
Los carnavales están "muy lejos de su sentido original, que debería traducir los valores reales del pueblo", explicó a momarandu.com la socióloga y antropóloga correntina Elizabeht Bergallo, quién sostiene que antiguamente se trataba de un período de mayor libertad, donde "se cuestionaba el orden social establecido" y se vivía una "experiencia comunitaria excepcional".
Bergallo denomina a la fiesta o la celebración del carnaval "ritos de pasaje", o períodos liminales, donde se ponen en juego los sentidos y se vivía una experiencia comunitaria anticipatoria de cambios". El carnaval fue cambiando con el tiempo, sin embargo sus prácticas datan del imperio romano de occidente. Según la socióloga su significado etimológico, "proviene del latín car/levare, que significa "dejar la carne", asociado al período de abstinencia y de sacrificio vinculado a la cuaresma.
Pero aparentemente se celebraba mucho tiempo atrás, ya que existe otra versión más antigua:" Es "carneval", se refiere a los ritos mal denominados "paganos" vinculados al agua y especialmente al dios Neptuno. Son dos significados de algún modo contrapuestos. El último, más bien puede asociarse al de celebración o fiesta", explica Bergallo.
Si bien la celebración por la cuaresma implica, la existencia de un lazo del carnaval con la religión, Bergallo sugiere que podría no ser así: "En gran parte de las sociedades, o en las diferentes culturas han existido celebraciones que originalmente no estuvieron desvinculadas de un sentido religioso, aunque sus manifestaciones fueran diferentes. Obviamente, el origen etimológico del término, resulta limitado para explicar esas diferentes manifestaciones. La lengua es también un vehículo de colonización".
Consultada sobre la evolución de la práctica carnavalesca, la socióloga explicó que "las celebraciones han tenido diferentes orígenes y significados, no puede hablarse de una historia única que explique las modificaciones o cambios que se fueron produciendo en diferentes contextos".
"En Brasil, originalmente, y luego de la colonización, junto con la religiosidad de la cual no se separa, el carnaval fue, quizás, uno de los fuertes elementos contestatarios y también de mediación entre las diferentes culturas".
Sin embargo las celebraciones con un sentido carnavalesco no sólo se practicaban en occidente. En los pueblos originarios de América o africanos, por ejemplo, "el carnaval corresponde originalmente a un período cíclico del año que coincide con el momento de cosecha de los frutos de la tierra, tiempo de mayor abundancia de alimentos, de fecundación, y al mismo tiempo de flexibilización de prácticas de control social. El carnaval del noroeste argentino, la celebración a la Pachamama, todavía mantiene ese significado original enraizado en la cosmovisión religiosa indígena, donde la tierra tiene un sentido trascendente".
En algunos aspectos los orígenes del carnaval occidental es muy distinto del de los pueblos indígenas. Según la estudiosa "fue muy común durante la colonización versus evangelización, la asociación de las entidades religiosas indígenas o africanas con la imagen del "diablo". En ese sentido la iglesia cumplió el rol del censor, que prohibía esas prácticas por considerarse amorales. Algo similar había sucedido antiguamente con los dioses denominados "paganos".
Momo se encuentra entre ellos, es el dios de la irreverencia y por eso fue echado del Olimpo. Acerca de Momo la socióloga aclara que "la aparición de esa imagen en las celebraciones de carnaval no debe interpretarse en todos los casos como la adopción de su significado. Muchas veces es utilizada en sentido contestatario, desde otra cosmovisión. O, puede ser utilizada en sentido inverso. La aparición del rey Momo en el carnaval brasileño, es más bien contemporánea. Tiene su origen en la mitología greco-romana".
Bergallo sostiene que existe una relación entre las culturas indígena y la occidental a través del carnaval donde probablemente "el punto de coincidencia puede ser el cuestionamiento al orden establecido, que es típico de los ritos de pasaje, como lo es el carnaval". En ese sentido se puede ver al carnaval a través del tiempo relacionado ha formas de resistencia, "aunque en algunos casos sí y en otros no" ya que "depende de qué es lo que se representa, depende de los valores culturales y sociales que se pongan en juego, de quiénes son los protagonistas, si es genuinamente popular en sus manifestaciones y significados".
Quienes se ponen en juego, es decir quien es quien, en el carnaval es un dato de análisis esencial para la socióloga ya que otra de las características era la burla hacia las autoridades."El sentido de lo burlesco, en ese caso, es el cuestionamiento al orden establecido", sostiene.
Por otra parte, apunta que, sin embargo hubo una relación entre la política o uso político y carnaval después desde la aparición de los estados y el capitalismo, es decir desde el siglo XVIII en adelante. Además asegura que tanto los procesos económicos como culturales del capitalismo fueron articulando o sobredeterminando, de algún modo, espacios, actores, lenguajes y sentidos. Si bien no es posible generalizar, hoy día en las celebraciones es común que aparezcan símbolos, o lenguajes contrapuestos".
¿Cómo el carnaval con tanta libertad pudo convertirse en mera vidriera como lo son los carnavales en general hoy?, preguntó momarandu.com
"Creo que es muy simple, basta analizar cómo juega, como se traduce, o qué implicancias tiene el factor económico en el carnaval, quienes deciden , quienes son los protagonistas, para poder entender cómo llegó a constituirse en una "vidriera", muy lejos del sentido original del carnaval que debería traducir los valores reales del pueblo".
Fuente: Momarandu.com de Corrientes
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