Día Internacional de los trabajadores
“No podemos olvidarnos de Carlos Fuentealba ni de ninguno de nuestros mártires”
Lunes 30 de abril de 2007, por Mariano Vazquez *

En el marco de las conmemoraciones por el Día Internacional del Trabajo, el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, señaló que “este 1º de mayo nos convoca a todos los trabajadores argentinos en el reclamo por una justa distribución de la riqueza en un país donde hay crecimiento”; además recordó a Carlos Fuentealba, el maestro asesinado recientemente por bala policial en la provincia del Neuquen, como “el mártir más reciente de la larga historia de lucha que tenemos los trabajadores”. La Central realizará distintos actos y manifestaciones en todo el país.

Para el titular de la Central de Trabajadores de la Argentina, este es el año “en el que todos los trabajadores resolvimos profundizar la pelea por lograr una agenda social que plantee como objetivo un compromiso con la distribución de la riqueza, que es, para nosotros, el núcleo duro de la disputa con el modelo neoliberal”.

“En esta etapa de la CTA -argumentó- continuaremos convocando a la movilización de las distintas fuerzas que conforman la Central en torno a un abanico de propuestas que tienen como denominador común la agenda social”.

Asimismo, evocó la figura de Carlos Fuentealba, el profesor de química asesinado por un policía el 4 de abril último durante una marcha convocado por el gremio docente de Neuquen (ATEN): “Este 1º de mayo también nos trae el recuerdo de nuestros mártires, el de aquellos que lucharon por la dignidad de los trabajadores, que resistieron a las dictaduras y aquellos que también cayeron luchando en tiempos de democracia. Y aquí no podemos olvidarnos de Carlos Fuentealba, el último de nuestros mártires, el más reciente mártir de la pelea por una futuro de dignidad para todos los trabajadores”, subrayó Yasky.

Por otra parte, y en relación a los actos que llevará a cabo la CTA, se destaca el acto que la Central porteña realizará en el Teatro Margarita Xirgu, en la calle Chacabuco 875, mañana, a las 15. Al respecto, su secretario general, Fabio Basteiro, expresó: “Este 1º de mayo está cargado de un alto valor emotivo y político. Ahí vamos a reivindicar al movimiento obrero, a reforzar nuestro pedido de libertad y democracia sindical y a exigir la aparición con vida de Jorge Julio López , como también recordar a Carlos Fuentealba, en una jornada que sigue a la de aniversario de los 30 años de las Madres de Plaza de Mayo.”

Otra de las acciones importantes será la que tendrá lugar en la triple frontera entre la Argentina, Paraguay y Brasil. Al respecto, el secretario de Relaciones Internacionales de la CTA Nacional, Adolfo Aguirre, explicó: “Junto con la CTA Corrientes y Misiones, formaremos la delegación que va a participar del acto que se va a hacer en la Triple Frontera, concretamente en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú, el 1º de Mayo junto con las centrales obreras de la región, para conmemorar el día del trabajador en ese lugar estratégico, ya que debajo del suelo se encuentra el Acuífero Guaraní, un lugar donde los trabajadores no sólo vamos a hablar de trabajo, sino también de para dónde debe ir la política de integración de los pueblos. Por eso buscamos potenciar los planteos de integración en la etapa en la que estamos y el rol que debemos jugar las centrales y los trabajadores, fundamentalmente en lo que hace coincidir en una serie de reclamos a los jefes de estado del Mercosur”.

La jornada reunirá a militantes de las centrales sindicales y movimientos populares de los países que integran el Mercorsur.

Por otra parte, Juan González, secretario de Integración de la CTA, participará en La Habana del encuentro de la Alianza Social Continental, organizado por la Central de Trabajadores de Cuba, representando a nuestra Central y al Movimiento Sí de los Pueblos.

Conmemroaciones y actos también tendrán lugar en distintos lugares de nuestro país. En Buenos Aires, la CTA regional La Plata-Ensenada realizará un acto en la sede del frigorífico “Los Tolosanos” recientemente recuperado y puesto en funcionamiento por los trabajadores. También habrá actos en Lanús, Barardero, Chascomús, Carmen de Patagones-Villarino, General Belgrano y Necochea.

Mártires de Chicago

El 11 de noviembre de 1887 cuatros líderes anarquistas fueron ejecutados en la ciudad de Chicago. Las condiciones de extrema pobreza en la que la mayoría de su población vivía hizo que se convirtiera en la médula espinal de la movilización obrera en los Estados Unidos. Tres años antes, en Chicago, se había celebrado el IV Congreso de la American Federation of Labor que definió el 1 de mayo de 1886 como fecha límite para que la patronal respete la jornada de 8 horas y termine con la sobreexplotación. De lo contrario, se declararía la huelga general.

La presión obrera arrancó esta reivindicación de manos del propio presidente Andrew Johnson, quien promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo el tope horario. La decisión patronal de continuar con la explotación derivó en movilizaciones en todo el país. Estados Unidos se paralizó, literalmente. Las fábricas se vaciaron. Más cinco mil huelgas y medio millón de trabajadores reclamaron en las calles: “¡Ocho horas de trabajo!, ¡ocho horas de reposo!, !ocho horas de recreación!”. Dos organizaciones dirigían la huelga: la Asociación de Trabajadores y Artesanos y la Unión Obrera Central. Los periódicos obreros daban cuenta de la situación de miserabilidad de los trabajadores y exigían y reclamaban por sus legítimos derechos.

Como señala el historiador nicaragüense Ignacio Briones Torres: “En Chicago, los sucesos tomaron un giro particularmente conflictivo. Los trabajadores de esa ciudad vivían en peores condiciones que los de otros Estados. Muchos debían trabajar todavía 13 y 14 horas diarias; partían al trabajo a las 4 de la mañana y regresaban a las 7 u 8 de la noche, o incluso más tarde, de manera que jamás veían a sus mujeres y sus hijos a la luz del día: Unos se acostaban en corredores y desvanes, otros en inmundas construcciones semiderruídas donde se hacinaban numerosas familias. Muchos no tenían ni siquiera alojamiento”.

En Mayo de 1886 se montó el escenario del escarnio. Era perentorio un castigo ejemplificador: Durante uno de los cientos de actos obreros, casi cotidianos en la época, el parque Haymarket Square de Chicago fue eje de un episodio central en la historia del movimiento obrero mundial: una bomba provocó la muerte de varios policías. Aunque no se pudieron establecer responsabilidades por este acto era perentorio desactivar a la clase obrera y retirarla de las calles. Cuatro líderes anarquistas fueron acusados, juzgados y ejecutados.

Albert Parsons, tenía 39 años, había nacido en los Estados Unidos y era el director del periódico obrero “The Alarm”; August Spies también era periodista y tres veces por semana editaba el “Arbeiter Zeitung”, escrito íntegramente en alemán. Tenía 31 años. Adolph Fischer, un alemán de 30 años que también había elegido el oficio de escribir. Su compatriota Georg Engel de 50 años era tipógrafo. Aquel 11 de noviembre fueron cobardemente asesinados.

Otros cuatro trabajadores también fueron condenados por el episodio en Haymarket Square. Louis Linng -alemán, 22 años, carpintero- se suicidó en su celda. Michael Swabb -nacido en Alemania- de profesión tipógrafo, 33 años, y el pastor metodista y obrero textil Samuel Fielden, inglés de 39 años, fueron condenados a cadena perpetua. Para Oscar Neebe, un estadounidense de 36 años que sobrevivía como vendedor la pena fue de 15 años de trabajos forzados.

La justicia y el poder político-económico de los Estados Unidos decidió escarmentar a la clase trabajadora y estigmatizar a sus líderes. Aunque la historia los parió nuevamente y los nombró “Los Mártires de Chicago”, así nació el 1º de mayo.

recibir ACTA en tu correo electrónico

Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina

(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar


sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar