
Si como escribió Gilles Deleuze, una de las funciones de la ficción es "inventar un pueblo que no existe", ese pueblo -quizás- somos nosotros. La Argentina “moderna” es un espejismo, unas cuantas pinceladas, que oculta un país desalmado, donde jamás nos hemos arrodillado juntos para rezar la misma plegaria.
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* Coordinador Nacional del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo. |
Desgarrados juntos, creados juntos, “solo morimos para nosotros”. El hambre hecha de manufactura humana, arranca todas las máscaras, para que cada cual vea desnuda su cara verdadera, la primera, la única.
Duelen demasiado esos niños y niñas mutilados por un sistema -lleno de epidemias- que siempre vieron al pueblo con el ojo de afinar la puntería. Dos pequeños más murieron en el Hospital Güemes de la localidad de Castelli en la Provincia del Chaco el sábado 3 de noviembre. Así murieron de hambre, de abandono, de miserias -entre infinitos campos de girasoles que llevan en sus tallos marca registrada- Ernesto Andrada de 3 años y María Luisa Masa de 7 meses según informó el Centro de Estudios Nelson Mandela. Triste destino -escribió Vallejo- el no haber sido sino muertos siempre. El ser hoja seca sin haber sido verde jamás. Orfandad de orfandades.
Los funcionarios intentan arrugar el grito, que cruje como padecimiento, antes que lo tome la mano de la gente, que disputa el grito suspendido en el aire y lo baja como semilla en los surcos. Como dice Gelman: ¿Germinará de boca a mano?
-I-
La Declaración de los Derechos del Hombre ha colocado el de la propiedad entre los llamados naturales e imprescriptibles del hombre, que son libertad, igualdad, propiedad y seguridad individual. Según Toullier “los derechos absolutos pueden reducirse a tres: seguridad, libertad, propiedad” ¿Por qué se eliminó la igualdad? ¿Será porque la libertad la comprende o porque la propiedad la rechaza?
-II-
No saber dónde está exactamente Villa Bermejito no es razón suficiente para no bombardearla con hambre, piensan algunos propietarios de cultivos de Soja. En realidad hoy se aprende geografía contando los muertos del origen que provoca la apropiación de la tierra. Las palabras se vuelven perturbadoras cuando afirman -como dice Norberto Bobbio- que en el momento en el que el Estado no es capaz de asegurar la vida de sus ciudadanos por ineptitud, o la amenaza él mismo por exceso de crueldad, el pacto es violado y el individuo retoma la libertad de defenderse como mejor le parezca: Ese enamoramiento pertinaz de cierta condición humana de ponerle al futuro un rebose de vida.
Para Marx las revoluciones son las locomotoras de la historia o quizás como dice Walter Benjamin las revoluciones son la forma de empuñar el freno de emergencia por parte de la raza humana que viaja en ese tren.
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