
Transcurrido el plazo, luego del cual las patronales se habían comprometido a regularizar la situación de los fileteros marplatenses y sin que se registrara ningún anuncio en ese sentido, se realizó una numerosa movilización de trabajadores que recorrió las calles de la ciudad balnearia. La medida se concretó en el marco de un paro de actividades.
Una columna de más de 200 trabajadores se movilizó por las calles de Mar del Plata. Se ha cumplido el plazo de cien días de paz social durante el cual los empresarios no cumplieron con el compromiso refrendado el pasado 1 de agosto de iniciar un proceso de registración laboral de la totalidad de sus trabajadores.
Se llego a este acuerdo, ahora incumplido, de terminar con el trabajo en negro que afecta a ocho mil trabajadores marplatenses luego de que los fileteros tuvieran bloqueado el ingreso al puerto de Mar del Plata por más de cien días.
Para boicotear el paro, los empresarios optaron por no llamar a los fileteros a trabajar.
La medida se concretó en el marco de una huelga y como ya pasó en otras oportunidades la represión policial no se hizo esperar. Los incidentes se concretaron frente a la sede de una cámara patronal ubicada en Primera Junta y Las Heras.
La columna de manifestantes partió de la sede sindical ubicada en la calle 12 de Octubre al 4400, continuó por Juan B. Justo y luego tomó por Primera Junta. Los obreros pensaban concentrarse frente a la sede de la Cámara de Armadores de Pesca.
En ese momento comenzaron los choques con los policías que trataron de evitar por todos los medios que los trabajadores ingresaran al edificio. El coqueto barrio Los Troncos se vio sobresaltado por choques entre obreros y personal de Infantería. Golpes de puño, balas de goma, gases lacrimógenos, fueron la escenografía de la batalla campal.
La marcha se reagrupó y prosiguió rumbo al centro tratando de circular en contra mano al sentido de las calles para dificultar la tarea de represión.
Algo huele mal en Mar del Plata y no es el pescado, sino la impunidad de las patronales que “negrean” a su antojo el trabajo de miles de empleados de la industria de la pesca. Es lo que opina la mayoría de los trabajadores que finalmente se concentraron frente a la comuna local, donde se montó un fuerte cordón policial en el ingreso a la sede de gobierno local, así como en inmediaciones a la zona, donde se debió interrumpir el tránsito.
Finalmente, los trabajadores entraron en el Concejo Deliberante, donde permanecen al cerrarse esta nota, exigiendo la presencia de todas las autoridades locales, que en su momento fueron garantes del acuerdo con las patronales del sector.
“Acá nadie puede hacerse el distraído, somos 8000 trabajadores en negro. Vivimos como parias, no tenemos ningún derecho. No se trata de un problema sectorial, esto afecta a toda la comunidad de Mar del Plata.”, señaló a ACTA Roberto Villaola, dirigente de la CTA y referente de los fileteros.
Villaola señaló que en estos momentos los obreros del sector tierra, donde se reprocesa la materia prima, peleamos por la recuperación del simple status de trabajador registrado, con el convenio 161/75. Hace 17 años venimos siendo explotados de forma inhumana por seudo cooperativas de trabajo, sin asignaciones familiares, vacaciones, aguinaldo, sin pago por equipo de trabajo, sin cobertura medica, sin el cobro de días por enfermedad u accidente, sin posibilidades ciertas de jubilarse”.
“Si reclamamos por estos derechos somos dejados sin trabajo de forma inmediata, ya que en teoría somos socios y carecemos de la cobertura legal de la ley de contrato de trabajo por lo cual se hace difícil contar con el apoyo masivo de los compañeros por razones obvias”, señaló.
Recordó que “ este marco laboral generalizó en los años del gobierno de Menem, cuando era Ministro de la Producción bonaerense Carlos Brown. Con la complacencia de la dirigencia sindical de turno, los obreros no tuvieron alternativas, ya que desde las empresas les dijeron que si querían seguir trabajando debían formar cooperativas, caso contrario cerrarían las persianas. Como si fuese poco, los burócratas sindicales alentaban al trabajador para que cobrara indemnización y pasara a este sistema de trabajo, como si fuese la panacea”.”Los empresarios alegaban que no podían hacer frente a los barcos factoría españoles en materia de costos de producción. La única manera de competir era nuestra degradación laboral”.
"Nuestro reclamo ya no se arregla con la Guardia de Infantería vinimos a buscar justicia”, señalo a ACTA Roberto Villaola, dirigente de la CTA y referente de los trabajadores fileteros.
.
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar