
Por Darío Fuentes. Miles de trabajadores, cientos de banderas, un crisol de tonadas y un solo reclamo: la salud es un derecho de todos y es un deber del Estado. Así, con caras de bronca y de cansancio pero con alegría de sentirse más fuertes que nunca, trabajadores sanitarios de todo el país colmaron este viernes pasado la histórica Plaza de Mayo para denunciar la destrucción del sistema público de salud de la Argentina.
Frente al imponente edificio del Ministerio de Salud, máximo responsable del sistema público, se realizó la concentración de las distintas delegaciones de las 24 provincias y de los distintos hospitales y organismos de la ciudad de Buenos Aires. La nutrida y federal columna se dirigió a la Plaza de Mayo. Los trabajadores que luchan día a día en cada hospital, en las salas de emergencia o en los organismos sanitarios de cada pueblo y cada ciudad argentinas para brindar este servicio tan importante como es el de la salud se pudieron ver la cara y darse un abrazo.
“Estamos menos solos en la lucha”, decía con satisfacción una enfermera que vestía orgullosa su deteriorado uniforme. “No es fácil nuestro trabajo, nosotros todos los días le vemos la cara al hambre y a muertes totalmente evitables, derivadas de esta injusta distribución de la riqueza que tenemos en nuestro país”.
Todos los dirigentes que hablaron en el acto coincidieron en el diagnóstico y la solución para este colapsado sistema público de salud. Y también en sus críticas al máximo responsable, el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García. El secretario general de ATE, Pablo Micheli, en el cierre del acto que coronó la jornada de paro y movilización federal, dijo que “no hay salud porque falta el remedio más importante que es el pan” y exclamó con indignación: “somos el octavo exportador de alimentos del mundo y en nuestro país se mueren más de 100 chicos por día por causas evitables”.
Micheli dijo con orgullo que “ATE es el gremio de los trabajadores de la Salud más grande de la Argentina, pero no podemos solos. Hay que construir una gran fuerza, convocar a profesionales y asociaciones, y todos juntos en la calle podremos voltear este Plan Federal. Este es el comienzo de un plan de lucha que llama a debatir en la comunidad que el sistema sanitario es un problema de todos. La victoria será nuestra”.

El primero de los oradores del acto fue el representante de los trabajadores sanitaristas porteños. El secretario general adjunto de la ATE Capital, Rodolfo Arrechea, expresó que “el sistema sanitario está en una profunda crisis y si no está colapsado totalmente es porque los trabajadores día a día sostenemos el hospital público gratuito para que siga brindando atención a la población”.
Dijo también que “estamos aquí los que seguimos soñando un país donde se distribuya la riqueza y donde los trabajadores de la salud no vivamos con la angustia que tenemos todos los días cuando se forman esas grandes colas, cuando no tenemos respuestas para darle a la población más marginada que viene a atenderse a nuestros hospitales”.
Luego le tocó el turno a los bonaerenses. Oscar de Isasi, dirigente de ATE de la provincia de Buenos Aires, planteó que “hoy venimos a caminar junto a los compañeros de toda nuestra patria a decirle no al Plan Federal de Salud, que es el negocio de la enfermedad”. Y agregó que “defender la salud es defender la dignidad del trabajador pero también es defender la prestación para el que más lo necesita. Y es pelear para que tanto el gobierno provincial como el nacional, que hoy están sentados en sendos colchones de plata, redistribuyan el ingreso, resuelvan la emergencia alimentaria y entonces sí ataquen las causas de la enfermedad”.
“Nuestros hospitales -continuó el dirigente estatal- están atestados de pacientes. Así como se destruye la planta de trabajadores sin incorporaciones también se destruye la calidad de atención. En el sistema sanitario por más que ellos quieran disimularlo, el 80 por ciento de las plantas de personal no son reemplazables por tecnología. No nos comemos ese verso, y si ellos precarizan y destruyen las plantas de personal, destruyen la posibilidad de la prestación de salud que necesita la sociedad”.
Y en representación de los trabajadores de la Salud de las provincias, habló en el acto la secretaria general de ATE de Misiones, Reina Ramírez. “Hace muchos años venimos peleando y tratando de unificar en una marcha nacional nuestra lucha contra esta política del ministro Ginés González García y de todos los ministros provinciales que son cómplices en la destrucción de la salud pública”.
Todos denunciaron el más trágico y doloroso de los diagnósticos: es el hambre el mayor generador de enfermedades. Con ironía y dolor la dirigente misionera expresó que “como decimos nosotros, a nuestra población le falta la vitamina O, que es la olla.
Secretaría de Comunicación y Difusión
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar