fue protagonista, junto a más de 10 mil manifestantes, de una de las expresiones de resistencia mas recordadas. “Pan, Paz y Trabajo”, fue el grito que atronó por las calles del barrio de Liniers frente a la Iglesia San Cayetano.
Más tarde, conjuntamente con las CGT regionales y las agrupaciones gremiales, se convirtió en el nucleo fundamental que unificó la resistencia a la dictadura genocida y que culminó con la marcha multitudinaria hacia Plaza de Mayo el 30 de marzo de 1982, donde una multitud bramaba "se va a acabar la dictadura militar". Esa osadía no se perdonó: represión, cientos de heridos y presos y el asesinato del compañero Benedicto Ortiz en Mendoza fue la respuesta de la Junta Militar.
Con la vuelta de la democracia, Ubaldini fue secretario general de la CGT que había vuelto a unificarse. Participó en una marcha en defensa de los derechos humanos hacia la Plaza de Mayo, el 6 de septiembre de 1985, para exigir el castigo a "los culpables del genocidio padecido por la militancia en la Argentina"; además, realizó 13 paros generales y movilizaciones multitudinarias durante el gobierno radical de Raúl Alfonsín.
"Llorar es un sentimiento. Mentir es un pecado", fue la contundente respuesta en pleno paro y marcha hacia la Plaza de Mayo, en mayo de 1985, al ataque de Alfonsín, quien lo conceptuó como "mantequita y llorón" y, Ubaldini, en ese entonces impulsó desde la CGT un documento de 26 puntos como alternativa al Plan Austral del ex ministro Juan Sourrouille.
En 1989 la CGT se fractura en el Teatro San Martín. Se denomina CGT San Martín la corriente oficialista y CGT Azopardo la encabezada por Ubaldini, que culminaría con el paro y movilización del 15 de noviembre de 1990 contra la política económica. En esta última se desempeñaba como secretario de prensa nuestro compañero Víctor De Gennaro.
Fue también vicepresidente de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL).
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