
Organizaciones sociales realizaron el viernes un encuentro en apoyo al gobierno popular que encabeza el presidente Evo Morales Ayma. Más de 200 personas se acercaron hasta la sede nacional de la CTA para explicitar su repudio a los intentos golpistas impulsados por la oligarquía boliviana y el imperialismo. La jornada estuvo encabezada por el embajador de Bolivia en la Argentina, Sixto Valdez Cueto; y el secretario general de la CTA, Hugo Yasky.
Pasadas las 19, el titular de la CTA se dirigió a los más de 200 asistentes, informando sobre el apoyo mundial a Bolivia: “La declaración que se aprobó el 2 de mayo en La Habana en fue producto de una asamblea en la que hubo 1430 delegados internacionales de distintas centrales sindicales y movimientos sociales del mundo”, expresó. Y amplió: “El intento de desmembrar al oriente boliviano de esa gran nación hermana no es un tema sólo del pueblo boliviano; ese es un desafío que el imperialismo nos está formulando a todos los trabajadores del mundo. No es un conflicto en una nación, es un conflicto en un continente, en un mundo que trata de encontrar un camino que le permita sobrevivir a las políticas del neoliberalismo y del capitalismo a escala internacional y construir su propio destino”.
“En el caso de Bolivia –continuó–nuestro apoyo es en dos claves: primero, por el carácter de Evo de representante de los pueblos originarios que fueron oprimidos históricamente, no ya por el imperialismo yanky, sino desde la época de nuestra colonia; segundo, por la condición de Evo como trabajador que representa para nosotros la posibilidad de la construcción de un futuro distinto”. Yasky recordó que la CTA, a través de su secretario de Relaciones Internacionales, Adolfo Aguirre, le envió una carta al primer mandatario de Bolivia: “En esta nota le deciamos que nos identificábamos con su política y que el imperialismo y las oligarquías bolivianas intenten esta jugada para desmebrar Bolivia, como primer paso para ponerle freno a un proceso de cambio en el que estamos empeñados los pueblos y los trabajadores de América Latina. Bolivia no es una ficha suelta, sino parte de un rompecabezas que los pueblos estamos queriendo armar, de manera distinta al de la explotación, la dominación, que desde hace bastante había armado el imperialismo con las oligarquías de nuestras propias naciones”.
En referencia a los profundos cambios que introdujo el Movimiento al Socialimos (MAS) en Bolivia desde que llegó al gobierno hace dos años expresó: “Sabemos que si Evo hubiese sido un representante de la obsecuencia que históricamente gobernó a nuestros naciones, si hubiese sido una más de la larga cadena de títeres que se manejaba de la Casa Blanca con control remoto, seguramente hoy no habría ninguna discusión en Bolivia, pero también ninguna esperanza. Lo que pasa en Bolivia es la existencia de un gobierno que no solamente reivindicó al oprimido pueblo boliviano, sino que también que está construyendo una nación capaz de distribuir de otra manera la riqueza, capaz de apropiarse de sus propios recursos y ponerlos al servicio de sus pueblos. La nacionalización de la energía, la recuperación de la empresa de telecomunicaciones, la reforma agraria, la distribución de la tierra, la recupreación del sentido de la solidaridad que forma parte de la cultura de los pueblos originarios, desterrar la idea de que una sociedad se erige a traves del lucro. Este es el desafío que asumió el pueblo boliviano y esto es lo que quieren cobrarse con la partición de Bolivia”.
Por último, bramó Yasky: “Hay que salir a ponerle el pecho para impedir que partan a la nación boliviana. No puede haber contradicciones, tiene que haber criterio de unidad, generar la condiciones para constituir una multisectorial para consolidar una convocatoria de apoyo a Bolivia que tenga como eje excluyente la integridad y la autodeterminación del pueblo boliviano. La lucha es en América Latina y de un lado estamos los trabajadores y los pueblos y del otro el imperialismo y la oligarquía”.
El cierre del acto estuvo a cargo del embajador de Bolivia en la Argentina, Sixto Valdez Cueto: “Ya son muchas veces las que hemos sentido la solidaridad de la CTA, de las agrupaciones sociales, del pueblo argentino. La solidaridad de esta gran nación en la que muchos soñaron, esta nación sin fronteras, no me canso de agradecer al pueblo argentino por tenernos de manera solidaria”, manifestó el diplomático.
Luego afirmó: “Qué importante es la información, qué importante que es el conocimiento. El conocimiento es poder. Los pueblos, la gente, los trabajadores tienen que hacer del conocimiento, de la información, de la comunicación un poder de transformación, de revolución, de cambio, de unidad para enfrentar a esa conspiración que está no solamente en Bolivia sino en muchas partes de América Latina. Lo que le pasa a Evo, a Bolivia puede pasarle a otro latinoamericano, a muchas otras naciones, a muchos otros líderes de nuestro continente”.
Asimismo sostuvo: “Hay mucha esperanza, hay muchos signos de optimismo porque unos tienen la fuerza y el poder de la plata, de las armas, de la ciencia; pero el poder de los trabajadores, de los líderes populares, de los revolucionarios es simplemente el pueblo. Ese pueblo que resiste, que se sacrifica, ahí está la fuerza”. Y subrayó: “La conspiración, la contrarevolución quiere que nos resignemos, como hace 500 años, que nos rindamos, que no tenegamos derecho a levantar la voz, a reclamar, a gobernar. El programa político es muy sencillo y se lo puede aplicar en América Latina, se lo puede aplicar aquí o allá, y tan solo consiste en buscar la justicia, la libertad, en administrar con honradez la cosa pública, distribuir mejor la riqueza, tener corazón, tener sensibilidad”.
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