Geografías castigadas
Lunes 3 de septiembre de 2007, por Carlos Del Frade *

La geografía está marcada por la historia política. Antes de la conquista europea, prólogo del capitalismo, la mayoría de la población americana estaba en las inmediaciones del estado incaico, el Tawantisuyu.



*

Periodista.

Y desde el corazón verde del Amazonas, los guaraníes que nunca dejaron de buscar la tierra sin mal, supieron construir sociedades de igualdad en territorios que luego se llamarían Paraguay, Brasil y nordeste de la Argentina.

Pero aquellas experiencias, deseadas primero y luego saqueadas por los intereses europeos, fueron borradas de la faz de la Tierra.

Donde hubo riquezas naturales y colectividades que vivían de acuerdo a sus necesidades, se impuso la guerra, la devastación, la sangre y el dinero.

Ocurrió en el norte argentino, donde más allá de la decadencia del incanato, la población se quedó, creció y en los tiempos de la revolución de mayo, sumaba la mayor parte de los habitantes del último virreynato creado por los españoles.

En las actuales provincias de Santiago del Estero, Salta y Jujuy, vivía el sesenta por ciento de los existentes en estos arrabales del mundo cuando emergió el proyecto de un nuevo país.

Años después, desde la presuntuosa Buenos Aires, se dirigió la guerra de la independencia hacia estos puntos del mapa.

Así como España y Portugal arrasaron con las misiones, la burguesía porteña arrasó con el noreste del viejo virreynato.

Aquellos sitios de riquezas ahora amanecían como depósitos de permanentes pobrezas inventadas por un proyecto político contrario a las hijas y los hijos de los pueblos del interior y a imagen y semejanza de los privilegios muy ajenos.

Pero este simple balbuceo histórico debió cambiarse en más de cien años de conciencia y práctica política.

Sin embargo, no se hizo. Se profundizó la invención de las necesidades a pesar de las luchas y las denuncias por cuidar la celebración de la vida.

En pleno tercer milenio, las enfermedades viejas y conocidas parecen invencibles, justamente en aquellas geografías arrasadas por la decisión política y económica de unos pocos.

No se trata de misteriosos males surgidos en laboratorios, sino del mal de Chagas, aquel que fue investigado y enfrentado por médicos patriotas de la talla de Ángel Maza, por ejemplo.

Según el Ministerio de Salud y Medio Ambiente de la Nación, las provincias de Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Misiones, Jujuy, Salta y Corrientes, “son las siete provincias de mayor riesgo (se calcula que en estas zonas entre el 5 por ciento y el 26 por ciento de la población puede ser infectado por la vinchuca) por falta de una vacuna que no se compra en las farmacias: ladrillos”, apuntan distintas fuentes periodísticas.

Y en uno de los techos de la Argentina, en Formosa, siete de cada diez habitantes viven en hogares con “privación material”, elemento esencial para que la vinchuca haga lo suyo.

Números que expresan la continuidad del castigo contra geografías que, alguna vez, fueron capaces de demostrar que la vida es una fiesta de igualdad y belleza.

recibir ACTA en tu correo electrónico

Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina

(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar


sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar