
Las empresas de Alto Paraná que subcontratan a los motosierristas ignoraron la Conciliación Obligatoria dictada ayer por la Subsecretaría de Trabajo de la Provincia de Misiones y no sólo no reincorporaron a los trabajadores despedidos, sino que realizaron hoy nuevas desvinculaciones. Frente a este escenario, los motosierristas decidieron retomar las medidas de fuerza.
Los trabajadores motosierristas ratificaron ayer ante la cartera laboral la representatividad del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria de Celulosa, Papel y Cartón de la Provincia de Misiones (SOEP - CTA). Los empresarios violan de esta manera los Convenios 87 y 98 de la OIT que tienen jerarquía constitucional y supralegal respectivamente y el Artículo 14 bis de la Carta Magna que garantizan la libertad sindical a través del derecho a huelga, las negociaciones colectivas y el derecho a la organización sindical libre y democrática.
Tras la Audiencia que tuvo lugar ayer en la Subsecretaría de Trabajo con la presencia del abogado de la CTA, Javier Izaguirre y los trabajadores motosierristas que fueron acompañados por Lorenzo Barrientos, Secretario General del SOEP - CTA, a quien ratificaron como representante de sus intereses fueron tratados por las autoridades como interlocutores válidos de los motosierristas se acordó aceptar la Conciliación Obligatoria siempre y cuando las empresas reincoporen a los despedidos. En ese sentido, Pedro Wasiejko, Secretario Adjunto de la CTA, señaló como positivo el hecho de que la Subsecretaría de Trabajo haya reconocido al SOEP como representante genuino de los trabajadores motosierristas y abra un ámbito de negociación que permita la solución integral del problema.
Hoy los trabajadores no fueron reincorporados a sus puestos de trabajo y tras una asamblea, los motosierristas decidieron retomar la medida de fuerza.
El conflicto se inició cuando los 300 motosierristas que trabajan para la empresa de celulosa Alto Paraná, en la provincia de Misiones, denunciaron que los estaban obligando a afiliarse forzosamente a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), desconociendo la representación del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria de Celulosa, Papel y Cartón de la Provincia de Misiones (SOEP - CTA), al que ya están afiliados y defiende sus derechos.
El representante legal del SOEP, José Tribuzio señaló que "las empresas quieren llevar a los trabajadores a un conflicto interno planteando la necesidad de disputar un encuadramiento sindical, cuando en realidad lo que importa es la actitud representativa y la vocación defensiva del SOEP y la decisión de los trabajadores de afiliarse a ese sindicato. Cuando los trabajadores se afiliaron al SOEP no había ninguna otra entidad gremial implantada en la zona que los representara. Ahora, que tienen quien defienda sus derechos, los empleadores pretenden que los motosierristas se afilien, bajo amenaza de despido, a otro sindicato que no los representa".
En la zona de Wanda, Esperanza y Libertad, alrededor de 10 empresas contratistas de Alto Paraná emplean a trabajadores motosierristas que trabajan el monte en condiciones muy precarias. "No tienen cobertura en caso de accidente ni servicios de salud. Los pasan a buscar por sus casas en camiones rotos y los llevan como ganado hasta el monte. Se van a las cinco de la mañana de sus casas y vuelven a la noche. Trabajan de lunes a sábado y también los feriados, en forma obligatoria. A pesar de que en los recibos de sueldo figura que los trabajadores cobran mensualmente entre 800 y 1500 pesos, la realidad es que sólo reciben entre 300 y 800 ya que hacen figurar como ’adelanto’ los insumos necesarios para el trabajo, que debería ser provisto por la empresa. Por necesidad, los trabajadores firman los recibos, pero es una situación absolutamente irregular e injusta", explicó Lorenzo Barrientos, secretario General del SOEP.
En agosto del año pasado, la empresa mantuvo un conflicto con los trabajadores cuando " los compañeros se acercaron al SOEP - CTA y comenzaron a afiliarse masivamente. Como represalia, las empresas comenzaron con despidos y suspensiones con la excusa de que no tenían los elementos de seguridad necesarios para trabajar, como si el trabajador tuviera que comprarlos en vez de dárselos la propia empresa", señaló Barrientos.
Según el titular del SOEP, "a pesar de que el desmonte es un servicio tercerizado, nosotros sabemos que esas empresas pertenecen a testaferros de la propia Alto Paraná. Incluso los inspectores, que son los que controlan la tala de los árboles, son de la empresa. En realidad Alto Paraná es su verdadero patrón".
Barrientos señaló que "en esta zona de la provincia las leyes laborales no tienen vigencia y la explotación de los trabajadores, quienes realizan sus tareas en condiciones infrahumanas, es un hecho cotidiano".
"Alto Paraná controla y tiene incidencia sobre todas las localidades de la zona y maneja todo el trabajo y la economía. Ha comprado más del 40% de las tierras de la provincia, donde está plantando lo que nosotros llamamos el desierto verde, hectáreas de pinos, donde no vive nada, porque allí no van los pájaros a hacer nido y donde otras especies se han extinguido, porque esos árboles no son parte del ecosistema del lugar", concluyó Barrientos en referencia a los trastornos ambientales que también genera la empresa.
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar