
Una delegación de integrantes de las comisiones de Pastoral Social y de Justicia y Paz del Episcopado -encabezada por monseñor Jorge Casaretto- se reunió hoy con los máximos dirigentes de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), en el marco de la ronda de consultas que la Iglesia viene manteniendo con diversos sectores del quehacer nacional.
Durante el encuentro, que se prolongó por espacio de casi dos horas en la sede nacional de la Central, se pasó revista a la situación económica y social del país y se intercambiaron puntos de vista acerca de distintos temas de estricta actualidad e interés general.
La CTA, a través de su secretario general, Víctor De Gennaro, brindó un amplio panorama sobre la génesis y el devenir histórico de la Central, sus propuestas y el plan de acción aprobado en el último Congreso Nacional de Delegados vinculado con la idea de convocar al conjunto de la sociedad a organizarse para debatir un nuevo proyecto de Nación.
Al final de la reunión, rayano el mediodía, tanto monseñor Casaretto, presidente de la Comisión de Pastoral Social, como De Gennaro se encargaron de subrayar la trascendencia del encuentro, a la vez que pautaron que el mes próximo dirigentes de la CTA devuelvan la visita a la representación eclesiástica, con el compromiso de aportar un informe sobre la situación de los trabajadores en todo el país y una síntesis del programa de la Central, simbolizado en las banderas de democracia, libertad y soberanía.
Acompañaron a Casaretto, monseñor Joaquín Sucunza, obispo auxiliar de Buenos Aires, y monseñor Jorge Luis Lagazio, secretario ejecutivo de la Pastoral. También el presidente de la Comisión Nacional Justicia y Paz, Eduardo Serantes, y sus miembros Félix Testone, Lía Servino y Marina de Estrada. Por la CTA, estuvieron junto a De Gennaro, Víctor Mendibil, Claudio Lozano, Francisco Nenna, Juan Carlos Giuliani, Daniel Jorajuría, Ariel Basteiro y Elías Moure.
Abordado por la prensa al término de la entrevista con la CTA, monseñor Jorge Casaretto afirmó que se trató de “una reunión de intercambio donde nosotros explicamos lo que es la Pastoral Social y la Comisión de Justicia y Paz y ellos nos contaron lo que es la CTA y el alcance que tiene. Son reuniones que nosotros, desde la Iglesia, estamos haciendo para tomar conocimiento, en primer lugar, de las fuerzas laborales de la Argentina, después vamos a tratar de encontrarnos con los empresarios y más adelante con los políticos. Esta reunión forma parte de una rueda de intercambio en una primera instancia”.
Consultado sobre la situación social en el país, el prelado sostuvo que “no se la puede mirar sólo como una fotografía, sino que hay que mirarla como una película. Entonces, si vemos lo que ha pasado en la Argentina desde la crisis del 2001 y 2002, vemos muchos signos de recuperación, tanto en el orden laboral como en la empleabilidad o la superación de algunos índices de pobreza. Pero eso no puede significar que nos quedemos tranquilos porque todavía los índices de pobreza y exclusión son grandes en la Argentina. Y lo que nos preocupa, como al conjunto de la sociedad, es la inequidad, que hay que superarla entre todos”.
Cuando los periodistas le dijeron que según el Indec creció la brecha entre los más ricos y los más pobres, Casaretto opinó: “Claro, y ese es el objetivo de trabajo para el futuro. Que todos sigamos apostando a la solidaridad y ver como esa inequidad la superamos entre todos. Nosotros hablamos con los ministerios que tienen que ver con el tema social. El diálogo con el Gobierno lo tenemos frecuentemente. Hemos compartido muchas inquietudes, porque siempre el trabajo por mayor justicia y mayor equidad es preocupación de la Iglesia”.
A su turno, el secretario general de la CTA, Víctor De Gennaro apuntó que “para nosotros es muy trascendente que la Pastoral Social y Justicia y Paz, dos comisiones fundamentales del Episcopado, vinieran a reunirse a la sede de la CTA. Esta actitud de reconocimiento claro y de amplitud en el debate sobre las propuestas que tenemos desde la Central para la situación de crisis que vive nuestro país, nos parece muy importante. No sólo por la historia que tuvimos en el diálogo social, sino porque todavía existen situaciones de emergencia y de gravedad suficientes como para plantearse políticas y propuestas alternativas”.
A renglón seguido disparó: “Hoy no es un día fácil para nosotros porque el Ministerio de Trabajo procedió a desaprobar el nuevo Estatuto de la CTA, votado por 8 mil congresales en Mar del Plata, rechazando la afiliación directa y desconociendo los años de la Central. Es un contrasentido, porque a pesar de que el Ministro de Trabajo se empeñe en tratar de desconocernos, el pueblo y distintos representantes sociales reconocen nuestra tarea permanentemente, como es el caso de esta visita”.
Asimismo indicó que “hemos puesto en común la discusión de algunos temas que van desde la necesidad de aprobar una nueva Ley de Educación, hasta las políticas que tienen que ver con el Sistema Previsional, el Sistema de Salud, con la libertad y democracia sindical para que entren los vientos de la democratización en las empresas. Y en esta situación hemos coordinado para participar en distintas comisiones y dentro de un mes estaremos visitando la sede de Justicia y Paz y de la Pastoral Social”.
Respecto al diálogo, De Gennaro dijo que éste existe “entre las organizaciones sociales, entre los trabajadores y en los distintos sectores de la vida nacional porque estamos participando y está creciendo el grado de protagonismo y de participación. De todos modos creo que no está institucionalizado y que hoy no existe ningún ámbito en donde se puedan resolver las cuestiones más estratégicas de la Argentina”.
La decisión del Ministerio
Consultado por los periodistas acerca de la decisión del Ministerio de Trabajo de la Nación de observar las reformas estatutarias de la Central, De Gennaro lo calificó como “un cachetazo” ya que “no reconoce a nuestra Central”.
El dirigente explicó que la CTA realizará “una presentación de rechazo a esta decisión” y que si bien se modificarán algunos puntos del Estatuto “que son razonables”, no se cambiará lo esencial de la Central, que es la afiliación directa de todos los trabajadores. “Este Gobierno no acepta que los trabajadores precarios, los monotributistas, los que están desempleados o los jubilados, son trabajadores y tienen derecho a afiliarse en forma directa a una Central”, recordó el titular de la CTA.
Asimismo, explicó que “nosotros vamos a ir donde nos inviten a dialogar. Y es más: desde hace mucho tiempo nosotros venimos pidiendo que se convoque al Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario, pero vemos que esos ámbitos, que se crearon con bombos y platillos, después se dejaron de lado. Parece que se habla mucho de pluralidad pero no se soporta que se propongan alternativas diferentes”.
Finalmente, De Gennaro evaluó que esta medida ministerial es porque “se está defendiendo a los grandes grupos empresarios, que siguen sosteniendo la defensa del unicato en la actividad privada”. Indicó que “hay una defensa de esos grupos, que quieren mantener su rentabilidad y son socios de esta política económica” y que si bien el ingreso por habitante es igual al de 1974, la pobreza sigue siendo una realidad porque “hay unos cuantos vivos que se llevan la plata”.
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