
Hace un año el Sindicato de Empleados Judiciales de Neuquén (SEJUN-CTA) denunció ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) al Juez de Cámara Federico Gigena Basombrío por la comisión de actos de “Acoso y Violencia Laboral contra trabajadores”. A pesar de los numerosos y consecuentes reclamos del sindicato la causa fue archivada otorgando impunidad al denunciado, que fue promovido como representante del Poder Judicial en el Consejo Provincial del Menor y la Niñez.
A comienzos de Mayo de 2006 el SEJUN denunció ante el TSJ lo que consideró actos de Acoso y Violencia Laboral cometidos por el Camarista Civil Federico Gigena Basombrío en perjuicio de trabajadoras de la Mesa de Entradas Única de los Juzgados de Familia.
En esa oportunidad se solicitó la correspondiente instrucción de un Sumario Administrativo para investigar y eventualmente sancionar las conductas endilgadas a dicho camarista.
Se aportó una nómina de once testigos y un Informe con una cronología y descripción de los hechos, elaborado por las trabajadoras afectadas.
Días después se amplió la denuncia contra el citado camarista aportando nuevas pruebas y comunicando nuevos actos que configuran violencia laboral, incluyendo la implementación de traslados compulsivos.
Como no debía ocurrir, jueces, secretarios y prosecretarios del fuero civil, de familia y de ejecución del área dónde Gigena Basombrío ejerce su jefatura se solidarizaron corporativamente con su jefe, descartando sus conductas anómalas y desconociendo las denuncias del gremio.
El 28 de abril de 2006 el camarista civil Federico Gigena Basombrío concurrió a la Mesa de Entradas Única de los Juzgados de Familia, y a viva voz, frente al público y abogados que allí se encontraban, comenzó a increpar de pésima forma a todo el personal, endilgándole el mal funcionamiento de la dependencia y amenazándo con traslados, procediendo, en un irrefrenable ataque de ira a destruir papeles y cajas con documentación y a redistribuir el mobiliario.
En días previos, Gigena Basombrío había tenido conductas similares, tratando mal, increpando y amenazando a las trabajadoras del sector.
Estas conductas, de por sí repudiables, se agravan porque las comete quién tiene una relación jerárquica y posición dominante sobre el personal. También resultan altamente mortificantes y degradantes para las personas y demuestran un desconocimiento de la noción de respeto por el otro y su individualidad, así como una humillación pública.
Días después de estos hechos,el gremio hizo la correspondiente denuncia ante el TSJ. y Gigena concretó sus amenazas trasladando de manera compulsiva y a modo de represalia, a cuatro trabajadoras.
A pesar de escritos presentados por el gremio reclamando celeridad en la tramitación de la causa “SEJUN s/ Denuncia”, Expediente Nº 10175/ 2006, el TSJ paralizó las actuaciones más de un año sin proveer la prueba; hasta que finalmente fuimos notificados el 21 de Mayo de 2007 del archivo de las actuaciones sin que se diera un paso en la investigación.
“Casualmente” el archivo se dispuso de manera contemporánea con la designación del Dr. Gigena Basombrío como representante del Poder Judicial en el Consejo Provincial del Menor y la Niñez.
A todas luces surge que la conducta funcional del TSJ. apunta una vez más a resguardar la impunidad de los poderosos y en particular de la corporación de los jueces, que de esta manera se convierten en ciudadanos especiales, exentos de dar explicaciones y recibir sanciones por sus conductas y acciones disvaliosas.
Desde siempre, el SEJUN no acepta ni tolera la impunidad.
Como primer paso, hemos presentado el formal reclamo administrativo contra el Acuerdo 4146/07 que consagra la impunidad de Gigena Basombrío y pretende garantizar la misma para toda la corporación, sentando un precedente nefasto.
Además, haremos la denuncia en todos los foros y ámbitos de discusión provinciales, nacionales e internacionales.
Consideramos de suma gravedad que alguien denunciado por actos de Acoso y Violencia Laboral sea premiado al designarlo nada más y nada menos que como representante del Poder Judicial ante el Consejo Provincial de la Niñez y el Menor.
Ante la ausencia de justicia que prevalece en las decisiones del TSJ., no abrigamos ninguna expectativa de que nuestra apelación prospere. En ese caso seguiremos la vía del Recurso Extraordinario Federal ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de ser necesario acudiremos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Federación Judicial Argentina
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