
El próximo 25 de junio, a 95 años del Grito de Alcorta, la Federación Agraria Argentina (FAA) iniciará su “Marcha Nacional por el Desarrollo Rural y los Pueblos del Interior”, con el objetivo de instalar en la agenda nacional la necesidad de una reforma agraria integral, “que contemple modificaciones a las leyes para el campo y así impida el avance de los grupos económicos más concentrados por sobre los productores tradicionales, que fuimos los que históricamente dimos vida a los pueblos del interior”, enunciaron desde la organización rural. Apoyo de la CTA a esta marcha.
La FAA considera que “no habrá posibilidad de impulsar un nuevo modelo agropecuario si no está involucrada en estas discusiones el resto de la sociedad. Por esto, la marcha recorrerá toda la geografía nacional, desde La Quiaca hasta la Patagonia , desde la zona andina hasta la Mesopotamia, desde cada rincón de la Pampa Húmeda; existen motivos para marchar hacia la Plaza de Mayo”.
“Nos guía hoy, casi un siglo después, el mismo espíritu de lucha que a aquellos chacareros que en junio de 1912 consiguieron organizar una huelga agraria para frenar a los terratenientes de la época. Hoy, lo que está en juego es el perfil productivo del país. Y está claro que es realmente inviable una Argentina con casi 20 millones de personas viviendo a pocos kilómetros del Obelisco, en la que crecen los bolsones de pobreza en las grandes ciudades, mientras se siguen despoblando cientos de localidades del interior profundo. En este sentido, el siguiente es el programa que llevará la FAA en las movilizaciones, actos y tractorazos. Un verdadero Grito de este tiempo”, azuzaron desde la entidad agraria.
La Federación, cuyo proyecto cuenta con el apoyo de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), pretende la sanción de una Ley Agropecuaria que contemple las siguientes políticas: legislación agraria anticoncentración; sanción del proyecto de ley contra la extranjerización de tierras y de contratos agrarios (arrendamientos) para distribuir con equidad el uso y la tenencia de la tierra y la renta; reconocimiento de los títulos públicos comunitarios de los territorios de los pueblos originarios y de los ocupantes veinteañales; relevamiento y digitalización de catastros de tierras fiscales y privadas (nacionales, provinciales y municipales); legislaciones de colonización de tierras fiscales y latifundistas; superación de la visión mercantilista de la tierra para avanzar hacia una visión de la tierra como un bien social, integrado al ser humano y como fuente de la soberanía alimentaria y territorial; protección del medio ambiente y la biodiversidad para el presente y el futuro de nuestras generaciones; estatización del manejo de los recursos naturales: Agua; Tierra; Minería; Hidrocarburos; y políticas de arraigo rural para la juventud.
Un segundo aspecto del proyecto demanda un plan estratégico para la agricultura familiar, el cual establezca un Registro nacional de productores familiares, llevado a cabo por las organizaciones; una Secretaria de Desarrollo de la Agricultura Familiar; la participación de las organizaciones de la FAA en el diseño y la ejecución de políticas publicas especificas; el financiamiento a productores familiares; la creación de una normativa especial (sanitaria, tributaria, laboral, seguros, etc) para la producción y comercialización de productos de la agricultura familiar.
El tercer punto exige políticas de segmentación; es decir, responder a la desigualdad y complejidad de los sujetos agrarios del presente proponemos políticas de segmentación que tiendan a tratar en forma especial y distinta a las pequeñas y medianas estructuras productivas. En otras palabras se propone avanzar hacia un “status especial” para el pequeño y mediano productor en los diversos temas que componen una política agropecuaria nacional.
Entre los puntos que se demanda para alcanzar estos objetivos están: Modificaciones al sistema tributario nacional para un desarrollo agropecuario sostenible; sanción del proyecto de ley federado para la creación de un marco regulatorio en la lechería Argentina; sanción del proyecto de ley ganadero (propuesta de FAA) y del Fondo de Recuperación de la Actividad Bovina (FRABO); políticas de consolidación y desarrollo del sector porcino (Propuesta FAA); nueva legislación de emergencia y desastre; fondo especial para el desarrollo y fortalecimiento integral de las economías regionales; establecimiento de precios mínimos y sostén -en origen- para el pequeño y mediano productor; sanción del proyecto de ley de creación de una Junta Nacional de Desarrollo Agropecuario; solución definitiva para el endeudamiento del pequeño y mediano productor; preservación de los derechos de los agricultores (uso propio) en la legislación que regula la producción y comercialización de semillas; definición de políticas de acceso y protección de los recursos genéticos; y transferencia de tecnologías apropiadas pare el pequeño y mediano productor.
En referencia a los actos centrales que comenzarán el 25 de junio con actividades en las regiones del NEA, NOA, Cuyo, Patagonia, y Pampeana. Además, el miércoles 27 se realizará un acto en Rosario, Santa Fe, en el Monumento a la Bandera , a las 15; y el 28 tendrá lugar el acto central en la ciudad de Buenos Aires, en la Plaza de Mayo. La jornada empezará a las 12.
En cuanto a las columnas, denominadas “federadas”, la FAA planificó once, que a partir del 25 y el 26 se movilizarán desde distintos puntos del país hasta la Plaza de Mayo. En el transcurso del recorrido de cada columna se harán actos y conferencias de prensa.
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar