
La Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA) realizó el sábado 13 de octubre la Asamblea Social Chaco, en el Centro Cultural Nordeste. Militantes de organizaciones populares de todo el país se reunieron en una jornada en la que debatieron sobre la redistribución de la riqueza, educación, identidad y democracia, entre otros puntos. Participó Hugo Yasky, secretario general de la Central, quien defendió la iniciativa política de la convocatoria a una Constituyente Social en el marco de la estrategia para recuperar una justa distribución de la riqueza.
Cientos de militantes de organizaciones sociales, sindicales, campesinas y aborígenes se congregaron durante la jornada de ayer para debatir el camino de construcción de la Asamblea Social Constituyente.
La Asamblea Social de Chaco fue un paso más hacia la Asamblea Social Constituyente, en la que la CTA busca “consensuar una agenda nacional, colocando en ella los problemas de fondo de la actual matriz estructural que consolidó la inequidad social y regional que persiste en Argentina y Latinoamérica”.
En ese marco, se organizaron comisiones que trabajaron durante la jornada en las distintas problemáticas y posibilidades de avanzar en cuanto a cuatro ejes principales: Globalización y modelos productivos, Estado y democracia participativa, Educación, identidades y culturas y articulaciones sociales y ciudadanía.
Taller Globalización y Modelo de Producción
En su presentación, los integrantes del panel explicaron que “cuando hablamos de desarrollo con inversiones, tenemos que tener bien claro que cuando estamos hablado de inversiones, muchas de esas inversiones son a cambio de que entreguemos algo: estamos hablando de inversiones y hablando de entregar El Impenetrable y sus riquezas, los acuíferos y muchas cosas más. Y sobre todo teniendo en cuenta que muchas de las inversiones no generan trabajo. Así que habría que tener en cuanta de qué inversiones hablamos. Y, además, no siempre son necesarias las inversiones, porque si uno administra lo que tenemos en cuanto a recursos y a saberes podemos lograr acciones concretas. Cuando hablamos de desarrollo no es solamente de inversiones en términos de económicos, sino como construcción de una mirada diferente, por eso se habló también mucho de la economía social”.
En ese marco, explicaron que en los debates “se habló de la cuestión de la comercialización y el mercadeo. Porque mucha gente llega a producir y después no puede venderlo. Muchos sectores populares llegan a producir y no pueden llegar a vender porque los controles y las cargas impositivas son tan fuertes que no pueden llegar a la venta. Entonces, vinculado a la producción se habló de la necesidad de valorizar la agricultura familiar y de familias agrupadas o multifamiliar”.
“También de la necesidad de rediscutir el modelo productivo, porque así como tenemos un modelo económico global hegemónico también tenemos un modelo productivo hegemónico”, concluyeron.
Educación, identidades y culturas
El Taller de Educación, Identidades y Culturas consideró que “este es un sistema educativo que esencialmente discrimina y excluye a los pobres, reproduce desigualdades y valores que generan consumidores y no sujetos críticos que deciden su destino. Además de excluir a los pobres, particularmente excluye a los indígenas y los avasalla por ejemplo con los próceres que están establecidos en el sistema educativo y con docentes que le van a enseñar y no conocen su lengua. Este diagnóstico es a consecuencia de 500 años de un sistema económico genocida de concentración capitalista”.
En ese sentido, propusieron impulsar el “trabajo con contenidos transversales, educar en la diversidad, aportar a la nueva ley de educación de la provincia de Chaco la cuestión indígena. Y la propuesta de que los contenidos específicos de la cultura aborigen sean diseñados por los propios pueblos originarios”.
“Muchas veces se plantea la violación de los pueblos originarios; y está bien, los aborígenes sufrimos la educación, pero hoy la sufren todos, no la sufrimos solamente nosotros. Las necesidades que hay son producto de las discriminaciones que se fueron sucediendo después de la conquista. Por eso es que es tan difícil para nosotros hablar de una identidad única cuando Argentina es producto de una diversidad cultural. Los contenidos están totalmente descontextualizados. Uno no puede bajar los mismos contenidos en Misiones que en Buenos Aires. Por eso hay que laburar con los abuelos, con los mayores”, dijo un joven, integrante de la comunidad tehuelche en el encuentro en Chaco. Y habló de “construir un nuevo orden social distinto pero no único”, para lo que parafraseó a “los hermanos zapatistas cuando dicen ‘Crear un mundo en el que quepan todos los demás mundos’”.
Articulaciones sociales
Del debate del Taller de Articulaciones sociales y ciudadanía surgió que “los facilitadores para las articulaciones que han surgido fueron las urgencias. rgencias por causas de crisis, pobreza y de vulnerabilidad de derechos”.
Otra dificultad, la educación; se dijo que nos educan para la no participación. Y, por ultimo, la cultura de lo coyuntural y sectorial. También como una dificultad, la no diversidad.
Estado y democracia
Los integrantes del Taller de Estado y Democracia Participativa desarrollaron tres ítems focalizados en democracia, participación popular y participación ciudadana. En ese sentido, plantearon la necesidad de “democratizar las instituciones e interpelar los poderes del estado”, en rasgos generales. Y encontraron como obstáculos la “fragmentación de las organizaciones sociales.
Desalienta la participación la indiferencia, el ‘yo no me meto’ que nos quedó como herencia del gobierno militar, que es el sinónimo de decir ‘yo me salvo solo’, el egoísmo, el pesimismo, que es el gran enemigo de la participación, el descreimiento, la desconfianza”.
En cuanto a la democracia, consideraron que “un gran obstáculo es el clientelismo político que debilita la democracia, genera mayor pobreza, mayor exclusión. La escuela y los medios no aportan demasiado a la construcción de la conciencia de la ciudadanía”.
También hablaron de “la desacreditación de lo político. Sería bueno entender que hacer política no es malo; es una herramienta válida para transformar la realidad. No para todas las personas la política es algo para transformar su vida personal”.
Cierre
El cierre estuvo a cargo del secretario General de CTA Chaco, Hugo Rodríguez, que agradeció la participación de los militantes. “El Congreso superó las expectativas que teníamos. Y eso tiene un costo: la responsabilidad de asumir la responsabilidad de seguir construyendo la agenda de todos los movimientos sociales que hay hoy en Chaco. Y eso es una decisión política seguir trabajando y llegar a las cientos de organizaciones que hay en toda la provincia”, concluyó Rodríguez.
Lo dijo Hugo Yasky, al hablar sobre las asambleas constituyentes en América latina durante la última década. Fue durante la Asamblea Social Chaco, donde se impuso la idea de unidad popular para combatir la injusta distribución de la riqueza.
El sábado 13 de octubre, en el Centro Cultural Nordeste, se realizó la Asamblea Social Chaco, en el marco de la Constituyente Social 2008, iniciativa impulsada por la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), declarada de interés municipal y provincial.
Uno de los paneles que dieron inicio al encuentro fue conformado por Hugo Yaski, secretario General de la CTA; Guillermo Gallo Mendoza, militante social, y José Carlos, secretario de prensa y difusión del Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACh).
Mendoza habló sobre globalización y modelos productivos; Carlos reflejó el impacto que causaron estos modelos en las comunidades aborígenes y Yasky se refirió a la democracia en América latina y la relación del ingreso y distribución de la riqueza, temas relacionados con la necesidad de conformar una agenda nacional para tratar la redistribución de las riquezas en el país.
Mendoza precisó que globalización es sólo la evolución de lo que en otras épocas se llamó “imperialismo”, destacando que “siempre fue lo mismo: el pueblo estuvo ausente de las decisiones que toma una minoría para beneficio propio”.
Luego hizo hincapié en el desarrollo agrario del país como eje transversal del encuentro. En este sentido, detalló las distintas etapas agrarias que atravesó Argentina hasta llegar a lo que resulta la gran preocupación en la actualidad, sobre todo para los sectores rurales y comunidades aborígenes: los cultivos transgénicos como una consecuencia de los contratos sociales impuestos por los distintos gobiernos.
“En esta Constituyente Social lo que se pretende es cambiar completamente el significado de la elaboración de los famosos contratos sociales. ¿Quiénes son los que firman esos contratos sociales? El contrato viene impuesto completamente. Eso es parte de la acción de la dependencia, parte de acción del imperialismo, es parte de acción de la globalización”, dijo Mendoza.
En el marco de este modelo de globalización que expulsa de su tierra tanto a pueblos originarios como pobladores rurales, Mendoza sostuvo que hablar de una Constituyente Social “no le interesa absolutamente a nadie. Porque volver nuevamente a llevar poblaciones al medio rura, creen que le va a significar una fuerte presión a los que en este momento tienen tierras concentradas y en algún momento va a ser como una exigencia para una reforma agraria. Eso porque creen que reforma agraria es simplemente apropiación de tierras concentradas, es decir que usan esas visiones deformadas para transmitirnos y que nosotros digamos que nada se puede hacer y en realidad todo se puede hacer si somos capaces de pelear por ello”.
Esta última frase de Mendoza dio pie a Yasky para explicar un proceso de cambio que se viene dando en América latina y que tiene como protagonista al “sujeto popular”, poniendo de ejemplo a Bolivia, Venezuela, Brasil, Ecuador, Nicaragua, entre otros.
“Yo creo que América latina vive la contraposición entre dos corrientes, porque sería iluso decir que está marchando en un proceso de transformación, porque también están Guatemala y México con sus contrastes. Pero sí es cierto que ha habido procesos en muchos países que estuvieron caracterizados por dos cuestiones: la crisis de los partidos políticos tradicionales que expresaban los intereses de los grupos dominantes y que en un momento son trascendidas por la irrupción del movimiento popular expresado en distintas formas a través de distintos emergentes que tienen un punto en común: primero desplazan a los partidos políticos tradicionales; segundo, tienen una fuerte construcción basada en los movimientos populares y, tercero, aparecen nuevos sujetos sociales que no se expresan en estructuras preexistentes”.
Allí aparece la Constituyente Social 2008, y en ese sentido Yasky expresó: “Tenemos que empezar a plantearnos cómo construir una nueva correlación de fuerzas al campo popular. No hay posibilidad de construir procesos de democracia y distribución si no está la condición para prepararnos nación junto a nación para enfrentar al imperialismo yanqui y a los grandes grupos que son sus socios en Europa. Esto es así. O es la lógica de eso o es la lógica de nuestros pueblos, o es la identidad de eso o es la identidad de nuestro pueblo”.
Luis Bartra, referente del Indes; Hugo Rodríguez, secretario General de la CTA Chaco; Gustavo Dans, secretario Ejecutivo de la Red Mercosur; Regino Alatamirano, dirigente de la Asociación de Pequeños Productores de Chaco y representante de organizaciones campesinas de la Red Mercosur, y Jorge Migueles, presidente del Instituto Bolaños, fueron los encargados de inaugurar la Asamblea Social Chaco.
Los dirigentes tomaron como punto de partida el objetivo que se propone la Constituyente Social 2008: construir un consenso popular para atacar la principal causa de la pobreza y proponer, en consecuencia, avanzar hacia una política que establezca una redistribución de riquezas.
Y en este sentido, Rodríguez señaló: “Ya no basta con decir lo que queremos ante los estados, los gobiernos, los poderes, sino que necesitamos romper la fragmentación de las luchas para entender que la lucha es una sola y que tenemos que juntar la fuerza organizada para hacer realidad lo que estamos diciendo”, destacando que “esa redistribución de las riquezas solamente va a llegar en tanto y en cuanto podamos cambiar las matrices estructurales que garantizan la dominación”.
