Buen desempeño de la economía boliviana
Se puede vivir sin ajustes permanentes
Miércoles 20 de diciembre de 2006

La ortodoxia indica que hay que ajustar, ajustar y ajustar. Y que la izquierda no tiene racionalidad económica. Un repaso por los números bolivianos tira por la borda lo indicado en los manuales de Economía.

La Administración del presidente Evo Morales va camino a culminar su primer año al frente de la República de Bolivia. Su ministro de Hacienda, Luis Alberto Arce, realizó ayer una serie de anuncios de indicadores macroeconómicos, a modo de balance de estos primeros meses de ejercicio del poder en La Paz, donde se destaca el orden en las cuentas públicas y el crecimiento de la economía, así como las expectativas favorables de cara a los próximos años.

El ministro destacó en la capital altiplánica que durante este 2006 se produjeron récords de superávit fiscal, comercio exterior y de divisas extrajeras atesoradas como reservas monetarias. En una conferencia de prensa, el funcionario bautizó al corriente ejercicio como el “año del cambio y de los récords” en materia económica, porque luego de muchos años “el país muestra cifras positivas en vez de números negativos”.

Y aquí surge una primera llamada de atención. El discurso económico hegemónico le achaca a la izquierda la inhabilidad para administrar con racionalidad una Economía (con mayúsculas). Los mismos que elogiaron el “modelo” aplicado en Argentina por el presidente Carlos Menem (1989-1999). Pero los números que exhibe la cartera de Hacienda boliviana tira por la borda todos estos pseudorelatos.

El superávit fiscal va a cerrar en el 5,9 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), considerado uno de los más altos de la historia de la nación mediterránea, según publica la agencia ABI. Significa que el aumento del gasto social no se llevó a cabo a costa de endeudamiento o emisión monetaria.

Para los voceros del ultraconservadurismo -para los cuales cobrar impuestos es “atentar contra la inversión” y que piden seguridad jurídica sólo para las corporaciones- los números de la Inversión Extranjera Directa (IED) la que interesa porque es la que se materializa en fábricas u otros emprendimientos, alcanzó los 170 millones de dólares, tras décadas de números negativos, es decir, de salida de capitales.

Los depósitos en el sistema financiero nacional también evidenciaron un crecimiento, así como los préstamos a familias o empresas. En este sentido, Arce señaló que las reservas internacionales del Banco Central de Bolivia (BCB) alcanzaron los 3.050 millones de dólares en lo que va de 2006, cifra récord que permite a la entidad emisora contar con la solvencia necesaria.

También resultaron positivos los números del comercio exterior. Las exportaciones bolivianas se ubicarían entre 3.800 y 4.000 millones de dólares, con una participación mayor de productos con algún nivel de valor agregado o de productos no tradicionales. A su vez, las importaciones también van a ser récord, con un valor de 2.130.000 millones de la moneda norteamericana, con una ponderación sustancial de bienes de capital.

Como resultado, la Balanza de Pagos obtuvo un superávit de 973 millones de dólares, en medio de una historia económica boliviana que siempre estuvo en rojo.

Este clima determinó que la nación vecina se encuentre en pleno crecimiento. En 2005, fue del 4,1 por ciento, mientras que a setiembre del corriente ya se alcanzó el 4,53 por ciento, y se espera que corone todo el ciclo con una expansión del 4,6 por ciento. Pero Arce se dirigió a aquellos que sostienen que la economía funciona con “piloto automático”, ya que justificó este desempeño en acciones concretas del gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS).

“El superávit fiscal se logró gracias a la nacionalización de los hidrocarburos, la negociación de los precios del gas con Argentina, aspectos ambos, que tuvieron sus efectos favorables para la economía nacional”, aseguró el funcionario paceño.

"La situación macroeconómica boliviana, no exclusivamente, ni únicamente se debe al contexto internacional favorable, sino que desde el gobierno se tomaron medidas que dieron sus resultados positivos para el país", sostuvo Arce. Cabe aclarar que el desempeño de Chile -la niña mimada tras la estrepitosa caída de Argentina- nadie se lo atribuye al “contexto externo”... curioso ¿no?

En otro pasaje de su exposición, el titular de la cartera de Hacienda mencionó como otro elemento destacado del 2006 la política cambiaria y lo que se denomina el "tipo de cambio real. Cuando este sube, se tiene mayor competitividad y contrariamente cuando disminuye, se tiene menor competitividad”, según sus palabras.

En el sector minero, fundamental para la economía boliviana, la extracción de recursos subió entre un 12 y un 19 por ciento en lo que va del corriente ejercicio, debido a las inversiones extranjeras que continúan y que ahora dejan regalías al Estado.

El Ministro de Hacienda sostuvo que la deuda externa disminuyó en éste año, ya que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, condonaron esos recursos. Japón, por su parte, condonó toda la deuda externa del país y está en trámite el no pago por deudas a España, que representa un alivio de 3.251 millones de dólares.

¿Vieron que se podía conjugar la racionalidad económica con una política progresista y nacional, sin recurrir al ajuste permanente?

Fuente: Pablo Ramos, Agencia Periodística del Mercosur (APM).

recibir ACTA en tu correo electrónico

Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina

(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar


sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar