El hambre es un crimen
Misiones, empobrecida, bella y resistente
Miércoles 9 de mayo de 2007, por Equipo de Comunicación desde la Marcha *

Luz de abajo y luz de arriba. Casi medio millar de pibes del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo llegaron ayer por la tarde a Posadas, capital de Misiones y salió el sol después de tanta lluvia. Lo que es arriba es abajo, dice un viejo proverbio. Abajo la sonrisa de las chicas y chicos que marchan para sembrar conciencia, arriba el sol que se suma.

Hubo varias paradas en localidades del interior de la bella península que se hunde en el corazón de América del Sur: Montecarlo, Puerto Rico donde hubo almuerzo, baile y música, Jardín América y Santo Pipó (en estos dos últimos pueblos estuvieron los compañeros de la Red Infancia).

Además de las banderas y los zancudos, las manitos de los Chicos del Pueblo abrazaron regalos, recuerdos y ternuras de otros como ellos y los conmovidos a sus pasos. Cuando la caravana multicolor llegó al mástil, centenares de misioneros dijeron presente y se largó la marcha. Allí estaban las regionales de la CTA, ATE, CCC, y otras organizaciones sindicales y universitarias.

Un racimo de vecinos que militan en el oratorio San Miguel del barrio Santa Rosa junto a chicos de Apóstoles prendieron diecisiete velitas frente al Ministerio de Salud de la provincia, cada una con el nombre de los pibes que piantaron a la pampa de arriba el año pasado en sólo un mes como consecuencia de la desnutrición impuesta. “Queremos tener una niñez más feliz, sin ver todos los días a mis padres gran parte del día fuera de mi casa tratando de conseguir un trabajo para traernos alimentos a mí y a mis hermanos, y que eso nunca sea suficiente; y que cuando están en casa están cansados y no disfrutan de nuestra familia” “que nos den las promesas que nos deben”, dijo una nena de Posadas.

Raquel Becvort, referente del Movimiento de los Chicos del Pueblo en la provincia fue clara y contundente: “En todo Misiones sonó fuerte que El Hambre es un Crimen y aquí estamos todos para denunciarlo y para vencer los corazones duros. Nada nos vencerá.”
Después fue el turno de los chicos del Movimiento: “Nos duele no tener para comer. Nosotros no entendemos por qué en un país como este, que dicen que es tan rico, nosotros seguimos padeciendo hambre.”

Leonor Cruz, una referente del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo de Tucumán, remarcó: “No parimos hijos para verlos morir, no parimos hijos para que los mate este sistema. Parimos hijos para que sean felices, para que estén bien, para que estudien, para que trabajen, porque nos declaramos trabajadores, porque nuestros hijos son hijos de trabajadores”. Y Diego Chichizola, también del Movimiento, agregó: “Nos dicen que Misiones es una provincia pobre, nosotros la recorrimos, es una provincia rica. A Misiones la empobrecieron. La quisieron empobrecer. Qué modelo de país están diseñando que no incluye, por ejemplo, a los 17 niños de las comunidades guaraníes. No van a construir el país sin nosotros. Dicen que hay más pan para cortar, por eso caen más migas. No queremos más las migas, queremos cortar el pan”, sostuvo.

Vino el turno del payador Joselo: “Justito son los que viven, justito son los que nacen, los grandes somos culpables de lo malo que les pase. Sos pibe, gurí, mitaí, caraí, chamba, chera í, gurisa, cuñá, mujer de mi tierra guaraní”.

El cierre fue de murga, la de Curamales, de la chacra 96 de Posadas.

Hoy miércoles, la Marcha de los Chicos del Pueblo ya estará en Corrientes, en la Plaza 25 de Mayo, alrededor de las 12.30 y luego se cruzará el Paraná, a Resistencia, Chaco, a partir de las cinco y media de la tarde.

La Marcha sigue su viaje al centro de la conciencia argentina. Con dos consignas claves: el hambre es un crimen y ni un pibe menos. Como ya fuera dicho, el coordinador poeta del Movimiento, Alberto Morlachetti, se sumará en los próximos días por problemas de salud. Pero todos los marchantes lo llevan upa en sus almas y él sabe que viaja con ellos.

Somos lo que soñamos

El Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo nació hace veinte años.

Hoy reúne a más de 300 obras de infancia que todos los días, de sol a luna, trabajan con las pibas y pibes en jardines maternales, casa de niños, hogares, imprentas, panaderías, granjas y demás lugares con la idea concreta de llevar trabajo y generar respuestas integrales para ellos.

En esta cuarta marcha hay varias geografías provinciales que se juntaron para caminar en pos de un cimbronazo contra la indiferencia.

De Tucumán vienen los militantes de “Crecer juntos”; de Santa Fe, la muchachada de la “Juanito Laguna” y de Rosario, la Asociación Chicos ; del sureño Neuquén, están los protagonistas de “Sueños del Sur”; del imperio cordobés, Río IV, los integrantes de la Granja Siquem ; de Tandil, la Granja Los Pibes; del conurbano bonaerense, desde Avellaneda, los corazones inquietos de “Pelota de Trapo”; de General Rodríguez, “Ruca Hueney”; de Hurlingham, “Hogar Matecito”; de Villa Fiorito, “Chicos del Sur”; de José C. Paz, “Red El Encuentro y Red Andando”; Moreno, “Red El Colectivo de la Esperanza ”; de La Plata , el “Hogar de la Madre Tres veces admirable”; y también marchan referentes sociales de la provincia de Mendoza.

La ambición es construir un país sin hambreadores, para que los únicos privilegiados sean, de una buena vez, los pibes, la infancia. Ese es el horizonte, toda la infancia argentina debe ser mimada y abrazada.

Hay una certeza: es posible construir un país para todos, con justicia y trabajo digno. De allí que el Movimiento diga: “Construyamos ese basta: el hambre es un crimen”.

“Hoy marchamos formando un contingente de 450 niños y educadores, que marchan acompañados por la Juventud de la CTA , compañeros del MTL, y una delegación de niños y educadores de la CCC ”, remarca la identidad andante de la fervorosa peregrinación a contracorriente del sistema que quiere imponer la resignación. Los Chicos del Pueblo van en busca de la historia para que la esperanza sea una realidad y no sola una mera palabra. Súmese, siempre hay lugar en la Marcha...

Posadas: Tierra guaraní

En el siglo diecinueve la llamaron Trinchera de los Paraguayos. Había una muralla de piedra, construida con los restos de las saqueadas misiones jesuíticas. Durante mucho tiempo la región estuvo en jurisdicción de la provincia de Corrientes, hasta que en 1878 Trinchera de San José fue convertido en Posadas, en homenaje al director supremo de las Provincias Unidas. En 1884, fue declarada capital de la provincia.

Casi 300 mil habitantes tiene Posadas. Ellos pelean todos los días por encontrar un horizonte que sea para todos y no para unos pocos. La mortalidad infantil alcanza el 22,3 por mil y el 53 por ciento de sus habitantes es pobre. Creció la exclusión en aquella tierra generosa hasta la exageración en riquezas naturales. La bandera de la provincia, rayas horizontales roja, azul y blanca, es una derivación del estandarte artiguista, aquel movimiento emancipatorio que reivindicaba a los naturales de la tierra y decía que los más infelices serán los privilegiados y repartía la tierra a todos por igual. En la primera década del tercer milenio, poco queda de aquella realidad rebelde del artiguismo; sin embargo, los misioneros siguen peleando para concretar la tierra sin mal que soñaran sus abuelos guaraníes.

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