Hacia la Constituyente Social en Misiones
Colores y caminos
Miércoles 9 de abril de 2008, por Corina Duarte *

Pisar suelo misionero de tierra colorada implica un largo viaje. Más de 1.300 kilómetros distancian a Capital Federal de Posadas, la capital de Misiones, la provincia que le impuso el NO de la mano del obispo Pigna a la reelección de Rovira y obligó a rediscutir las que se venían para el mes de octubre pasado. No sólo de bellezas turísticas y yerba mate se compone Misiones. Buscando otras realidades recorremos los caminos hacia la Constituyente Social.

Marcada por límites internacionales y rodeada de ríos. La belleza de su vegetación, está compuesta por verdes intensos, intensísimos y calores que rondan en estos días de abril los 34 grados de temperatura. A sus costados están los pueblos del Brasil y el Paraguay, también la provincia argentina de Corrientes.

Misiones se compone mayoritariamente de población rural. Oberá y Posadas concentran el 34,3 por ciento de los habitantes, y más de la mitad de la población no completó los estudios secundarios.

La economía de misionera representa el 1,44 por ciento del producto bruto interno del país. Los cultivos industriales representan el 94 por ciento de la economía de la provincia. Los principales centros de producción se encuentran en Oberá, San Ignacio y Apóstoles. El 95 por ciento de los productores zonales no supera las 25 hectáreas de tierra para la producción. La yerba mate encabeza los cultivos, crece verde a los costados del camino. Misiones tiene también a la cabeza la producción de té, seguida por el tabaco, en menor medida.

A Aimé Bonpland, naturalista botánico y médico, nacido en Francia, se le atribuyen los primeros estudios científicos de la planta de la yerba mate para sus cultivos y usos. En su honor, una ciudad lleva su nombre.

Bernardo de Irigoyen

Ciudad de frontera, con las características de las ciudades fronterizas, el “punto más al este de la Argentina”, como gustan denominarlo a los lugareños misioneros de Bernardo de Irigoyen.

Hasta allí llegaron Víctor De Gennaro, Secretario de Relaciones Institucionales de la CTA, Juan Carlos Giuliani, Secretario de Comunicación y Difusión, Fabio Basterio, Secretario General de la CTA de Capital Federal, acompañado por los dirigentes provinciales Juan Pasamán, secretario General de la CTA, Mónica Gurina, secretaria Gremial, Luis Agulla del Centro Nacional de Jubilados de ATE y la FETRAJUB y esperando, oficiando de anfitrión, Gabriel Gómez, el secretario General provisorio de la Central de Bernardo de Irigoyen, rodeado de organizaciones agrarias que se encontraban en un gimnasio enorme y freso para hacer la primer reunión hacia la Constituyente Social.

La presentación en ronda, fiel a la costumbre, nos llevó a conocer a los agricultores de la Unión de Trabajadores Rurales, que agrupa trabajadores desde el norte de San Pedro hasta el norte de San Antonio, una importantísima extensión de terreno, presentes. Con sombreros y gorras, mujeres y hombres, bien laburantes en sus vestimentas, en el horario de la cita, en la puntualidad. También en las necesidades.

Allí estaban representantes de Catequesis familiar, barrios y parajes, la organización Unidos para Vencer, la Comisión Central de Tierra, las trabajadoras de Pozo Azul, el Grupo Barbacuá, nombre elegido por representar un viejo secadero de yerba mate en un paraje de San Antonio, también el Movimiento Social y representantes del Frente por la dignidad, organización popular que se presentó a elecciones por el municipio, trabajadores del INTA, empleados municipales, docentes, coordinadores de pequeños productores, compañeros y compañeras delegados de ATE, la Unión de Trabajadores Rurales y la Comisión Campesina de Trabajo Agrario, queriendo decir. Queriendo escuchar.

Donde comienza la Patria y nace el sol

Lo repiten, lo repiten en el mediodía de Irigoyen, para que no queden dudas. Para que no ande nadie perdido.

“En el país somos miles y miles de organizaciones. Y somos millones, y si nos diéramos cuenta de lo que somos, quizá nos animaríamos a más” dice De Gennaro, cuando empieza a hablar, después de escuchar y mostrar ejemplos de organizaciones, para dar ánimo, para hacerle frente a los que insisten en hacernos creer que somos incapaces de organizarnos, de construir la fuerza organizada.

“Un país rico, rico, rico, nuestra Argentina” se anima un compañero con un sombrero sobre la falda, de impecable camisa celeste. Hace tiempo pintó canas, se recorrió Misiones por el NO. Se estira y estira para traspasar la torre de hierro, uno de los pilares del techo que lo separa de De Gennaro, un poco más lejos, al frente, contando el FRENAPO, repasando la historia.

“Nosotros vinimos con Adolfo Pérez Esquivel a hacer campaña para que gane el NO. Y la gente dijo NO, se animó a expresarse, votó. Uno sabe que la fuerza está acá, y se ganó porque la mayoría no estaba de acuerdo con lo que está pasando. Sabemos lo que no queremos, pero todavía no sabemos lo que queremos. Construir lo que queremos es lo que tenemos que hacer ahora…” continúa.

“Lo que venimos a decirles a ustedes es que así como empezamos con la Central, hemos empezado a construir para no delegar. No hay Nación sin cada lugar, no hay Patria. Lo Nacional está en cada lugar. Nos peleamos por ver quién está peor, cuando en realidad lo que tenemos que hacer es organizarnos para estar mejor. Son las cosas que venimos a compartir, la decisión nuestra y la necesidad. En la Argentina sobra riqueza y falta vergüenza. La realidad está, ahora tenemos que ver como organizarla. Para algún día elegir lo mejor de lo nuestro y no lo menos malo de ellos” afirma.

Dos Hermanas

El pelo negro y largo de Lola pasa el respaldo de la silla de plástico. Se presentó con vos fuerte y clara. Viene, como muchos en esta reunión, de Dos Hermanas. Un paraje agrícola de 1.500 habitantes, la pueblan trabajadores y trabajadoras que viven de la agricultura y la ganadería. A veces viven. La mayoría de las veces sobreviven. Se cultiva yerba y tabaco, y en menos escala maíz y porotos, la ganadería básicamente gira alrededor del consumo doméstico. Tierra fértil, con poca infraestructura, malos caminos. Lola es la vicepresidenta de la Cooperadora de la Escuela y también fue candidata a intendenta. No ganaron. Dieron pelea. “A Dos Hermanas le falta todo, todo” afirma y habla más alto.”Por eso vinimos, a escuchar, a buscar las verdades. Nosotros no tenemos nada. Si Bernardo de Irigoyen está mal, imaginen Dos Hermanas…”.

Componen también Irigoyen otros dos poblados, pequeños, parajes, Integración, que nació como “necesidad” de poblar la frontera con Brasil, de aproximadamente 150 habitantes y San Antonio, la producción gira alrededor de la cosecha de yerbatales silvestres y su población no supera los 3 mil habitantes. Otros parajes más pequeños como Cabure-i, Colonia Soberanía y Deseado, completan el mapa.

Bernardo de Irigoyen, la cabecera del partido, concentra en su totalidad alrededor de 10 mil habitantes, convive al frente con Dionisio Cerqueira y Barracao, dos localidades del Brasil. En el año 2.005 se creó la primer escuela intercultural bilingüe, intercambiando docentes entre Argentina y Brasil.

El NO

“Dijimos, tenemos que concientizarnos, porque si no defendemos nosotros nuestros derechos siempre nos van a ganar. Tenemos que demostrar que podemos. Por eso coincidimos con la CTA para trabajar en conjunto y no debilitarnos” dice Eva, de Catequesis Familiar.

“Si crecemos en la CTA, empezamos a tener medios que sintamos como propios, si damos la pelea, es posible que en las elecciones que vienen, no sea la opción juntarnos, sino generar una opción colectiva y política” dice De Gennaro.

“Para nosotros que venimos trabajando en el sector rural, con problemas en la tenencia de la tierra, necesitamos un modelo productivo para ir armando alianzas. Cada organización tiene su autonomía, pero si nos tenemos que dar la discusión para tener acciones conjuntas en la acción, e ir generando la articulación fuerte entre lo rural y lo urbano. Los problemas en los servicios, 30 días sin agua, por ejemplo, solucionado con parches” agrega Gabriel Gomez y agrega “los que hoy estamos acá tenemos que darnos un espacio. Ese espacio puede ser la Constituyente Social si entre todos nos proponemos dar un paso adelante” finaliza el dirigente local.

Quedaba un largo día por delante. “Yo creo que el tiempo justo. Tenemos una oportunidad única en Latinoamérica. Vamos a estar cerca de Bolivia, con un presidente que no es sólo un trabajador, sino también un representante de los pueblos originarios. Es el momento de lograrlo”.

La tierra para quién la trabaja

La lucha de los trabajadores consiguió que en el 2004 se dictara la ley provincial 4093, de Arraigo y Colonización, que obliga al Estado provincial a expropiar las tierras y entregarlas a los campesinos que la trabajan. Dos años más tarde, cumplido el primer período para su aplicación, esto seguía sin efectivizarse.

De nuevo en la calle, consiguieron otra prórroga, esta vez por un año para que el Estado trabajara en la fiscalización de las tierras, en el estudio y en su posterior aplicación: Entregar la tierra a quiénes la trabajan. Hoy esto sigue sin ocurrir, no sólo no han empezado siquiera el proceso de fiscalización para hacer uso de su propia potestad, la de expropiar las tierras, sino que además, siguen demorando el debate y la aplicación tal y como se encuentra obligado a hacer después de la aprobación de esta ley.

Los campesinas y las campesinas esperan. En la calle, en las dependencias gubernamentales. Y en la tierra.


*

Equipo de Comunicación Coordinación Nacional Constituyente Social: www.constituyentesocial.org.ar

recibir ACTA en tu correo electrónico

Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina

(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar


sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar