
Diversas organizaciones sociales se reunieron anoche en el salón de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA) para debatir el actual panorama de la precarización laboral, convocados por la CTA de Villa María. El municipio estuvo en el centro del debate, pero también hubo referencia a la informalidad en el ámbito privado.
Entre otros pudo observarse la presencia de Jorge Valinotto por el juecismo, Ismael Díaz junto a otros dirigentes del radicalismo, Jorge Heredia por ATE, representantes del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren-CTA), la asesora letrada de CTA y, también, se recibió una llamada del sector peronista de Raúl Costa presentando las disculpas del caso por la ausencia de ese dirigente que no podía llegar a tiempo par aparticipar del encuentro.
“Los derechos del trabajador son indiscutibles”, sentenció la abogada Cecilia Pérez Correa, asesora legal de la Central de Trabajadores de la Argbentina (CTA), y agregó de inmediato que desde el municipio de Villa María se avasallan “como se dice en el ámbito jurídico: con alevosía”.
El panorama brindado desde los distintos sectores reunidos fue argumento necesario para coincidir en llevar adelante medidas que acompañen el accionar jurídico que encabeza la abogada con los casos de ex trabajadores de la Municipalidad villamariense y con la causa que ahora atiende el INADI (Instituto Nacional contra la discriminación y la xenofobia) contra un funcionario de la gestión de Nora Bedano de Accastello.
Dirigentes de la CTA Regional Villa María, de la Unión Cívica Radical (UCR), Movimiento Evita, Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Frente Cívico y Social, entre otras, debatieron anoche la situación actual de los trabajadores municipales, pero incluyeron en ese panorama lo que atañe también al sector privado en la ciudad.
“Los argumentos sobran para sostener una causa noble”, dijo el radical Carlos Gagliano, y citó como ejemplo el pase a planta permanente de los trabajadores de la salud de la provincia.
En el mismo sentido subrayó que “no hay proyecto político sin recursos humanos”. Por su parte, Camilo Rodríguez, titular de la CTA, instó a que no sea esa entidad sola la que se muestre preocupada. “La precarización laboral no es sólo un problema de los trabajadores”, indicó, refiriéndose a que los costos son absorbidos siempre por la sociedad, tanto por los juicios que debe pagar la comuna o porque así se produce un desconocimiento de las arcas del Estado, ya que “no se conoce la cantidad de empleados que tiene el municipio porque el SUOEM (Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales) está en manos del oficialismo”.
Sin embargo, añadieron que ingresaron 100 nuevos trabajadores al plantel municipal y que son más de 600 los precarizados.
“Además de precarización existe una persecución constante. Recibimos a trabajadores temblando como una hojita, de miedo, ya que les dicen que si se quejan no conseguirán trabajo en otro lugar”, aseveró Jesús Chirino, secretario de Derechos Humanos de la CTA villamariense.
“Hay una fiesta accastellista que vamos a terminar pagando todos”, dijo, y la frase sonó sólo como una frase, puesto que todos los presentes conocen esa realidad y abonaron sobre la misma.
José Luis Bernabé, de la Comisión Ejecutiva de la CTA local, agregó que “las agremiaciones empresariales deberán involucrarse en esta discusión porque es claro que han articulado su poder con el sector privado”. “No es casualidad que el intendente Eduardo Accastello se saque una foto por semana con personajes del poder político y económico de la ciudad”, sostuvo.
Jorge Valinotto fue cauto a la hora de señalar que los casos que se analicen deberán tener en cuenta que “esta administración aparenta un gran esfuerzo por no cometer errores”.
A su vez, Ismael Díaz expresó que “Accastello no es un adversario político sino un enemigo público”.
“Con el caso de de Henry Rapetti, titular del área de Deportes de la Municipalidad (por supuesta discriminación de dos trabajadoras) se ponen límites”, dijo la abogada Pérez Correa, porque “los funcionarios están impunes”, en el eje de esta temática.
Como anticipando una conclusión del encuentro, la letrada instó a “un acompañamiento de las instituciones reunidas anoche cada vez que se presente un amparo en la Justicia, porque tiene mayor peso. Lo que se busca no es una indemnización sino la defensa de la fuente de trabajo, la estabilidad del empleado público”.
“Hay que tener convencimiento y poner límites a este accionar de los funcionarios”, insistió.
El 13 de marzo, en la oficina del INADI Córdoba (no hay noticias aún de que puedan hacerlo en Villa María para evitar traslados), se receptarán los testimonios de las personas citadas en el marco de la denuncia por discriminación presentada por María Celeste Combina contra el titular del área de Deportes, Henry Rapetti.
La mujer dijo que fue discriminada por gorda y que tuvo que soportar tratos abusivos y en tono de sorna emanados de su jefe.
La denuncia por discriminación aún no adquirió carácter judicial, pero seguramente la denunciante seguirá el curso de la causa en la Justicia, reclamando por sus derechos.
La causa se da en el marco de otro reclamo, de carácter laboral, en el que Combina, junto a su compañera de trabajo Alicia Falco, indicaron que debían compartir el dinero que facturaban.
A ninguna de las dos les renovaron el contrato por el cual prestaban servicio a la Municipalidad, atendiendo la oficina de Turismo ubicada al frente de la Terminal de Omnibus.
Fuente: El Diario del Centro del País de Villa María, Córdoba, empresa recuperada por sus trabajadores de prensa y gráficos
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