Miryam Quiñones, trovadora popular
“Yo canto desde que tengo uso de razón”
Viernes 11 de abril de 2008, por Leonardo Severo, Mariano Vazquez *

Sus ojos chispean. Habla de la música. Dice Trova y brilla. Recuerda sus primeros canturreos infantiles. Los ritmos y sonidos con los que creció. Los acordes y melodías que atesoró. Las voces que hoy hacen su voz.

“Adopté como misión la de no cantar las canciones que ya se han cantado mil veces y todo el mundo lo conoce”, relata sobre su pasión esta artista peruana que fue elegida por Silvio Rodríguez para cantar como invitada en un concierto en Cuba.

Deslumbrados por su su presentación en el Congreso fundacional de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA), realizadó recientemente en Panamá, dirigentes de la CUT de Brasil la convocaron para un presentación en la plenaria de esa organización, que se realizará en San Pablo en el mes de agosto. Esta entrevista exclusiva, habla de lucha y belleza y descorre los rastros de su canto y encanto por la vida.

¿Cómo fue el camino para llegar aquí a Panamá, a cantar en el Congreso Fundacional de la CSA?

He sido invitada por Rafael Freire. Lo conocí en Lima, tuvimos empatía, seguimos el contacto por correo electrónico y en una de esas, el ya sabía que yo era cantante, había escuchado mi disco y me propuso participar en este evento. Hace meses me había hablado de lo que iba a pasar en Panamá y de que quería que yo participase como artista.

¿Cómo llega la música a vos?

Hay varias etapas... yo canto desde que tengo uso de razón, la música ha estado siempre presente y en mi casa siempre hubo una guitarra en la esquina, porque mi papá toca la guitarra, canta. A él le gusta mucho la música peruana, los boleros. Siempre lo veía a él. Mi hermano mayo lo mismo. Pero yo como que no me animaba mucho a tocar la guitarra, a cantar; ni en mi cabeza estaba la idea de ser artista. Pero justo en la etapa en que estaba saliendo del colegio y entrando en la universidad escuché una canción de Silvio Rodríguez, fue la primera canción de Trova que escuché en mi vida. Y ahí algo hizo click, algo cambió: era un tipo de música que yo no había escuchado nunca. Era rara. Era distinta... era poesía con música ¿qué es esto? ¿De dónde salió esta canción? Entonces le pregunté a mi hermano de quién era esa canción y él me explicó la historia y me empezó a llevar discos. Esa fue la puerta de entrada a la Trova. Descubrí que había un tipo de canto llamado Trova y que conjugaba música, con poesía, con compromiso.

¿Y qué te produjo entrar en ese mundo?

Siendo adolescente mucho no entendía del todo. Muchas veces las letras no siempre son lo que parecen ser, hay muchos niveles de lectura. Entonces, cuando entré en la Universidad vi que había talleres de arte, canto, guitarra y lo que empezó como un hobby paralelo a los estudios cada vez se tronó más importante y empecé a hacer algunas presentaciones, primero con un grupo de la universidad y ya después sola. Terminé la carrera, la ejercí un tiempo, pero esto iba copando cada vez más espacios hasta que llegó un momento en el que tuve que decidir entre mi carrera de comunicación o la música.

¿Cómo recordás tu participación en el Foro Social Mundial de Porto Alegre?

Yo fui al Foro invitada por el trovador cubano Vicente Feliú, que lidera un movimiento en Cuba que se llama “Canto de todos”, que una de las muchas cosas que hace es apoyar el trabajo de jóvenes trovadores de diferentes generaciones. Para el Foro convocó a diferentes trovadores de América y entre ellos, yo.

¿Cómo crees que la música puede influir para la integración de los pueblos?

Por que es cultura. A través las canciones están transmitiendo una forma de pensar, una forma de vivir, de sentir. La Trova más que un género musical es una actitud, dice Vicente. Y en estos eventos, sobre todo en los que se congregan artistas de diferentes países, me encanta participar. Esos son los que logran consolidar más la integración. Y aquí en Panamá también porque yo, que vengo de Perú, le puedo transmitir algo a cientos que vienen de otros países. Y esto de conocer, reencontrarse es maravilloso, el año pasado en Cuba muchos participamos de las conmemoraciones por los 40 años de la caída en combate del Che, en lo que se denominó el Año Guevariano, que comenzó en octubre del año pasado, hasta junio de este año que se van a cumplir los 80 años de su nacimiento. Hubo un concierto en Santa Clara para dar inicio a este “año”, en Pinar del Río y en Habana. Y los mismo cinco que fuimos a Cuba fuimos los mismos que habíamos ido a Porto Alegre: el Dúo Negro y Blanco de Bolivia, Francisco Villa de Chile, Ricardo Flecha de Paraguay, Gabriel Sequeira de Argentina, y yo.

Así como está la concentración de los monopolios de la comunicación, también lo hay en la cultura, en la música, ¿cómo te sientes en esta lucha contra la marea?

Como una hormiguita muy pequeña contra una marea tormentosa... en las oportunidades en las que me tocó viajar por la región, todos los artistas se quejan de lo mismo. Estamos en un circuito under, super alternativo. Para este tipo de canto, para este tipo de protesta estamos relegados, es la realidad. No he conocido un solo país en el que tuviera cabida este tipo de propuesta en el circuito masivo. Las radios pasan lo mismo en todos partes, los mismos artistas, fabricados en serie, enlatados y que se te meten en el cerebro por repetición. Ni siquiera aparecemos como opción, que tú puedes elegir entre varias propuestas. No. No tienen elección, no tenemos elección, no elegimos qué queremos escuchar. Es una lucha permanente.

Hay una expectativa en Brasil para que vengas al encuentro de la CUT, para que desde el punto de vista de la lucha política denunciar y mostrar esta lucha cultural, que busca borrar su identidad ¿qué consideras que puedes aportar?

Lo que yo puedo aportar, desde que decidí tomar esto como opción de vida, es el de un canto humanista, que te cuenta, que te habla de sueños, de esperanzas, de ilusiones, de lucha, de cosas que quieres cambiar. Esta llena de ideales la Trova. Eso además contado bellamente. Porque para mi es muy importante también la parte estética. Es forma y fondo. Es poesía, es música y a la vez está queriendo dejar algo, que reflexiones, que pienses. Hay canciones capaces de cambiar el rumbo, de cambiar la vida ¡A mi me ha pasado! Eso puede hacer la música. Es un prisma que sale hacia los demás, lo importante es que se difunda, que llegue. Por eso yo intento también como intérprete para difundir el trabajo de otros, de trovadores que han surgido después de los conocidos, pero que no se conocen, a cientos de trovadores creando canciones maravillosas, que siguen manteniendo ese ideal y nadie sabe que existe. Son canciones pérdidas y como interprete mi tarea es que se difundan.

¿Por eso es tu elección como interprete?

No, yo ya siendo interprete decidí adoptar como misión la de no cantar las canciones que ya se han cantado mil veces y todo el mundo lo conoce. Ese hubiese sido el camino más fácil para mí. Yo decidí que quería cantar canciones que no eran tan conocidas, siempre hay clásicos que incluyo, pero lo esencial es esa búsqueda.

¿Cómo llegás a esas canciones nuevas?

En un primer momento buscando. Después, en los viajes, uno se va contactando, va conociendo y entonces es como que las canciones llegan solas. Conoces a nuevos artistas, ya tienes sus canciones y luego ellos te contactan con sus amigos y vas incrementando el repertorio.

¿Por qué participás en estos espacios sociales?

Participo en estos eventos porque han una afinidad con la base de quienes en estos espacios se mueven y que queremos cambiar lo que está pasando, las injusticias, las inequidades, estamos en la misma lucha.

¿Cómo es tu relación Cuba?

En Cuba fue maravilloso, porque puede conocer a muchas trovadores de la generación de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés que yo no los conocía. Ellos eran mi público ¡Que honor! También conocí a los nuevos trovadores, generaciones de gente muy joven. Canté con Silvio como invitada en Cuba, algo muy raro porque él no es de llevar invitados. Yo creo que supo de mi por Vicente Feliú que es muy amigo de él y así también se enteró de mi empeño por difundir la Trova.

Conozca más de Miryam Quiñones en www.miryamquinones.com


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Periodista y asesor de la Secretaría de Relaciones Internacionales de la CUT Brasil.

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