
La empresa de Juan Carlos Romero, gobernador de Salta, despidió a 14 trabajadores más mientras su apoderado legal se encontraba en la Secretaría de Trabajo de Tucumán en una audiencia de conciliación. La medida fue tomada como una muestra más del desprecio de la firma por sus empleados, quienes salieron a la calle para exteriorizar su bronca.
El viernes pasado cortaron la esquina de 25 de Mayo y Corrientes y repartieron panfletos para hacer conocer la realidad de un matutino que llegó con bombos y platillos luego de una inversión millonaria. En tanto, hubo una asamblea extrordinaria en la Asociación de Prensa de Tucumán (APT-CTA) donde se decidió convocar a una marcha para hoy a las 17 frente a las lujosas oficinas de 25 de Mayo 568. Además, desde el sábado se aplica un quite de colaboración de cuatro horas por jornada de trabajo.
Pasó lo que tenía que pasar, los trabajadores de El Tribuno explotaron y sacaron toda su bronca a la calle. Ante la desprolijidad de la patronal y sus representantes para llevar adelante las negociaciones, las ridículas ofertas salariales y el despido de otros 14 periodistas (se suman a dos que ya habían sido notificados), los compañeros cortaron en tarde del viernes la estratégica esquina de 25 de Mayo y Corrientes. La decisión se tomó luego de una asamblea que se realizó en las puertas de sede de la empresa de la familia Romero, 25 de Mayo 568. La protesta, que incluyó el lanzamiento de panfletos denunciando la actitud de los gerentes y algunos jefes, fue el corolario de una larga jornada, que comenzó en las oficinas de la Secretaría de Trabajo de la Provincia durante la mañana del viernes, siguió luego del almuerzo en la Asociación de Prensa de Tucumán (APT-CTA) y terminó en la calle a la tarde-noche.
Durante la mañana del viernes pasado, mientras en la sede de la Secretaría de Trabajo un grupo de directivos de la APT; encabezado por el secretario gremial Domingo Gil y el vocal Diego Tomas, junto a los asesores letrados Patricia Ruiz y José Díaz, mantenían un encuentro con funcionarios provinciales y el apoderado de El Tribuno, Jorge Fernando Toledo, 14 trabajadores fueron notificados de manera irregular de su despido. La decisión tomó por sorpresa a los delegados gremiales, Juan Pablo Durán, Rodolfo Adle, Leonardo Abaca y Julio Carrizo y al propio representante de la patronal, quien por lo manifestado no estaba al tanto de semejante decisión en medio de una instancia de audiencia de conciliación.
Ante semejante actitud no quedaba mucho por negociar y luego de la fallida audiencia los directivos de la APT y los delegados se dirigieron a la sede del gremio para la asamblea extraordinaria que había sido convocada 48 horas antes. Allí se reunieron compañeros de la mayoría de los medios de la provincia, quienes manifestaron su solidaridad y apoyo. Por unanimidad se decidió declarar el estado de huelga en el matutino propiedad de Juan Carlos Romero, gobernador de Salta, quien suele enviar a su hermano “Tito” Romero a supervisar los negocios en Tucumán.
Acostumbrados a manejarse con absoluto desprecio por los derechos de los trabajadores, la familia Romero pretendió instalar en nuestra provincia los mismos métodos cuasi mafiosos que tan buen resultado les dieron en Salta. Los abanderados de la justicia social ni siquiera pagan los aportes jubilatorios y de obra social a sus empleados, a pesar de que realizan los descuentos en tiempo y forma.
Claro que los propietarios del matutino no actuaron en soledad, para llevar adelante su plan contaron con el invalorable aporte de un grupo de los denominados “jefes”, autodenominados “personal jerárquico”, aunque en realidad se dedicaron a “apretar” compañeros con amenazas e intimidaciones para evitar que se plieguen a las medidas de fuerza.
La Asamblea Extraordinaria decidió, por unanimidad, realizar asambleas informativas en todos los medios de prensa y convocar a una manifestación para hoy a las 17 en la puerta de El Tribuno. Una vez que terminó la sesión, los compañeros y directivos de la APT se trasladaron hasta las lujosas oficinas de la firma y llevaron a cabo una asamblea interna sobre la calle 25 de Mayo. Luego de un rico debate, llegaron a la conclusión de que era el momento de profundizar el plan de lucha. Para ello decidieron implementar desde el sábado un quite de colaboración de cuatro horas diarias, con lo cual sólo trabajarán dos horas por día.
La crisis se desató cuando los trabajadores tuvieron la alocada pretensión de reclamar un sueldo básico de 1.000 pesos, el pago de los haberes en tiempo y forma, que se regularicen las deudas previsiones y de obra social y el reconocimiento de la antigüedad. La firma contestó que sólo estaba en condiciones de aumentar los magros salarios un ¡8 por ciento! a aplicarse recién en setiembre.
Sobre los despidos no abrieron la boca y hasta propusieron negociar las deudas, cuando en realidad habrían incurrido en una estafa por retener fondos y no depositarlos en las cuentas de la ANSES o la Obra Social del Personal de Prensa de Tucumán. A los trabajadores no les llegó el dinero, al Estado tampoco, al gremio menos y de la Obra Social ni hablar. Benditos empresarios los Romero, quienes desembarcaron en nuestra provincia como los paladines de las buenas prácticas empresarias y demostraron que pretenden realizar un diario con personal reducido a la esclavitud.
Fuente: Primerafuente, portal de noticias de la Asociación de Prensa de Tucumán (APT-CTA).
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar