Cierre de las Cumbres Sindical y de los Pueblos del Sur
Algarabía popular por el encarcelamiento de ex dictador uruguayo
Martes 18 de diciembre de 2007, por Mariano Vazquez *

Por Mariano Vázquez, enviado especial. En la noche de ayer, el cierre de las Cumbres Sindical y de los Pueblos del Sur se coronó con un masivo acto en la Plaza Libertad en Montevideo. Sobraban los motivos para festejar y los asistentes a ambos encuentros se sumaron al pueblo uruguayo para celebrar que el ex comandante del ejército uruguayo Gregorio Álvarez fue llevado ayer a prisión a sus 82 años para ser procesado por participar en el traslado clandestino y la desaparición forzosa de por lo menos 21 personas, entre 1977 y 1978.

Los asistentes a las Cumbres Sindical y de los Pueblos del Sur cerraron sus respectivos encuentros antes de tiempo para poder acompañar en este día histórico al pueblo uruguayo. A las 19 de ayer, ambos espacios se aglutinaron en Magallanes y Avenida 18 de Julio para marchar hacia la Plaza Libertad, allí, cerca de las 20, comenzó el acto en el que se volvió a reclamar por el fin de la Ley de Caducidad de las causas por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar que asoló a ese país entre 1973 y 1985. La nutrida delegación de la CTA –encabezada por su secretario general y de Relaciones Internacionales, Hugo Yasky y Adolfo Aguirre, respectivamente– dijo presente en este acto

Durante toda la jornada de ayer, el clima de las Cumbres se potenció con la decisión del juez Luis Charles, quien dictó la orden de aprehensión y procesamiento de Álvarez para dar continuidad a la investigación que realiza desde hace varios meses sobre la captura de disidentes políticos uruguayos que se habían refugiado en Argentina y quienes tras ser detenidos por la dictadura, fueron llevados ilegalmente y en secreto a Uruguay, dentro de la Operación Cóndor. Alvarez fue presidente de 1981 a 1985 de la junta militar que gobernó con mano de hierro a partir del golpe de Estado de 1973.

Los oradores del acto fueron los dirigentes de la central obrera uruguaya (PIT CNT), Juan Castillo y José Luis Puig. Éste último hizo referencia de la dimensión “histórica” del enjuiciamiento de Alvarez. “Lo que hoy alcanzó el pueblo uruguayo no podía haber sido posible sin la solidaridad de los pueblos latinoamericanos”, dijo Puig. Y agregó: “El reclamo de justicia es irrenunciable”.

Debates del sur

En la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y bajo la consigna "Todos los pueblos, toda la esperanza" se realizaron 14 paneles de debate. Unas 700 participaron de estos talleres que incluyeron temas tales como: la integración y los tratados de libre comercio; desmilitarización y derechos humanos; energía y recursos naturales; redistribución de la riqueza; mediambiente; comunicación alternativa; y otras actividades artísticas y culturales.

Esta Cumbre aprobó un plan de acción que incluye además el apoyo a la lucha democrática de Venezuela y Bolivia, específicamente, ante la situación que atraviesan esos dos países sudamericanos. Juan González, secretario de Integración de la CTA, fue el encargado de informar detalladamente los temas abordados en los distintos paneles y sus conlcusiones.

Por su parte, en el Paraninfo de la Universidad de la República se realizó la VI Cumbre Sindical, que marcó una mirada crítica sobre el proceso de integración en la región. Las nueve centrales sindicales de los países del Cono Sur aprobaron una carta, dirigida a los presidentes del Mercosur, que se estaban Montevideo en la XXXIV Cumbre de jefes de Estado del bloque. “Mejor y más trabajo requiere mejor distribución de la renta, más derechos y beneficios sociales. El mejor instrumento para la reducción de las asimetrías y la inclusión social de las mayorías empobrecidas”, dice uno de los párrafos del documento.

Juan Castillo, coordinador del Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT), la central obrera uruguaya, dijo que “en la región hay profundas insatisfacciones sobre el proceso de integración”, se mostró muy crítico por “la falta de espacios para discutir con los gobiernos”, y llamó “a la unidad y solidaridad de clase en apoyo al pueblo de Bolivia” que hoy padece los intentos desestabilizadores de las oligarquías locales.

"Hay que comprender que este momento político que vivimos hoy es consecuencia de la lucha de muchos años y que hoy la realidad del continente no es la misma que había cuando nació el Mercosur, en el año 1991", dijo el brasileño Rafael Freire, secretario de Política Social y Económica de la Organización Regional Interamericana de Trabajadores (ORIT). El dirigente histórico de la CUT aseguró que la estructura regional que llevó adelante la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) “fue ejemplo para otras organizaciones sindicales del continente y este modelo fue el que nos permitió derrotar al ALCA, continuar en el combate a los TLCs, ya sea de Estados Unidos o de Europa”.

Freire convocó enfáticamente “a una aproximación estratégica entre el movimiento sindical y los movimientos sociales, que se traduzca en políticas efectivas”.

“Lo primero es la distribución de la riqueza”

La jornada continuó con la proyección de un video por los 20 años de la CCSCS, realizado por la CGT, luego se procedió a la lectura de los informes de las Comisiones de Trabajo: Género, Juventud (a cargo de Pablo Reyner, director de Juventud de la CTA Nacional), Derechos Humanos, Finanzas y Telecomunicaciones. A continuación se leyó el documento de la Cumbre y luego se realizó la plenaria que aprobó el mismo. El acto fue presidido por Hugo Yasky, quien también realizó el cierre de la jornada.

“Estamos viviendo una situación histórica en América Latina. Los pueblos de la región estamos perfectamente identificados y unificados. Por eso no es casual que se estén haciendo los juicios a los genocidas en la Argentina y hoy, acá, se esté dando un paso importantísimo castigándose a un militar genocida en el Uruguay. No es casual que se haya firmado el acuerdo por el Banco del Sur. No es casual que estemos reunidos en esta asamblea centrales de trabajadores de distintas partes de América Latina”, sostuvo Yasky.

También dijo que “la responsabilidad es muy grande” porque “hay que unificar al campo popular”. “No basta con decir que existe la Coordinadora del Mercosur para pensar que nuestros pueblos y nuestra clase trabajadora tiene ya el grado de fortaleza conceptual para los tiempos que vienen; tenemos que profundizar la unidad”.

Fustigó a las derechas locales y a los Estados Unidos por los ataques a Venezuela, Bolivia, Argentina y Uruguay que “quieren empezar a recuperar las viejas políticas de los 90. Frente a eso tenemos que tener absoluta claridad: no podemos retroceder y para no ceder es preciso ratificar nuestro compromiso en la lucha por la distribución de la riqueza. No es omitiendo demandas, no es haciendo silencio, si no es acá con todos, para aportar al cambio que tenemos que profundizar”. Y subrayó: “En la agenda de nuestros países lo primero que tiene que figura es la distribución de la riqueza”.

Para el secretario general de la CTA “la unidad de las naciones de América que tenemos un programa de lucha popular es imprescindible; el chauvinismo no es la bandera de la clase trabajadora. Es clave seguir fortaleciendo los procesos de unidad, más allá de las contradicciones y por eso hay que reivindicar a Ernesto Che Guevara quien no enseñó la importancia de fortalece la lucha por la recuperación de la soberanía nacional, la identidad y cultura de nuestros pueblos, como única manera de construir un destino común”.

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