Unidos contra la violencia
El hambre es un crimen que amputa el futuro
Viernes 24 de noviembre de 2006, por Prensa FeTERA *

Gabriel Martínez de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA) y Diego Chichizola del Movimiento Nacional los Chicos del Pueblo de la Central, participaron el 17 de noviembre del Foro Nacional contra todo tipo de violencia y discriminación.

La charla debate "Energía y Violencia" trató la situación de violencia, desamparo y hambre que generó la implantación de las políticas neoliberales en la década del 90. Así también replanteó la necesidad de contar con una política socio económica y de justicia.

En su intervención Gabriel Martínez, explicó que a partir de la década de los ’90 se profundizó la pérdida de la soberanía, la pérdida de iniciativa política por parte del Estado, la pérdida del trabajo y se generalizó la pobreza. La implantación del modelo neoliberal y sus políticas trajo como consecuencia la pérdida de derechos, situación que obligó a que como trabajadores se organicen.

"En el sector energético, la pérdida estuvo relacionada con la pérdida de los derechos a la energía. La misma, privatizada, estuvo destinada solo para quien podía pagarla y para aquel que resultara un buen negocio para las empresas privadas", sostuvo Martínez; además dijo que "el Estado se desprendió de las empresas y no contuvo esa nueva forma de violencia, por eso se asocia energía con la violencia que se generó a partir de los ’90".

"Por otro lado -continuó el dirigente de la FeTERA- existen poblaciones enteras sin servicio de gas, sin infraestructura, en otras palabras, sin la red de tuberías para que llegue el gas hasta sus casas. Esta situación se produce y se mantiene porque para las empresas no es negocio que la población tenga el servicio, porque el gas en garrafa es mucho más caro que el de tubería. Los pobres apenas si pueden pagar una garrafa de 10 kilos, que cuesta alrededor de 30 pesos y no pueden pagar para tener luz, se tienen que enganchar con los peligros que ésto representa".

"Esa falta de derechos es violencia, es la violencia contra los excluidos sociales", apuntó. Y agregó: "Por ello nos organizamos para defender nuestros derechos como trabajadores, pero también para defender el derecho social a contar con los recursos, con la utilidad económica de los recursos, porque eso nos permitiría un mejor servicio a precios más bajos, superar la crisis energética y recuperar la renta que en este momento es de 15 mil millones de dólares anuales y se van fuera del país".

Tenemos muchas riquezas naturales y los beneficios que se logran de ellas se concentran en pocas manos. La privatización del petróleo y el gas nos privó de esos recursos estratégicos para el desarrollo de la industria, el crecimiento de la economía, de la sociedad y la soberanía.
La Argentina hoy no solo no resuelve los problemas domésticos, que tienen que ver con el hambre, la desocupación y con la mala distribución de la riqueza, sino también que no hay un programa de desarrollo científico, tecnológico, de conocimiento.

Recordó que la campaña por la Recuperación de los Recursos Energéticos busca también terminar con la pobreza en la que están el 70% de los chicos: "Debemos recuperar los recursos energéticos. Los mismos deben estar en manos de la sociedad y el Estado para que se pueda invertir en hospitales, en colegios, para generar fuentes de trabajo y para solucionar los problemas sociales que se presenten. Es decir para que nuestro país recupere la soberanía, el desarrollo y para terminar con la violencia y el crimen del hambre", concluyó.

Diego Chichizola, por su parte, preguntó al auditorio: "¿Por qué decimos que el hambre es un crimen? En un país hecho de pan hay niños que están bajo de la línea de pobreza"

"Me gustaría dar un ejemplo comparativo. Supongamos que un millonario tiene 10 hijos que los tiene viviendo en la peor indignidad, los mata de hambre. ¿Qué creen que pasaría? seguramente este señor sería tapa de todos los periódicos y sería cuestionado por los medios por desalmado. Ahora bien, si tenemos un Estado que tiene 25 mil millones de dólares en el Banco Central y decide pagar la deuda externa, que es ilegítima porque la contrajo el gobierno militar, en vez de darle de comer a su pueblo, eso es un crimen y como todo crimen hay un responsable y es en este caso el Estado. Mueren 100 chicos por día por causas evitables y el Estado lo oculta, porque los certificados de defunción dicen que mueren por paro cardiorrespiratorio. Sí, eso es verdad, pero la causa es la desnutrición", argumentó.

También aseguró que la pobreza que invade los barrios "transforma a los barrios en cárceles a cielo abierto donde a nadie le importa si los pibes, que muchos viven en una violencia constante, mueran o vivan de cualquier manera mientras lo hagan ahí"; sin embargo, "cuando rompen el cerco y salen de sus barrios y se meten en otros como en el centro ahí si a muchos les empieza a molestar, lo captura el ojo mediático y aparecen los Blumberg y dicen ¿Qué pasa con la violencia de los chicos? hay que bajar la imputabilidad", sentenció Chichizola.

Concluyó diciendo que "el hambre es un crimen que aniquila el servicio de la vida y debe ser detenido sí o sí, porque en nuestro país no faltan riquezas, ni alimentos, ni madres, ni platos, ni maestros, ni médicos, hace falta una voluntad política".

Fuente: FeTERA Semanal


*

Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina.

recibir ACTA en tu correo electrónico

Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina

(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar


sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar