Hacia la Constituyente Social
De Gennaro: “Creo que estamos para más”
Martes 12 de febrero de 2008

El secretario de Relaciones Institucionales de la CTA habló del desafío de recorrer todo el país, pueblo por pueblo, para discutir, junto a todos los sectores sociales “que se animen”, la configuración de un nuevo Movimiento Político, Social y Cultural y “qué provincia y qué país queremos”.

Después de la crisis de fines de 2001 la CTA planteó la necesidad de construir un Movimiento Político, Social y Cultural que para muchos supuso crear un partido de los trabajadores, que finalmente no se concretó ¿por qué?

A veces en el imaginario, cobre todo de los medios, construir y definir política es algo que le corresponde al partido político. Si en el 2002 decíamos que la crisis que habíamos producido era necesaria resolverla fortaleciendo la CTA, pero a su vez construyendo, aportando al nuevo Movimiento Político, Social y Cultural, esto implicaba prácticamente el correlato de un partido de los trabajadores o un partido nuevo, otro aparato. Y la crisis para nosotros, lo dijimos en esa oportunidad, la crisis de representación no se resuelve cambiando al representante, uno por otro. Se resuelve si somos capaces de construir poder de los representados, que es una cosa diferente en el marco de esta crisis. Por eso inmediatamente hubo distintas alternativas. Es un debate al interior de la clase trabajadora de cómo se accede a construir la sociedad que queremos.

¿Hubo alguna autocrítica al respecto?

Nuestra verdadera autocrítica en el 2002 fue decir “hay que construir un nuevo Movimiento Político, Social y Cultural”. El “que se vayan todos” expresó un sentimiento. Ahora el “quien venga” nos mostró con todo la impotencia. Hay que ser capaz de discutir una nueva etapa del Movimiento Nacional. El Movimiento Nacional que, algún día aprenderemos, tenemos 10 mil años de Patria, como dice Víctor Heredia. Otros lo verán desde la Montonera, el Yrigoyenismo, el Peronismo, pero el nuevo Movimiento Nacional se expresará de alguna forma distinta. Es el proyect5o colectivo de país, una identidad colectiva que a nosotros nos permita tener un objetivo por el cual pelear. No solamente defender y decir lo que no queremos. Sino lo que queremos.

Para apostar a una construcción sin el cortoplacismo de los tiempos electorales hay que estar convencido, muy convencido…

Nosotros necesitamos abrir espacios de discusión, que hablen todos y que vengan todos. Comunicando y, fundamentalmente, explicitando la estrategia. Nadie se juega la vida por lo que no está de acuerdo. Una cosa es jugarse la vida porque te vienen a matar y otra cosa es jugarse la vida para cambiar la sociedad. Y vos te jugás con tus compañeros la vida cuando sos conciente de lo que estás haciendo. Todos tenemos opinión, hay que empezar a discutir la estrategia, y sin pelearnos, mancándonos las diferencias que tenemos de opinión. Si vamos a un mismo lugar, bueno, tenemos que empezar a aceptar que realmente haya matices de opinión y tenemos que aprender, ahora, en algún lugar, lo tenemos que empezar a discutir. Y no es un nuevo partido, es en la práctica cotidiana.

¿Cómo se comenzó a gestar la Constituyente Social?

Nos pareció que lo mejor era empezar a organizar un mapa del campo popular. Y empezar a juntar a los sectores populares y juntarlos en el mismo sentido. Y pensar que quizás la mejor manera de construir no era empezar por determinar quiénes son los candidatos y la organización, sino convocarnos en cada localidad y en cada provincia para terminar construyendo lo nacional. Por eso caminamos provincia por provincia, nos instalamos durante diez días, y convocamos a los compañeros que se bancan. A partir de ahí empezamos a decir qué proyecto de provincia queremos y qué proyecto de país. A construir nuestra Constituyente Social.

¿Cómo se expresa esa construcción?

Construyendo la Constituyente de nuestro proyecto, una Constituyente que podamos decir hoy. Porqué lo queremos decir hoy, porque no queremos que se confundan. Lo nuestro no es un objetivo de tener candidatos ahora. Lo nuestro es un objetivo de construir nuestro poder. Por eso nos estamos autoconvocando en Jujuy en agosto de este año. Separándolo de las especulaciones electorales. No inhabilitando a los compañeros del campo popular que sí están haciendo un esfuerzo también, como lo hacemos a nivel social o sindical, también a nivel cultural, a nivel religioso y a nivel electoral de ganar espacio, de poner el pie y decir: “bueno, acá muchachos, estamos construyendo o intentando ponerlo al servicio de un proyecto colectivo. Bueno, que se vaya construyendo más allá de las elecciones y más allá del resultado. Es más, cualquier resultado que se tenga, en una lucha sindical, en una acción social o en una elección, no importa si es más o menos, si sirve a la construcción del colectivo.

No es una cuestión aritmética…

Se mide desde otro valor. Claro, si vos lo medís, si conseguiste el sueldo del sindicato y no lo medís en la construcción de la perspectiva de los trabajadores, perdiste. Si lo medís en el porcentaje que sacaste en una elección y no estás incluido en un proyecto colectivo, también perdiste. Hasta te puede ir bien en una elección. Yo conozco a quienes ganaron hasta la Presidencia de la República y después tuvieron que salir corriendo. Al margen de los que renunciaron, así que, yo creo que a esta altura no es un problema de números, sino un problema de construcción de poder diferente.

¿A quién dirigen la convocatoria?

Queremos juntar a todos los sectores sociales que se animen a plantear una convocatoria. Vamos a ir instalándonos provincia por provincia para convocar a una asamblea popular, a un congreso popular para construir una Constituyente Social. Para definir qué proyecto de país queremos y cómo lo hacemos. Y que en ese proceso de construcción provincia por provincia, también tenga que ver lo de la jubilación, también tenga que ver con lo de los Chicos del Pueblo, también tiene que ver con la realidad de las luchas sectoriales y la construcción de la propia CTA.

¿Esto supone crear una opción electoral?

No hay ningún problema en tener también una opción electoral, pero tiene que ser una construcción colectiva. Yo no me imagino cómo se puede construir algo que nos represente a todos sin elección directa, en todos los órdenes. Porqué tener miedo si confiamos en nuestra capacidad organizativa. Debemos construir las representaciones en lo que son, de manera directa, de manera consensuada, porque uno es el emergente de, el poder somos todos, no es alguien que nos representa. Nosotros no vamos a gobernar a través de nuestro representante, nosotros podemos gobernar si gobernamos todos. No va a haber una opción electoral popular si no somos capaces de organizar nuestro pueblo para patear el tablero de esta democracia formal. Ojalá podamos, yo creo que estamos para más. Y creo que la única manera de demostrarlo es haciéndolo.

Fuente: Revista En Marcha de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB-CTA)

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