
La CTA finalizó el año con la presentación del primer tomo de su historia, escrita por el periodista rosarino Carlos Del Frade. El viernes, en el anfiteatro Eva Perón de la ATE, integrantes de la Central se reunieron para participar del lanzamiento de “Nosotros, los trabajadores”, que recorre la historia de la Central desde 1991 hasta 1997 y para inaugurar una biblioteca propia y centro de documentación sobre la historia del movimiento obrero. “Este libro es para nosotros un verdadero documento nacional de identidad”, remarcó Claudio Lozano durante el acto.
A las 19 horas comenzó el acto de inauguración de la biblioteca de la CTA. Víctor De Gennaro, secretario general de la Central, presentó a los padrinos de ese espacio: los historiadores Norberto Galasso, Felipe Pigna, Nicolás Iñigo Carreras y Horacio Tarcus. El centro de documentación contará con los materiales que durante todo este año donaron los asistentes al seminario de Historia del Movimiento Obrero que se desarrolló en la Capital Federal y distintas ciudades de la provincia de Buenos Aires. Y también con los aportes de las CTA de todo el país y de las organizaciones que la componen.
La biblioteca funcionará provisoriamente en la sede de ATE Nacional, ubicada en Belgrano 2527 de esta capital, y estará abierta a todos los trabajadores y al público en general. “Será un ámbito en el cual los militantes pueden investigar y autoformarse, recuperando la historia de los compañeros que los antecedieron en la lucha. Además, al ser una biblioteca de nuestra Central permitirá que todos los militantes puedan acceder a un espacio de estudio que enriquecerá su militancia cotidiana”, afirma Leandro Castro, participante del Seminario de Historia del Movimiento Obrero y uno de los organizadores de la nueva biblioteca
“Es una satisfacción muy grande para mi ser parte del proyecto”, afirmó Norberto Galasso, y agregó: “la historia del movimiento obrero ha sido contada por intelectuales de clase media, que son quienes tenían tiempo de contarla, eso sesga la mirada. Casi no hay ejemplos de trabajadores que hayan escrito la historia, sí hay hechos contados por ellos, como el cordobazo, por ejemplo”.
Felipe Pigna concuerda con Galasso: “Se les ha retaceado a los protagonistas contar su historia, es muy importante el testimonio del testigo directo, tiene valor fundamental. En los casos de trabajadores está muy retaceada. Y fomentar la obtención y difusión de este tipo de material es prioritario”. Pigna reconoce que hay dos grandes agujeros que se están comenzando a subsanar lentamente: uno es la poca importancia que se ha dado al anarquismo como principal constructor del movimiento obrero a fines del siglo XIX, y segundo, también fue minimizado el rol cumplido por los trabajadores en la resistencia contra la dictadura militar. “En ambos casos -indica el escritor- hay que volver a escribir la historia”.
Por su parte, Nicolás Iñigo Carreras explicó que aceptó rápidamente ser padrino de este centro de documentación porque “la idea que se planteó en la invitación fue la de construir un espacio donde no hubiera ningún tipo de sectarismo, donde todas las corrientes que han existido tengan su lugar en esa reconstrucción documental de la memoria”. Y agregó que, en definitiva, “lo fundamental es que la unidad se da en la lucha y por eso es importante reconstruir la historia de las luchas del movimiento obrero”.
El periodista y escritor rosarino, Carlos del Frade, redactó el primer tomo de la Historia de la CTA “Nosotros los Trabajadores”, presentado durante el acto fundacional de la biblioteca. Escribir este libro fue para Del Frade “una experiencia muy fuerte desde lo emotivo y lo racional. Porque es narrar la evolución de la creencia política que me incluye. Siendo padre de dos hijas recién ahora descubro como propia una vieja frase de Scalabrini que decía que el misterio de la vida residía en creer. Por eso la crónica existencial de la CTA es el esfuerzo colectivo de los trabajadores argentinos de construir una esperanza y su relato contagia su épica y su sentido de remar contra la corriente”.
Los padrinos también hablaron del libro. “Escribir la historia de la CTA es contar cómo creció la organización cuando por aquellos años había muchos escépticos que creían que no sería posible una construcción con otro modelo sindical y con autonomía política -remarca Galasso-. Ya está probado que esto se pudo hacer y este libro es una herramienta para continuar perfeccionando la organización, ver los puntos débiles y seguir consolidándola”. Por su parte, Pigna explicó que “la CTA está dando el ejemplo de lo que debe ser una central sindical en el sentido de trabajar no solamente por la dignidad actual de los trabajadores sino por recordar y dignificar las luchas del pasado que le dan sentido a las del presente”.
La obra de Del Frade incluye testimonios de los protagonistas que conformaron la Central. Recrea sus pensamientos y objetivos, el contexto político, la realidad del movimiento sindical tras la dictadura y el advenimiento de la democracia. “Los hechos de los años noventa nos incluye a los trabajadores como castigados, excluidos, traicionados y disfrazados de números macroeconómicos. Pero también es una década de intentos, luchas y porfiadas obstinaciones. Una de ellas es la CTA. Yo soy uno de esos trabajadores que pasó del empleo en blanco al universo del cuentapropismo. Así que la importancia de esta historia es que intenta contar una parte de la evolución de la conciencia política de la clase trabajadora argentina. Y en algunas líneas, creo que se logró”, indicó el autor.
Victorio Paulón, integrante de la conducción nacional de la CTA y representante de la UOM de Villa Constitución, fue el primer orador en la presentación de este libro. Recordó que durante todo el conflicto de Acindar, allá por los ’90, fue acompañado por dos periodistas comprometidos con esa lucha. Uno de Villa Constitución, Manolo Roble, y Carlos Del Frade, que en aquella época trabajaba en la radio LT8. “Carlos fue el que denunció permanentemente cada una de las acciones que la empresa llevó adelante”, explicó Paulón y agregó que “más que un decidor, un contador de historias, Carlos fue también protagonista de esa lucha”. Acerca del libro, el dirigente metalúrgico afirmó que “lo primero que quiero rescatar es que este libro es una historia comprometida, es una mirada comprometida de un militante que es parte de esta construcción y por eso, poder compartir con él este momento es uno de los hechos que me hacen más feliz”.
“Este libro es un documento nacional de identidad de la CTA. Cualquiera que lo lea va a entender porque, para encontrar fuerzas en el camino del desierto, apelamos al recurso de bucear en nuestra propia historia, en el orgullo de la clase trabajadora, en ese venir desde el interior”, expresó Claudio Lozano y agregó que “este libro nos hace bien al alma, es un reconocimiento a mucho tiempo de laburo y de esfuerzo, y eso sólo lo puede hacer alguien que hace exactamente lo mismo que nosotros”.
A su turno, el secretario de Derechos Humanos de la CTA, Ricardo Peidro, explicó su emoción con una anécdota: “Hace un tiempo tuvimos la oportunidad de dar charlas sobre Derechos Humanos en colegios primarios y secundarios. Y les contábamos a los chicos que luchábamos y luchamos por un país mejor. Un día, en uno de esos encuentros, uno de ellos levantó la mano y, acostumbrado a las películas donde se enfrentan los buenos y los malos, nos dijo: al final ¿ustedes ganaron o perdieron? Justo en ese momento había una maestra sacando fotos, y yo le contesté: si en aquel momento doloroso, mientras estábamos presos y nuestros amigos desaparecían, venía un mago y me traía esa foto que saca tu maestra y me mostraba a mí explicándote a vos como fue la dictadura militar, hubiese dicho que sí, que valió la pena, porque entonces ganamos. Y yo creo que, comparándolo con la década del 90, y leyendo este libro, si en aquel momento, que nos juntamos en Burzaco 120 dirigentes lanzados al desierto, me mostraban una foto de hoy, mientras presentamos este libro de la historia de la CTA, hubiese dicho: valió la pena porque también ganamos”.
Para finalizar, Víctor De Gennaro recordó que “el 24 de marzo de este año, frente a la ESMA, los trabajadores dijimos PRESENTE por nuestros compañeros desaparecidos. En ese día hay victoria, ese día gozamos, y yo creo que a partir de ahora habrá muchos goces más si empezamos a reivindicar el orgullo de donde venimos, de lo que hicimos, de la sobrevivencia y también la posibilidad y el derecho de vivir”.
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