Concluyó el Octavo Congreso
“Estamos construyendo un nuevo tiempo”
Miércoles 5 de diciembre de 2007, por Redacción *

Los debates y relatorías de cada Comisión, los discursos de los invitados internacionales y la lectura de la sustanciosa declaración final, precedieron lo que fue un cierre del 8º Congreso Extraordinario Nacional de Delegados de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) en palabras del secretario general adjunto Pablo Micheli cargado de definiciones, sueños y líneas de acción.

Comenzando su discurso frente a más de 500 delegados congresales de todo el país, el secretario general adjunto de CTA Nacional Pablo Micheli dispuso que “en este clima es un enorme orgullo hacer la clausura de este primer congreso en estas condiciones. La importancia de este Congreso que significa que nos hayamos podido juntar los 6500 congresales elegidos por el voto directo en todo el país, proceso que no arranco el 3 noviembre con la CTA de Corrientes que fue el primero. Lo arrancamos con una emoción en particular y una responsabilidad especial. Ayer decía en un debate en la Comisión de Relaciones Internacionales sumamente rico, donde podemos opinar distinto entre los compañeros de la Central sin llegar a lastimarnos. En este sentido creo lo que siempre dice Víctor que `más que diferencias son riquezas’, que tenemos que tener la madurez suficiente como para poder entablar estas discusiones sin tener que lastimarnos. No se puede hablar de la nueva práctica política en el país y el mundo si nosotros no empezamos a cambiar por uno mismo”.

Entrando en las definiciones más políticas, el titular de ATE, Pablo Micheli consideró que éste es un nuevo tiempo que reflejamos en los papeles y las conclusiones en aquel Congreso del 2002. Cuando veíamos que ese 19 y 20 de diciembre del 2001 había marcado un cambio de etapa de la construcción de nuestra vida como pueblo argentino. Esa conclusión del `que se vayan todos’ reflejaba que nuestro pueblo estaba para más. Nuestro pueblo no quería ser más convidado de piedra de las decisiones fundamentales de los destinos de los argentinos. Que nuestro pueblo comenzó a reclamar y lo pagó con la sangre regada con más de 30 compañeros muertes en las calles esos días, para que construyamos una nueva práctica política y una nueva democracia”.

“Creo que nosotros hasta ese momento como Central -agregó Pablo Micheli- nos habíamos transformado orgullosamente en el punto más alto de acumulación del campo popular pero en tiempo de defensiva y resistencia. Este Congreso implica comenzar a construir el nuevo tiempo. Ese nuevo tiempo que deba hacernos reflexionar, sin perder un minuto en pelearnos entre compañeros, gastando todo el tiempo que sea necesario en transformar a nuestra CTA en la expresión más alta de la construcción de la ofensiva en nuestro país. Porque sin eso no habrá liberación nacional”.

“Este es un nuevo tiempo, pero teniendo en cuenta que hubo un tiempo pasado que protagonizamos muchos de los que estamos acá con mística ser la máxima expresión de la resistencia. Uno puede creer que fuera fácil que nos podemos unir cuando nos están matando pero no era fácil. Nos costo mucho esfuerzo. No es por casualidad que somos la organización nacional que más procesados tiene por luchar en las calles. Nos costo asesinatos de compañeros, discusiones entre nosotros.

En uno de los momentos más aplaudidos y festejados del cierre, el secretario adjunto de CTA Nacional puntualizó: “Seguramente en este tiempo de construcción de ofensiva ya no alcanza entre nosotros con que nosotros nos toleremos. Tenemos que hacer el esfuerzo de tratar de querernos. Tratar de aceptar que es posible construir juntos porque estamos enamorados de esta causa, porque si no estamos enamorados de esta causa no podemos enamorar a los demás. A los millones que tenemos que ir a buscar. Porque tenemos un desafió fundamental que es ir a buscar a millones que no son nosotros. Como decía el Che Guevara: `lo revolucionario no es conducir a los que pensamos igual, lo revolucionario es conducir a los que no piensan como nosotros’. Invitarlos en esta recorrida de la Constituyente con aquel objetivo de la Patria liberada y no solamente como una mera expresión electoral”.

Entrando en consideraciones de hacia donde avanzar, Micheli analizo que tenemos que “ir a constituirnos en todo el país para decir que estamos dispuestos a abrir nuestro corazón y nuestra cabeza para todos los jóvenes, mujeres, pueblos originarios, a todos los argentinos y argentinas de buena fe que quieran volver a soñar con que en nuestro país nuestros hijos vuelvan a vivir mejor que los padres. En esta sociedad capitalista nuestros hijos viven peor que los padres. Porque si es una utopía que en esta sociedad se puede vivir. En esta sociedad se puede sobrevivir, para vivir hay que construir una nueva sociedad. Para mí se llama socialismo. Para otros compañeros tendrá otro nombre o habrá que inventarlo pero no vamos a hacer un problema por eso. Hay muchas cosas que nos unen más que el nombre”.

Paso seguido expresó: “Recorramos el país, nos plantémonos en la calle como lo hemos siempre, con propuestas de ofensiva con los brazos abiertos, con la posibilidad de creer que al lado nuestro tenemos un compañero que queremos, no que toleramos sino que lo queremos. Pensar que la victoria es posible, convencer que la victoria es posible. Convencernos de que es posible ganar. Hemos logrado, estamos logrando recuperar ese sueño colectivo de los 30 mil compañeros desaparecidos. Volver a juntar los pedacitos de ese sueño roto”.

“Necesitamos construir mucha unidad, porque como dice Fidel la unidad no suma la unidad multiplica. Pero no tenemos mucho tiempo, porque todos los días se muere un pibe de hambre. Porque todos los días estos tipos planifican como matarnos. Nosotros tenemos que construir más unidad, una CTA amplia, plural, tolerante, con todo su bagaje clasista e antiimperialista pero que sepamos poder abrir los brazos con todo cariño y respeto a todas las voluntades, a estos jóvenes que quieren ser protagonistas, que seamos tolerantes y que nuestras organizaciones le den un lugar.

Al abordar la coyuntura actual y la relación con el mentado Pacto Social impulsado por el Gobierno nacional, Pablo Micheli expuso en animo de respuesta que “no nos van a arriar a ningún Pacto si no se resuelven los problemas estructurales de nuestro país. No nos van a arriar de las narices porque ahí es donde se defiende la autonomía. La autonomía se defiende de los partidos políticos, de los patrones y del Gobierno. Nosotros somos autónomos de estas expresiones y lo vamos a demostrar en la calle. Nos vamos a sentar cuando nos llamen pero con nuestros principios y nuestros mandatos de toda la lucha de todo el país. No nos van a llevar con promesas falsas de `capitalismo en serio’. No vamos negar ni esconder la sangre de nuestros compañeros derramada, no vamos a traicionar el mandato de todos los compañeros de todo el país y mucho menos la memoria colectiva de todos los compañeros desaparecidos y los luchadores caídos. Este es nuestro compromiso como Central”.

Mientras los cantos y aplausos subían en calidez como en intensidad, el secretario general adjunto Pablo Micheli concluyó: “Vamos a proponerles a todos los que tengas ganas de construir una nueva sociedad, que se puede volver a soñar que haya una Argentina gobernada para los argentinos y no para las transnacionales. Que haya una propuesta que pueda plantearse para que se pueda decir: “También podemos disputar el gobierno de nuestro país. Vamos compañeras y compañeros, por la victoria. Porque como decía un poeta cubano `no importa cuando rompen, sí cuando rompe, están rompiendo lo imposible’. El Octavo Congreso de la CTA se terminaba. El nuevo tiempo esta en marcha. "Central de los Trabajadores / y al que no le gusta / se jode, se jode", atronó en el Bauen.

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