
La Juventud de la CTA Capital realizó, este jueves 29 de mayo en el auditorio de ATE Capital, una charla debate al cumplirse 39 años del Cordobazo. Luego de la proyección de un video, disertaron tres protagonistas de la rebelión y se abrió un emotivo debate entre todos los presentes.
Bajo la consigna "Por un argentinazo definitivo", la Juventud de la CTA Capital organizó un video-charla-debate, con la proyección del corto "Tosco y el Cordobazo". En el mismo podían verse imágenes de lo que sucedió en la ciudad de Córdoba en la jornada del 29 de mayo de 1969.
Al terminar la proyección, Pablo Kleiman, Secretario de Juventud de la CTA porteña abrió la charla y presentó a los compañeros invitados: Oscar Alvarez, delegado de la misma junta interna que Agustín Tosco; Carlos Niccolini y Ana Lía Cabral, militantes de las Fuerzas Armadas Peronistas. “Nos parece importante recuperar nuestra identidad como trabajadores y en ese sentido, también es importante recuperar fechas para enmarcarlas en un proceso. Entendemos que el Cordobazo fue hijo de otras luchas y madre de otras a su vez. Lo que queremos rescatar es la participación del pueblo. Sin la clase trabajadora y sin el pueblo, no hay transformación posible”, expresó Pablo Kleiman.
Oscar Alvarez contó el Cordobazo desde su experiencia personal. En el año 1969, afiliado al Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, participó de la revuelta acatando la decisión de la asamblea. Explicó que la organización previa se centró en idear estrategias para eludir a la Policía y así fue que decidieron que ese día saldría cada uno desde su trabajo al Centro, obligando a las fuerzas de seguridad a dispersarse también.
“Como el paro estaba programado para el 29 y 30 de mayo, al terminar la primera jornada nos reunimos en el sindicato para organizar la segunda. Ahí la Policía aprovechó y llevó presos a varios compañeros. A Tosco le dieron ocho años de prisión, y a raíz de esto, los compañeros del sindicato, al ver mi participación, me pidieron que colaborara con la parte administrativa. Y yo, que era derechozo y catolicón, empecé a participar ahí. En las elecciones siguientes Tosco, que era un fanático de la unidad, dijo que era necesario tener un católico en el Consejo Directivo y ahí me fui contaminando y terminé zurdo.”, expresó Alvarez, con tonada cordobeza, entre las risas de los presentes.
Luego del relato del compañero Alvarez, fue el turno de Carlos Niccolini. “Nosotros con Ana estábamos recién casados, si bien luego nos incorporamos al Peronismo de Base y a las Fuerzas Armadas Peronistas, nuestra militancia era en los grupos estudiantiles, en un barrio cerca de donde se gestó una de las más grandes movilizaciones que anticipaban el Cordobazo”, explicó Niccolini.
“En todos los lugares de trabajo o en los barrios, las decisiones se tomaban por el conjunto de la gente, en la asamblea. El Cordobazo nos generó esa forma de relacionarnos con el resto del los compañeros. Lo que me parece que más allá del recuerdo histórico –que es fundamental- es importante preguntarnos por qué se dieron tantas movilizaciones, por qué pasaba esto y por qué hoy no está pasando o cuando pasan no son tan claras. Y me parece que la gran ventaja de los que vivimos en aquel momento, es que teníamos claramente identificado quién era el enemigo y donde estaba. Había una raya y de esa raya, lo que estaba del otro lado, era el enemigo.”, opinó, llamando a la reflexión, Carlos Niccolini.
A su turno, Ana Lía Cabral expresó: “Hemos pasado muchísimos años de silencio. Y yo creo que las cosas importantes no se hablan. Entonces uno vive cotidianamente atado a las circunstancias de todos los días y se va quedando sin lugares donde dar cuenta de muchas de las cosas que le suceden”.
“Yo llegué al barrio siendo una estudiante de psicología y comencé a aprender lo que era vivir con el otro y ser parte de un lugar donde cada uno tenía algo para hacer. Y en ese momento aprendí de a poco a decir lo que pensaba. Por eso, los momentos en que uno puede dejar de lado el silencio, son los momentos en que los relatos históricos comienzan a cobrar otro sentido. Si podemos encontrar la manera de ir relatando como es que son las cosas, tal vez podamos avanzar un poquito más en este gran manto de silencio que hay sobre las situaciones que suceden cotidianamente”, expresó la compañera.
Además, como forma de abrir el debate dijo: “hay ciertos discursos que tenemos que cambiar. Necesitamos descubrir nuevas maneras de decir lo que nos sucede a nosotros y a nuestro pueblo. Entonces, a mi lo que más me interesaría es poder escuchar aquellos relatos que ustedes tienen. Tal vez, encontrar esa manera de decir las cosas ayude a encausar y poder multiplicar para llegar a otros”.
De esta forma comenzó un debate donde los presentes pudieron expresar –entre risas y lágrimas de emoción- todas las sensaciones que el relato sobre el Cordobazo les generaron. Entre ellos estuvieron: Manuel Alzina, Leopoldo González, Julio Macera, Pablo Spataro, Jorgelina Sosa, Carla Rodriguez y Héctor Maranessi, de la Mesa Ejecutiva de CTA Capital. Horacio Fernández, de la Mesa Nacional; Carina Maloberti, de ATE Nacional; Máximo Quispe de la Organización Barrial Tupac Amaru y compañeros de SIMeCa, ATE y de la Juventud de Capital, entre otros.
Corresponsalía Capital Federal.
recibir ACTA en tu correo electrónico
Piedras 1065 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
(5411) 4307-6932 - prensa@cta.org.ar - www.cta.org.ar
sitio desarrollado en SPIP y alojado en www.redcta.org.ar