Este proceso que se intenta llevar adelante a nivel país se enmarca en avanzar en los Objetivos del Nuevo Milenio, iniciativa que surge de la Organización de las Naciones Unidas y al que adhirieron, en 2000, 189 países, entre ellos, Argentina. Estos objetivos se asientan en la base de un llamado mundial a la acción contra la pobreza. Pero según se comentó en el encuentro, es muy poco lo que se ha avanzado para frenar esta problemática mundial.
Migueles afirmó: “Hay un nivel de hartazgo muy alto entre las resoluciones y las prácticas, esa sensación de divorcio entre declaraciones y hechos. Parece que hay que rendirse ante la evidencia. Ese divorcio va a persistir si no se acumula poder dentro de los postergados”.
Ambos dirigentes expusieron los objetivos que se impulsan a nivel país, como unir a todos los sectores populares para establecer en la agenda política nacional, y las políticas sociales que deben realizarse para atacar la causa fundamental de la pobreza, entendiéndola como la injusta distribución de la riqueza.
Estuvieron presentes 87 organizaciones
De Resistencia: Protejer, Cáritas Diocesana, Endepa, ATE, Instituto Bolaños, Juventud CTA, Comproso, Asociación de Empleados de la Caja Municipal, Organización Santa Catalina, Diario Norte, Emaús, Asociación Civil Gestión Asociada, ONG Solidaridad y Progreso, Chaco On Line, Cooperativa de Trabajo, Facultad de Humanidades, Cooperativa de Trabajo Fuerza Joven, Partido Proyecto Popular, Partido Comunista Revolucionario, Instituto Raíces y Proyecto Popular, IDACh, Unpeproce, Movimiento Villero Peronista, Movimiento Octubres, Instituto de Desarrollo local y Fortalecimiento Institucional, Equipos Docentes de América Latina, COSBA CTA, Microemprendimiento Educativo Vivero Escolar, Asociación de Amigos del Centro de Salud Villa Santo Domingo, Instituto Raíces, Protejer CTA, Incupo, Mujeres de La Unión, IELU, EDO, UNNE, Fundación Luz en la Oscuridad, Organización de Pequeños Productores Juana Azurduy, Centro Cultural Confluencia, Asociación Civil Centro de Promoción y Participación, Comisión Permanente por los Derechos Humanos, Colegio de Asistentes Sociales, Cooperativa 23 de Marzo, Asociación de Pequeños Productores del Chaco, Secretaría de Derechos Humanos de la CTA, Red Calcio, Agrupación Todo a Pulmón, Productores Urbanos, Frente Grande.
De Barranqueras: Cooperativa del Puerto, CTA.
De Fontana: Revista Comunitaria Somos.
De Colonia Benítez: Cooperativa Isla Antequeras.
De Sáenz Peña: Poriajhú.
De Castelli: Asociación de Pequeños Productores Organización Güemes, Organización de Pequeños Productores Pampa Bedogui, Utre CTERA.
De Villa Ángela: Asociación Madre Teresa.
De Pampa del Indio: Asociación Civil Cheeguerá.
De Colonia Aborigen: Asociación Comunitaria Colonia Chaco De Puerto Tirol: Agrupación Carlos Casinelli, Círculo de la Tercera Edad.
De Basail: Cáritas.
De Las Palmas: Canal 8.
De Tres Horquetas: Cooperativa Paso Yacaré.
De La Leonesa: Comunicadora Social de La Leonesa.
De Puerto Bermejo: CTA. De Buenos Aires: Sociedad de Fomento UFO de San Miguel, SERPAJ de José C Paz y de Norte Grande, Servicio Paz y Justicia, Mocamach de La Matanza.
De Corrientes: MEDHES (Goya), Movimiento Peronista Auténtico, Secretaría de Desarrollo Humano, OADES, Movimiento Evita, Fundación San Sebastián, Mutual Taragüy Porá.
De Formosa: El Amanecer.
De Entre Ríos: ALFADER.
De Santa Fe: Expreso Político.
Fuente: El Diario de la Región de Resistencia, Chaco, empresa recuperada por sus trabajadores afiliada a ANTA-CTA
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