Salud laboral
Mobbing: un nuevo fenómeno
Viernes 16 de febrero de 2007, por Corresponsalía Entre Ríos *

Heinz, Leyman -psicólogo - fue el primer experto europeo en dar una definición técnica del Mobbing "como el encadenamiento sobre un perío-do de tiempo bastante corto de intensas acciones hostiles consumadas, expresadas o manifestadas por una o varias personas hacia una tercera, presión sutil y oculta: el objetivo, la víctima".

El Mob es un término derivado de horda, plebe. Según esta definición, el Mobbing sería un proceso destrucción que provoca la exclusión laboral, es una forma de violencia discriminatoria, hostigamiento o acoso laboral hacia una determinada persona por parte de sus superiores o el resto de los compañeros que afecta a hombres y mujeres pudiendo causar el hundimiento psicológico. Es una suerte de "semillero" como lo definen algunos autores, o campo de entrenamiento de humillaciones en el mundo del trabajo, cuando aún ni siquiera se posee trabajo y se sufre la presión de buscarlo. En un país con desempleo, subempleo y precariedad laboral como es la Argentina de hoy, esto es una historia de muchos y dista de ser inocua.

El Mobbing comienza a manifestarse cuando se obliga a un trabajador a reali-zar trabajos contra su propia voluntad, lo cambian habitualmente de ubicación, cuestionan sus decisiones, lo critican, se expresan diciendo que posee pro-blemas psicológicos, ejercen acciones contra su reputación, dignidad, lo mani-pulan con la información, comunicación o simplemente lo ignoran. Esta presión psicológica ejercida sobre el trabajador, que si no se previene en el tiempo puede ser consecuencia de despido, abandono voluntario del trabajo y hasta de suicidio del mismo.

Este fenómeno presente en la sociedad contemporánea, mediante el ejercicio de una violencia psicológica extrema, donde estadísticamente comprobado, una de las principales causas es la envidia, dado que siempre las víctimas del Mobbing se caracterizan por reunir condiciones excelentes en su desempeño laboral, donde los hostigadores realizan una serie de actos para que el trabajador se sienta atemorizado, inútil y a su vez culpable de los actos que comete debido a la inseguridad. Este acoso laboral ejercido sobre el trabajador conlleva consecuencia en la salud de los mismos en las distintas esferas de sus vidas.

En lo personal se demuestra a través de síntomas de miedo asentado y continuo; sentimientos de amenaza, fracaso, impotencia, frustración, infravaloración, apatía, trastornos emocionales: distorsiones cognitivas, adicciones, agravación de enfermedades, trastornos psicosomáticos: susceptibilidad, hipersensibilidad, aislamiento, agresividad, indefensión, depresión grave, suicidio.

En la esfera laboral se verifica a través del mal clima y ambiente de trabajo, afectación de la calidad y cantidad de trabajo, interferencia en los circuitos de información, descenso de la creatividad, perdida de la motivación, ausentismo laboral, aumento notable de las consultas médicas, incremento de la probabilidad de accidentes por desatención, descuidos. En la esfera social del trabajador afectado se da por la pérdida de la fuerza, aumento del gasto económico dedicado a las bajas laborales, jubilaciones e incapacidades, incremento del presupuesto económico y del stress de los recursos sanitarios.

Por último en la esfera familiar se manifiesta por malestar en las relaciones interpersonales, agresividad e irritabilidad, pérdida de interés por proyectos comunes, abandono de compromisos familiares, trastornos médicos y psicológicos entre otros miembros del sistema familiar, afectación de la afectividad y del deseo sexual, separación matrimonial. Como vemos este hostigamiento intencional hace que el trabajador sufra un daño moral irreparable, constituyendo así un riesgo de trabajo verdadero y concreto para el trabajador que lo soporta, llevándolo a la discapacidad permanente o a la muerte. En nuestro país la situación se agrava más, dada la falta de empleo y además de ser un término poco difundido y con un vacío legal en la materia.

Este fenómeno afecta a un 70% de las mujeres, en comparación con un 30% de hombres, siendo las mujeres más afectadas las pertenecientes a minorías raciales, discapacitadas, embarazadas. Según datos de la OIT se ha incrementado la población afectada de un 3.5% en el año 1.980 a un 7% en 1.999. Según investigaciones está patología prevalece en empleados públicos por discriminación ideológica (partidaria o internas políticas) y en el orden privado en los trabajadores de comercio, especialmente en supermercados.

No existen fórmulas. Son los peajes que se nos impone en el contexto laboral globalizado, carente de valores humanísticos, éticos y de solidaridad social.

Queda no obstante, evitar tanto la victimización como la autovictimización, conocer lo que nos pasa o nos puede pasar, revisar las pocas pero ciertas opciones positivas a que recurrir y tener presente que la dignidad es nuestra y la llevamos puesta tanto al buscar trabajo como al desempeñarlo. Y que en esa dignidad por nuestra sola condición de personas libres es la trama que sustenta nuestro derecho a la salud y al trabajo. Por ello debemos aplicar estrategias de intervención como tomar conciencia de la situación, localizar al hostigador, investigar y analizar que poder tiene y como lo obtuvo, analizar los recursos disponibles: apoyo familiar, terapéutico e intervención sindical rápida y concreta (sindicato, delegados gremiales), solicitar ayuda interna a sus compañeros o personas influyentes al acosador, comunicación al empresario y una ayuda externa médica, jurídica y psicológica.

Normas Jurídicas de aplicación: Ley de contrato de trabajo (Arts. 4, 17 y conc.). Ley de antidiscriminación N°23.592 y Código Civil (aplicación supletoria), Ley de Riesgos de Trabajo N° 24.557. Ley Provincial N° 9671/05 .

El acoso psicológico laboral “Mobbing” es una plaga oculta presente en esta sociedad contemporánea, que cobra un alto costo en la salud del trabajador y de su grupo familiar directo. Quien lo sufre necesita ayuda, no dude en buscarla, concurra a su sindicato de base o a la Central, donde se lo orientará y protegerá de estas prácticas de violencia psicológica en el ámbito laboral.

Fuente: Silvina Calveyra, La Hoja de la Central, Boletín de la CTA Entre Ríos.

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