
Alrededor de un 9% de los trabajadores, por lo menos, sufre durante el año enfermedades laborales o accidentes en sus sitios de trabajo.
|
* |
Se calcula que cada doce meses mueren por “accidente” laboral dos mil trabajadores y más de 30.000 quedan discapacitados. Son las muertes que los medios no dan cuenta.
El 24 de abril, se concretó una movilización convocada por la CTA para denunciar “a un sistema perverso que deja indefensas a las víctimas de accidentes y enfermedades laborales”. Ninguno de los grandes medios ofreció mayor información al respecto. Acudímos, entonces, a las estadísticas oficiales y nos encontramos con cifras de terror. Veamos: según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, organismo del Estado dependiente del Ministerio de Trabajo, durante 2005 -su último dato- se registraron nada más y nada menos que 570.824 casos de enfermedades laborales o accidentes notificados, un 15 por ciento más que en 2004, sobre 6.749.000 trabajadores. Es decir, alrededor de un 9% de trabajadores registrados dieron cuenta de sufrir un accidente o una enfermedad resultante del trabajo durante ese año. De ellos, unos 31.000 sufren hoy algún tipo de discapacidad. Es una barbaridad!
Pero ahí no termina la cosa: camino al trabajo o saliendo de él, hubo 327 accidentes fatales en ese 2005, y dentro de las empresas otros 530, lo que hace un total de 857 muertes por accidentes laborales. Casi mil muertos en un año, y si le sumamos los ocurridos entre los trabajadores “en negro”, de los cuales no se tienen cifras oficiales, fácilmente podríamos deducir que por lo menos hay 2.000 muertes de trabajadores al año por accidentes laborales. En diez años, 20.000 trabajadores fallecidos y, agreguemos nosotros, no siempre por “accidente” sino por pésimas condiciones de trabajo, por contaminación de los ambientes, por superexplotación, por bajos salarios, por el interés supremo de los grandes capitalistas que es ganar más y más dinero aún a costa de la vida misma de aquellos a los que se explota.
Es el capitalismo que, en su ofensiva neoliberal, va dejando este tipo de secuelas acerca de las cuales los grandes medios no informan. Se hacen grandes escándalos cuando “un hombre muerde a un perro” -porque eso es “noticia”, según lo enseñan los académicos del periodismo burgués- pero no dan cuenta a la opinión pública, por ejemplo, que cada diez años 20.000 trabajadores mueren por las pésimas condiciones en que deben desenvolver su labor. Son las muertes que no se ven.
A estos datos habrá que añadirles las enfermedades provocadas por malas condiciones en los ambientes de trabajo y que no son denunciadas, es el caso del estrés, de las alergias perniciosas provocadas por la presencia de ácaros en las acumulaciones de expedientes o en alfombras, o por edificios en pésimo estado, etc. Y de esto los trabajadores estatales, municipales o judiciales tienen mucho para mostrar.
La cuestión es que también en torno a esta trágica realidad se ha montado un millonario negocio: las ART y todo un sistema perverso que -como denuncia la CTA- deja indefensas a las víctimas de accidentes y enfermedades laborales.
Por eso, la marcha del 24 de abril fue para denunciar la serie de calamidades que ha desatado este sistema, por ejemplo, el sistemático e infundado rechazo de patologías vinculadas con el trabajo; las indemnizaciones miserables, pagadas en comodísimas cuotas; el maltrato, la falta de respeto y la desconsideración que sufren los trabajadores en las ART y en las Comisiones Médicas; el reiterado incumplimiento de sus obligaciones por parte de las aseguradoras; las pésimas prestaciones médicas, que permanentemente rayan en la “mala práxis”; los trámites administrativos que duran años; la complicidad con el negocio de las ART, por parte de quienes tienen que controlar sus abusos, y aquella medicina prostituida que se vende al mejor postor.
Este es el rostro oculto de un sistema nefasto que anuncia protección para los trabajadores pero que en realidad ha sido pensado y organizado como negocio para unos pocos.
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar