Ocurrió el día de la llegada del presidente Kirchner
Violenta represión en Misiones
Lunes 14 de marzo de 2005, por Secretaría de Comunicación y Difusión *

Por Mariano Vázquez. Las fotos de los diarios locales son elocuentes: uniformados apaleando a manifestantes, arrastrándolos por las calles, metiéndolos por la fuerza en camionetas de la policía. En una de ellas se observa a una niña, de unos 11 años, con la cabeza ensangrentada y su musculosa blanca manchada de sangre. Tiene un ojo vendado. Esto ocurrió el jueves 10 cuando unos 2.000 integrantes de la CTA Misiones intentaron acercarse al presidente Néstor Kirchner para exponerle los distintos problemas que cotidianamente padece la sociedad misionera y que el gobernador Carlos Rovira se niega a atender. “Rovira decidió que el Presidente no le podía hablar a todos los misioneros”, sostuvo Juan Pasaman, secretario general de la Central provincial.

El jueves pasado el jefe de Estado, Nestor Kirchner, llegó a Posadas para inaugurar el Palacio de Justicia de la Provincia. Llegó acompañado del ministro de Planificación, Julio de Vido; el titular de Salud, Gines González García; y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Sin embargo, ese hecho quedó minimizado por la brutal represión policial contra los manifestantes que quisieron participar del acto. “Hubo una decisión política de la máxima conducción provincial para que no estuviéramos presentes”, acusó Pasaman, en declaraciones a ACTA. Además, responsabilizó a Rovira de “organizar una fiesta en donde el definía quienes eran los invitados”.

A cinco cuadras del palco presidencial, en la intersección de las avenidas Lavalle y Centenario, distintos cordones policiales impidieron que la columna de la CTA continuara su marcha. Trabajadores judiciales, docentes, jubilados, de la salud, personal de ATE de las áreas de Catastro, Contaduría, Servicios Administrativos, Boletín Oficial, Dirección de Industrias, Minas y Geologías, Centro Cívico, del Tribunal de Cuentas, Rentas, Vialidad, Poder Legislativo, del Instituto de Previsión Social, jubilados de Ajumider e integrantes del Movimiento Agrario Misionero (MAM) trataron de acercar a Kirchner el reclamo por la devolución del 13%, un aumento de salarios, el descongelamiento de la antigüedad en el sector estatal, el blanqueo de todos los trabajadores que cumplen servicios en negro, la redistribución del ingreso y soluciones para el sector productivo que actualmente padece las consecuencias de la sequía y la falta de incentivos a la producción.

Ramón “Moncho” Enriquez, secretario general de la CTA Oberá e integrante del MAM le recordó a ACTA que el objetivo de la manifestación fue “contarle al Presidente nuestras propuestas del sector laboral y productivo, pero nos cerraron todas la vías de acceso, miles de policías cortaron de punta a punta las avenidas y nos comenzaron a pegar con palos, cargaron a grupos de compañeros en las camionetas”.

El saldo de la represión a mansalva fue de 32 detenidos y 12 manifestantes hospitalizados, informaron desde la Central misionera. Por otra parte, en Oberá, en la ruta 14, un control policial impidió que una columna de productores yerbateros pudiera llegar a Posadas al acto oficial. Asimismo, el viernes 11 más de 3.000 personas marcharon por las calles céntricas de Posadas para repudiar la represión.

Desde la CTA recordaron que durante la marcha del 1 de marzo anunciaron que participarían del acto presidencial. “Pero el Gobernador -indicó Pasaman- está ejerciendo un poder autoritario y despótico. No admite ningún tipo de oposición ni en el sector laboral ni el productivo ni el legislativo”.

Paradojas

El primer mandatario llegó a Posadas junto a su comitiva, integrada por tres de sus ministros para dejar inaugurado el Palacio de Justicia de Misiones. Paradójicamente no estuvo presente en la jornada ningún eslabón de la Justicia a nivel provincial. Arcadio Lewin, secretario general de la Unión Judicial de Misiones (UJM) lo expuso de la siguiente manera: “Fue un acto netamente político sin ningún cariz institucional: se está inaugurando el Palacio Judicial y ningún componente de la justicia pudo participar del acto, ni los trabajadores ni las autoridades provinciales. Fue nula la participación judicial”.

“Quisieron dar una imagen de un Poder Judicial nuevo, moderno, cuando en realidad la justicia está colapsada”, afirmó Lewin. Y agregó: “Se necesita una reestructuración urgente porque la justicia se ha quedado en el tiempo, atrasa 30 años y las falencias se notan día a día y la sufren los ciudadanos. Faltan juzgados, falta personal, capacitación, insumos, tecnología”.

El titular de la UJM comenta casi sorprendido que “ni siquiera le cursaron invitación a los 8 Ministros del Superior Tribunal de Justicia” y traza un panorama de la situación del sector: “El Poder Ejecutivo no respeta las leyes, las instituciones no funcionan, la provincia se maneja con decretos, no parece que estuviéramos en un estado de derecho”.

Solidaridad

La Diócesis de Yguazú expresó en un comunicado de prensa su solidaridad “con los hermanos trabajadores victimas de la violencia policial . Queremos como Iglesia de Yguazú vendarles las heridas y decirles que no se desanimen en su lucha. La violencia lastima los cuerpos, es cierto, pero no teman a los que matan el cuerpo, porque jamás podrán sofocar el espíritu de verdad y justicia que clama desde los pobres”.


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