Accidentes de trabajo y salud laboral
Domingo 15 de abril de 2007, por Antonio Labbate *

En este siglo hay muchas cosas por las que indignarse: guerras, miserias, desigualdades, hambre; pero el ocultamiento y la desvirtuación de los problemas de la salud del trabajo indigna.



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Departamento de Salud Laboral de la CTA Nacional.

Porque el ocultamiento lleva a una línea editorial de hipocresía y confusión que daña y ofende. ¿Nos consideran tan imbéciles que ninguno se dará cuenta que detrás de la zanahoria de los aumentos (aumentitos) salariales, se ocultan el espanto y la crueldad del descontrol de las condiciones y medio ambiente laborales?

Los accidentes del trabajo aumentaron 15.3 % en el 2005 con respecto al año anterior y los fallecimientos por ese motivo, en ese mismo período de tiempo, se incrementaron 6.6 % (Página/12, 14 de diciembre de 2006, pág. 5) ¿sería culpa de los propios operarios, indolentes, descuidados, torpes? ¿O de las condiciones en que se desempeñan? Con arneses que no se sujetan de ningún sostén a 20 o más metros de altura; con el uso de máquinas viejas que disparan cortes o golpes con un ritmo propio desconocido para el obrero; con máquinas nuevas que deben ser tratadas por robots, pero como aquí sale más barato las manipula una persona; con el acoso de supervisores que apuran la producción a empleados que trabajan 10 o más horas por día porque el salario normal no da para lo necesario....y aquí también podemos continuar.

Y no solo nadie se hace cargo de las situaciones miserables en que trabajan los trabajadores, sino que los medios cargan la romana con chimentos y desvirtuaciones en cuanto a la discusión que deben afrontar representantes patronales y sindicales.

En los últimos meses los dueños del país han dado otro gran golpe a los precios, sin excepción, bueno, puede ser que el INDEC anuncie que la inflación en el primer trimestre fue de 1 o 2 %, pero el peso y el verdadero precio de la canasta familiar será sentido por todos los trabajadores (sueldo promedio mensual de 860, según Clarín, 12 de marzo de 2007) que producen la riqueza del país incluidos los 9.5 millones de pobres cuyos dineros cada vez alcanzan para menos.

No cabe duda que la discusión por salarios es prioritaria y en ese sentido hacer la conciencia concreta de que los sueldos, por tareas durante 40 horas semanales, para familias de 4 personas, deben ser mayores de 4.000 pesos por mes.

Pero no solo se deben discutir salarios, es fundamental que se pongan sobre el tapete las condiciones del trabajo. El mamarracho de ley de riesgos 24557, desde hace 10 años, viene prohijando todas las posibilidades de descontrol del trabajo y la desaparición de la idea de prevención de accidentes y enfermedades; y entonces aumentan los fallecimientos y los obreros son despedidos cada vez que manifiestan y reclaman por una dolencia. Es increíble, en un país donde la riqueza fluye como la lluvia, de Rivadavia hacia el norte, “un millón y medio de desocupados, 4 millones de trabajadores no registrados y 1.400.000 de familias con planes sociales muestran un modelo dual de subdesarrollo” (Daniel Muchnik, Clarín, 12 de marzo de 2007, página 15). ¿Y crean la posibilidad de una subocupación estructural del 9%?.

Los “lobys” empresariales nacionales y extranjeros acosan permanente-mente y a través de sus medios hacen que nos olvidemos que la vida de los trabajadores debería ser como la de ellos.

Es fundamental considerar los criterios de ergonomía en cualquier trabajo que se trate y también prevenir la inseguridad y los peligros mecánicos y, o biológicos que se puedan crear a cada momento. Viene a la memoria el cuadro de Quinquela con los estibadores con la bolsa al hombro subiendo y haciendo equilibrio por una tablita que, seguramente, solo ellos podrían andar sin caerse.

Es fundamental evitar el riesgo, ese debe ser el objetivo. Restaurar, indemnizar, solo en casos de excepción en que los riesgos no se pudieron eliminar.

¡Eliminar el riesgo! Esa es la consigna.

Y los mecanismos para que funcione son la creación de comisiones mixtas y delegados de prevención en todos los lugares donde haya trabajadores. Esto es tan necesario e importante como los aumentos de los salarios.

Esto es la diferencia que distingue a un estado serio de un estado bananero; tratar de resolver los problemas de calidad del trabajo y adecuar los salarios para una vida en libertad (disponer de ocho horas por día como uno prefiera); o aumentar mínimamente los salarios y entrar en la vorágine de la inflación y el engaño que, como siempre, aumenta la renta de las empresas.

Los costos laborales desde 2001 disminuyeron 36% y las ganancias empresarias aumentaron enormemente. Entonces: equidad significa mejorar la situación de los trabajadores.

Pero, en última instancia, esto es un llamado a la lucha, la organización y unidad de los trabajadores, es la única forma de lograr adelantos. Todos debemos marchar y pelear juntos por todo lo expuesto que son reivindicaciones básicas, primarias. Al “loby” empresarial debemos responder con “fuerza obrera”, unidad, organización y lucha.

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